¿Se ha perdido la épica en el automovilismo deportivo?
CategorÃas: Competición

El primer récord de velocidad sobre cuatro ruedas motorizadas, por Gaston Chasseloup-Lausat
Ayer abríamos la mañana con una reflexión sobre el salto de Félix Baumgartner, y el hito de haber superado en velocidad al coche más rápido que jamás hayamos sido capaces de fabricar. Pero esas reflexiones evolucionaron en mi cabeza, para dar de nuevo con un tema convergente, que cada día toma más fuerza en el colectivo de los apasionados a los deportes del motor.
Cuando las carreras de coches comenzaron, estas no eran otra cosa que hazañas épicas. Creadas para enfrentar al ser humano a los propios límites de su raza y condición. El automovilismo deportivo no era un enfrentamiento entre personas, sino un enfrentamiento del humano contra los límites conocidos.
Era la respuesta a "¿cómo de rápido puedo llegar a ir?" "¿cuántos kilómetros puedo recorrer en 24 horas?" "¿cuánto tiempo tardaré en recorrer 300 km alrededor de este circuito?".








