¿Será así el futuro de los viajes por autopista? Todo apunta a que sí
El CSIC anunció este pasado fin de semana uno de los mayores logros de la tecnología autónoma de conducción en España. Un
Citroën C3, bautizado como Platero, dentro del proyecto Autopía, logró rodar 100 kilómetros por carreteras abiertas al tráfico en nuestro país, conduciéndose a sí mismo con la ayuda de un sistema de posicionamiento desarrollado por el propio CSIC.
A pesar de que el coche es completamente autónomo, la ausencia de cartografía suficientemente detallada ha hecho que el CSIC haya usado un vehículo lazarillo para informar del trazado de la carretera a Platero. La comunicación entre ambos se produce a 10 hercios, de forma que 10 veces por segundo el coche guía informa a Platero de la trayectoria a seguir. El sistema es similar en este aspecto a los trenes de carretera
que Volvo probó en España no hace demasiado tiempo.
Obviamente, esto no es una novedad mundial, ya que no podemos olvidar proyectos similares sacados adelante entre otros por gigantes como
Google, que tiene desde hace tiempo
una flota de Prius autónomos completando pruebas en Estados Unidos. El proyecto Autopía data de 1996, y es ahora cuando ha podido demostrar sus capacidades (calcula la ruta más adecuada para llegar a un destino, reconoce la situación del vehículo con un margen de 50 centímetros, detecta obstáculos y lee las líneas de la carretera) para anticiparnos lo que los investigadores llaman "la conducción del futuro". Señores, eso no es "la conducción" del futuro, sino el transporte del futuro (porque no vamos a conducir nada, a este paso).
Mientras lloro amargamente pensando en un futuro no demasiado distante ni diferente al de la película "Yo, Robot", donde conducir es algo poco menos que delictivo, te dejo con la galería de este gran logro de la ciencia y la tecnología españolas. Tras el salto tienes un vídeo de "Platero" realizando su trayecto.