Piensa en un utilitario rabioso, radical, deportivo... Si nos haces caso a los probadores de coches de la prensa, pensarás en el
Renault Clio RS Cup, el verdadero coco actual de la categoría (y eso a pesar de ser un Renault, con un interior normalito, con un volante cuyo feedback y posición no son las mejores... allá donde otros como el
MINI Cooper S o tantos más pueden presumir de más caché).
El Clio Cup es, para muchos de nosotros, el GTI más GTI de la actual generación, en tanto en cuanto ofrece lo que el concepto original de las tres siglas pretendía: Prestaciones en tamaño contenido, con un precio aceptable. Y luego ves bestias como el
Focus RS500 con sus prestaciones de infarto y su precio que dobla al Clio Cup, y piensas en lo desvirtuada que está la categoría de los compactos deportivos actualmente respecto a sus origenes.
No te confundas... Mataría por probar un Focus RS500, pero la cuestión es si realmente merece la pena pagar el doble por un RS500 cuando por mucho menos tienes un coche divertido como el Clio Cup.
Los chicos de Autocar se han preguntado lo mismo, y se lo han respondido en vídeo. Lo tienes tras el salto.