Crear tu propio coche, detalle a detalle, es una de esas experiencias vitales que te hacen descubrirte a ti mismo, y sentirte orgulloso
Vivimos en un mundo consumista y capitalista. Todos lo sabemos. Y las marcas de automóviles han estructurado así su industria, para hacernos pensar que lo nuevo siempre es mejor, para incitarnos a cambiar por mejorar nuestro coche. Pero, ¿realmente necesitamos conducir lo último del último modelo?
Gracias a la estructura industrial y legal establecida, en Europa hay grandes motivos y razones para terminar cayendo en la espiral del constante cambio del coche cada pocos años (cuando hay crisis, esos "pocos" pasan a ser "algunos más"). Nuestras normativas de homologación de reformas de importancia y de modificaciones hacen que mejorar un coche una vez lo hemos retirado del concesionario sea un proceso burocrático tremendamente complejo y caro, donde cualquier cambio implica convencer al laboratorio de ensayos pertinente de que es "por nuestra propia seguridad".
Gracias a esto, gracias a esta obtusa manera de mirar las mejoras (olvídate del coche de papel maché del tunero de tu vecino, todos sabemos que eso no es una "mejora", sino una macarrada, pura y dura), los fabricantes de material "aftermarket" no invierten en mejoras que, de poderse homologar, cambiarían nuestra manera de ver el mundo del automóvil de una manera radical.
Porque a día de hoy, a nadie se le ocurre que, en lugar de cambiar el coche entero, bien podría cambiar el motor por uno más moderno, invertir en mejoras telemáticas, en seguridad, en frenada, o en confort. Porque el coste de las piezas, del montaje y de la homologación (de conseguirlo) son desorbitados. Y todo por la presión de los fabricantes, que no pueden hacerse a la idea de dejar de vender coches al ritmo que lo están haciendo.
Pero conociendo todas estas limitaciones... yo quiero compartir contigo, amigo mío, una reflexión muy personal: ¿realmente lo nuevo es siempre mejor? ¿realmente "el coche de tus sueños" es el próximo que va a salir del "fabricante equis"? ¿o simplemente vencemos a la inercia del consumismo que trata de hacernos pensar que siempre necesitamos algo nuevo y "mejor"?