Buenas noticias: Parece casi increíble, pero en medio del pandemonio en el que se encuentra, General Motors ha anunciado oficialmente que Saab tendrá dos novedades de peso este año: el
9-3X y el eternamente esperado
9-5. Una ronda de aplausos, por favor.
Aunque no aparece mencionado en la nota de prensa (tampoco hace falta), el 9-3X es un auténtico crossover en el sentido más primario de la expresión, uniendo una carrocería típicamente familiar o ranchera, con una suspensión más próxima a la de un SUV. Trata de pensar en un Audi allroad más pequeño y te puedes hacer una buena idea. En cuanto al 9-5, no sabemos prácticamente nada salvo por las fotos espía que nos han ido llegando durante los últimos meses (bueno, también tenemos dibujos como el de arriba). Algo seguro es que será fabricado sobre la plataforma Epsilon II, compartida con el
Insignia. Resulta interesante que a pesar de que todo parecía indicar que Opel se iba a hacer cargo de su ensamblaje en Alemania, finalmente el
plan de emancipación de Saab podría devolver el modelo a las cadenas de Trollhattan (y otro tanto con el 9-3 Cabrio), al menos según ha aparecido en el periódico sueco
Dagens Insustri.