Opinión: Lo que debería ser la categoría reina del automovilismo
Categorías: Etc., Competición

Hace ya más de 100 años, y casi sin querer, se creó un nuevo deporte, llamado automovilismo. ¿Su objetivo? Bien sencillo, determinar cuál era el mejor coche que había en aquel momento, y cuál era el piloto capaz de sacarle más partido. A partir de aquí todo sucedió muy rápido, creándose divisiones, categorías, carreras de resistencia, de velocidad, carreras fuera de los caminos asfaltados (o de tierra prensada)...
El mayor impulso vino además de que las marcas de coches patrocinaban las carreras, pues era la mejor manera de promocionar sus productos ante un público que todavía estaba descubriendo la automoción, y que asociaba rápidamente el éxito en la competición con un producto satisfactorio. De hecho, al principio se corría con coches de serie, pero pronto los fabricantes se dieron cuenta de que podían usar las carreras para desarrollar novedades que incorporar en sus coches y probarlas en un entorno exigente, usándolo al mismo tiempo como medio de márketing. Ya sabes el dicho: vence el domingo en el circuito, vende el lunes en el concesionario.








