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Actualización: Dominique Gevrey, un empleado a cargo de la seguridad de Renault,
ha sido arrestado. Gevrey se habría embolsado 310.000 euros para pagar a las fuentes de la investigación realizada por Renault; unas fuentes cuya existencia no ha podido demostrar.]
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Actualización 2: La junta directiva ha aprobado las medidas de Carlos Ghosn para resolver el asunto, que incluyen una indemnización para los afectados, acciones disciplinarias para los miembros del equipo de protección del grupo, la pérdida de la remuneración variable de Pélata y el resto de los altos ejecutivos involucrados para el año 2010 y los beneficios de las stock options de 2011, y la realización de un estudio interno para mejorar la seguridad de Renault. Patrick Pélata ha presentado su dimisión, pero Ghosn la ha rechazado.]
Podríamos cortar con un cuchillo el aire que se respira en las oficinas de
Renault. El fabricante francés ha comunicado que sus tres altos ejecutivos suspendidos por un supuesto caso de espionaje industrial son inocentes,
para mayor furia del gobierno francés y desmedro para la casa del rombo. Los empleados serán compensados por el "serio perjuicio" causado a su reputación, prácticamente dinamitada cuando Renault los apartó entre acusaciones de poseer cuentas secretas en Suiza y Liechtenstein, donde elementos situados en China habrían realizado importantes transferencias de dinero a cambio de tecnología relacionada con el desarrollo de vehículos eléctricos.
Las autoridades de estos países han confirmado que ninguno de los tres posee cuentas asociadas. Los servicios de inteligencias franceses, por su parte, no han podido encontrar indicios de delito. Ahora la investigación se centra en hallar la identidad de la persona que envío el falso chivatazo, según se especula, un empleado de Renault que podría haberse beneficiado económicamente.