
La casa del león galo tenía (tiene) una de las mayores representaciones en el Salón de Ginebra, no tanto por espacio en exposición como por novedades. Una de ellas es el 207 CC, llamado a sustituir a un modelo que es ya casi un clásico moderno, el 206 CC. Con él, numerosos conductores tuvieron la oportunidad de descubrir lo que es conducir a cielo abierto, proporcionando la experiencia de circular al aire libre a un precio lo suficientemente bajo como para resultar tentador. El 207 sigue la misma filosofía, y por lo poco que se puede percibir del modelo parado, convence.
Ya cuando se lanzó el 207 hubo quejas de que los parecidos con el anterior modelo eran numerosos, excesivos incluso. En la versión Cabrio Coupé la historia se repite (obviamente) aunque la calidad y el aspecto general son netamente superiores. Peugeot ofrecerá su pequeño descapotable con una gama de motores compuestos por dos gasolina y un diésel (todos de 1,6 litros, de 120, 150 -turbo- y 109 caballos respectivamente), unos propulsores animosos que tendrán que mover los más de 1.400 kg del 207 CC. Con ellos, la aceleración de 0 a 100 transcurre en un mínimo de 8,6 segundos, aunque con casi toda seguridad, el 207 CC será mucho más disfrutable a velocidades relativamente bajas (¿cómo si no piensas disfrutar del paisaje?).
Fotos y observaciones tras el salto.