Técnica

Bautizado X1 para aparentarlo al Serie 1 (E87), su estética refleja esa tendencia. La forma de los faros y los flancos esculpidos, todo recuerda al Serie 1 de primera generación.
Evidentemente no comparten ningún elemento, pero visualmente todo lo recuerda. Aunque los faros del X1 me parecen más logrados que los del E87, y más aún que los del actual Serie 1.
Detrás, los pilotos en forma de L y un seudo-difusor color plata a juego con la lámina del parachoques anterior, conforman las únicas excentricidades del X1. Ambos elementos, junto con el faldón plateado conforman el equipamiento opcional X-Line.
A pesar de ser fluido, aerodinámico y elegante, puede que para algunos el X1 carezca de personalidad. Es claramente un BMW, pero no brilla con luz propia. Es una cuestión de gustos, cada uno que decida por si mismo. Personalmente, considero que el X1 tiene mucha más personalidad que el actual X3, por ejemplo, el cual es excesivamente conservador.
A nivel estético, cualquier SUV de esta categoría tiene que luchar con un arrollador Range Rover Evoque. El éxito y la personalidad del Evoque es tal que hasta el Freelander, hermano pequeño del Evoque, ha quedado eclipsado. Quizá, por eso, el X1 es tachado de impersonal por algunos. Tampoco es de extrañar, habida cuenta de sus orígenes.
La batalla es idéntica a la del Serie 3 Touring E91 (2.760 mm), pero su longitud total es 80 mm más corta, el X1 es, también, 20 mm más estrecho y 127 mm más alto.
Técnicamente hablando, el X1 no difiere mucho de un Serie 3 con tracción integral X Drive. Las suspensiones delanteras son de doble paralelogramo deformable (la versión BMW de un clásico McPherson), mientras que las traseras son de tipo multilink de cinco brazos.
Bajo el capó, nos encontramos con el sempiterno 4 cilindros 1.995 cc turbodiésel de inyección directa common rail que desarrolla habitualmente en los otros BMW, como en el X1 xDrive20d, 177 CV. Pero como estamos ante la versión Efficient Dynamics, el motor eroga 163 CV. Curiosamente, el X1 Efficient Dynamics entrega más par motor, 380 Nm, que en la versión 177 CV (350 Nm). Además, a diferencia de los X1 xDrive, el sDrive20d dispone de neumáticos convencionales, cuando la norma en BMW (salvo los M) es equipar neumático run flat. La razón de ese cambio la encontramos, justamente, en su condición de Efficient Dynamics. Bajo ese nombre inglés, encontramos una serie de medidas destinadas a reducir el consumo de carburante. De hecho, como veremos más adelante, el ahorro de combustible prima sobre cualquier otra consideración.
El Efficient Dynamics, cuenta con neumáticos de baja resistencia a la rodadura, llantas específicas (su diseño es más aerodinámico) un sistema de recuperación de la energía cinética liberada al frenar, el sistema de parada y arranque automático Auto Start/Stop, la dirección asistida eléctrica (la hidráulica, a pesar de un mejor feeling al tacto consume energía incluso cuando las ruedas están rectas) y la eliminación de la tracción integral, el sDrive siendo un simple tracción trasera. La caja de cambios es la manual de 6 relaciones. Para el sDrive20d no hay posibilidad de cambio automático. A cambio, en el cuadro de instrumentación se nos indica el momento óptimo para cambiar de marcha.
Con todas estas medidas, BMW anuncia un consumo medio homologado de tan sólo 4,5 l/100 km y unas emisiones de CO2 de tan sólo 119 g/km, por lo que está exento de impuesto de matriculación.
A bordo
El habitáculo del X1 seduce más por su diseño que por la calidad de los materiales. Los materiales empleados por BMW en este crossover delatan su antigüedad. Los plásticos utilizados no están a la altura de lo que se espera en un BMW; son duros y el granulado excesivamente marcado. La calidad del ensamblaje no sufre críticas. En cuanto a la ambientación, todo es función del interior escogido. En este caso, abunda el negro y las inserciones color aluminio. Es clásico, y no tendrán problemas a la hora de vender el coche una vez terminada la ronda de pruebas de prensa, pero es muy aburrido. Por suerte, hay otras combinaciones de colores, igualmente elegantes, disponibles en el X1.
En términos de habitabilidad, el X1 no difiere del Serie 3 Touring E91. El conductor disfrutará de una posición de conducción excelente, pero más elevada que en un turismo (es uno de los argumentos que esgrima la gente que se compra "un todoterreno" de tracción trasera...). El cuadro de instrumentos y la pantalla central de 6,5 pulgadas son perfectamente legibles y el iDrive seguirá siendo un misterio para un novato en los BMW y una delicia para quien se haya acostumbrado a ello.

Los asientos traseros acogerán sin problemas a dos personas. Si ya en un Serie 3, viajar tres personas detrás no es una experiencia agradable, en el X1 lo es aún más. No es que los 20 mm que pierde en anchura frente a un Serie 3 hagan una gran diferencia; lo que ocurre es que se aprovechó la altura interior superior para disponer unos respaldos de asiento más verticales. En esas condiciones, el quinto pasajero lo llevará bastante crudo para sentirse cómodo. ¿Por qué los respaldos son bastante más verticales que en el Serie 3? Porque los 80 mm de diferencia en longitud sí que han supuesto una diferencia sustancial en el interior del coche. El maletero del X1 pierde 40 litros de capacidad (420 litros) con respecto al del Serie 3 E91 (460 litros). De no equiparlo con respaldos prácticamente verticales, la capacidad del maletero habría sido aún menor.
Por otra parte, los asientos traseros son abatibles de manera asimétrica y como el coche carece de rueda de repuesto, se ha liberado un compatimento debajo del plano de carga para guardar toda clase de objetos.

Globalmente, el interior del X1 resulta agradable para viajar y práctico, dispone de una multitud de sitios donde guardar toda clase de objetos (incluso portabotellas de 1 litro en las puertas delanteras), pero algunos detalles denotan que el packaging de este X1 no pasará a la historia por ser un logro de BMW. Además, de solucionar el volumen del maletero en detrimento del confort de los pasajeros traseros, el X1 reincide con un portavasos móvil que come espacio a la rodilla izquierda del pasajero delantero. No solamente da la impresión de haber sido puesto ahí como solución de emergencia a un olvido, sino que además, si lo quitas, no cabe en la guantera. Tiene que ir en la puerta. Justo donde querías guardar otros objetos, como la cartera, el estuche de las gafas de sol y la botella de agua de un litro... De todos modos, ese portavasos es opcional, así que ahorraros el gasto.

