Prueba: Saab 9-3x 2.0T 210 CV XWD M6 BioPower (1/2)
Categorías: Saab, Familiares, Crossovers

Haz clic en la imagen para saltar a la galería
La creciente demanda de vehículos multifunción ha dado pie rápidamente a la creación de nuevos segmentos de mercado. Subaru hace ya muchos años dotó a su Legacy SW de una estética campera (Outback) como reclamo frente a los todoterrenos convencionales. Poco después fue Volvo la que, con su Cross Country, añadía un toque off-road al V70. Y así han ido apareciendo diversos modelos, entre ellos el objeto de nuestra prueba: el Saab 9-3x.
Desarrollado a partir del 9-3 SportHatch, Saab presentó en el Salón de Ginebra de 2009 su apuesta más lúdica. Válido tanto para viajar por carreteras y autopistas sin ningún tipo de limitaciones, como para hacer algún pinito por vías en mal estado, el 9-3x supone un paso adelante en cuanto a diversidad de uso. Cierto que no todas las variantes incorporan el sistema de tracción integral, pero se gana algo de altura respecto al suelo con las nuevas suspensiones, cosa que agradecerán aquellos que a menudo tengan como destino zonas rurales no demasiado complicadas para un todoterreno, pero peligrosas para los bajos de un turismo convencional.
Galería: Prueba: Saab 9-3X 2.0T XWD BioPower








