Fíate de las apariencias y échate a correr es la moraleja que podemos sacar de los últimos resultados del
Euro NCAP. En su más reciente batería de test, este organismo independiente ha puesto a prueba la seguridad de los
Honda Civic y
Jeep Compass para descubrir lo alejados que se encuentran entre sí estos dos coches.
Los resultados del Compass han sido sin lugar a dudas los más sorprendentes. Al todocamino compacto de Jeep, que bien indica el Euro NCAP milita en uno de los segmentos más populares en Europa, ha salido de los laboratorios con una lamentable puntuación de dos estrellas. Según el análisis, el coche se queda por debajo de lo esperado en prácticamente todos los aspectos, sin que importe demasiado el número de airbags ni mucho menos su robusta apariencia.
A pesar de que su estructura resistió las pruebas de impacto, los elementos del salpicadero podrían causar lesiones en las piernas del conductor y el pasajero, con el añadido de que su airbag de tórax no pudo evitar el (cita textual) "elevado riesgo de sufrir graves lesiones en el pecho" en la prueba contra el poste. Las pruebas de latigazo cervical tampoco consiguieron demostrar la efectividad de los reposacabezas activos del Compass a las velocidades de prueba utilizadas por el Euro NCAP. Del mismo modo, la protección para niños dista de ser perfecta; aunque las plazas traseras son eminentemente seguras, el coche no permite desactivar el airbag del acompañante. A todo esto se puede sumar la pobre protección para los viandantes en caso de atropello.
Curiosamente, el Compass superó con muy buena nota la prueba de impacto lateral contra otro vehículo.