Por regla general los consumos oficiales de cualquier vehículo suelen ser un tanto optimistas (eso lo sabe cualquiera), pero cuando los fabricantes empiezan a vendernos modelos "Eco" nos encontramos con un problema algo más serio. Porque si se supone que vas a vender un coche basándose en sus credenciales verdes, es doblemente imperativo asegurarte de que los resultados se aproximan a los conseguidos en la vida real.
La página inglesa 4Car ha seleccionado ocho modelos de bajo consumo, y los ha sometido a varias pruebas de conducción para ver si se correspondían con las cifras proporcionadas por los fabricantes. No es necesario decir que la disparidad es notable.
En lugar de realizar las pruebas de ciclo urbano y extraurbano en un laboratorio como dictan los estándares, 4Car decidió sacarlos a la calle. Todos los vehículos recorrieron el mismo trayecto muy temprano para evitar el tráfico, parando en los mismos sitios y a las mismas horas. Además, se tuvo cuidado de evitar zonas en las que la fuerza del viento fuera apreciable, y todo el equipamiento superfluo (aire acondicionado, parabrisas calefactados, etc.) permaneció desconectado. Una vez hecho esto, se midieron cinco tipos de conducción para sacar el consumo medio combinado: urbana (10%) y urbana en zonas residenciales (15%) para los recorridos en ciudad; y autopista, enérgica, y rural (25% cada) para los recorridos fuera de los núcleos urbanos.
Si quieres conocer los resultados sigue leyendo, tienes la tabla debajo.