Prueba: Subaru Outback 2.0 Bóxer Diésel Classic (2/2)
Categorías: Subaru, Garaje, SUV y todoterrenos, Familiares

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Primera parte: Habitáculo, equipamiento y acabados
BUEN COMPAÑERO DE VIAJE
El Outback es un automóvil pensado para disfrutar conduciendo. Aunque es cierto que la mayor altura de la carrocería altera ligeramente la sensación de estabilidad en los primeros instantes, una vez pillado el truco, se muestra fácil de manejar, muy seguro y especialmente cómodo.
Respecto al Legacy SW, como decía al principio, el Outback tiene una suspensión sobre-elevada que es la causante de las oscilaciones de la carrocería (el tarado empleado también es más blando). Sin embargo para un uso mixto por vías en mal estado, esos centímetros suplementarios son bien recibidos y habrá menos posibilidades de rozar con alguna piedra los bajos del vehículo. Y repito que aunque hay inclinación, que nadie se asuste pues en ningún caso son exageradas (una vez que apoya, ya no hay quién lo mueva de ahí).





