Skip to Content

Categorías: Volvo

Volvo Concept Coupe, carácter y diseño sueco para recuperar el ADN Volvo



Siendo franco te diré que el último Volvo S60 nos ha gustado mucho en el plano estético. Su restyling le hizo perder algo de identidad y carácter, pero las formas técnicas y modernas eran muy atractivas. Ahora bien, en la sede de Volvo detectaron que hacía falta algo más, que había que dar un golpe de timón y buscar una personalidad más marcada y definida. Y lo han estado buscando durante un par de años, hasta que hoy nos han descubierto el Volvo Concept Coupe, un bonito homenaje de dos puertas que trata de captar por un lado el espíritu del original P1800, mientras por otro atrae nuevas claves en sus formas.

No es un coche retro, ni mucho menos, pero del P1800 lo que quiere capturar es el éxito y la importancia icónica que tuvo para la marca. También copia de él algún trazo, como el perfil lateral, con una línea de cintura acuñada y un techo arqueado y escueto que da cabida a dos pasajeros adultos y dos pequeñas plazas o huecos porta objetos tras ellos.




Pero las similitudes acaban ahí, y el concepto gana su personalidad. Empezando por el frontal, la calandra de Volvo se transforma con unas lamas verticales muy marcadas, atravesadas por el logo corporativo. Se asientan sobre una agresiva boca invertida de refrigeración. Los grupos ópticos que custodian la calandra cuentan con dos tiras de LED para conducción diurna de diseño peculiar en T tumbada, que entendemos que pasará a ser "santo y seña" para los futuros coches de Volvo.



Avanzando por la vista lateral encontramos superficies curvas, como el capó que se curva sobre las aletas en una sola pieza, y formas musculosas y esculpidas, pero sin recurrir a nervios para tensionar la propia carrocería. Esto hace que el Volvo tenga un aspecto más elegante, más minimalista, que algunos de sus recargados y agresivizados rivales, que hacen profusión de aristas y nervios para dar más dramatismo al diseño lateral.

La única nervadura llega para marcar el límite de la aleta trasera, que cambia de convexa a cóncava justo tras superar el borde de la línea de cintura, "abrazando" el tirador de la puerta.



La trasera es una cola truncada, lo que tanto a nivel estético como aerodinámico sirve de mucha ayuda, y rememora esa época en la que todos los buenos deportivos lucían un "culete" de este estilo. Ambos pilotos forman una C con tecnología LED para cumplir las funciones de iluminación, enmarcando un bisel donde se puede leer "VOLVO".

Para conseguir más pureza de líneas si cabe, la matrícula se baja hasta el difusor trasero, custodiada aquí por dos colas de escape y dos partes de plástico oscuro que hacen las veces de difusor.

Todo el techo es de cristal, para dar brillo al habitáculo.



Y hablando de habitáculo, aquí vemos enormes novedades respecto a lo que viene siendo Volvo desde hace ya más de una década. Desaparece la consola central unida al salpicadero por aquel famoso "puente", que queda sustituido por una enorme pantalla táctil digital. El diseño de todo el salpicadero resulta más horizontal, aunque también hay espacio para hacer un guiño al diseño de muebles sueco en la propia consola central, que tiene un agujero que conecta el espacio del conductor con el de pasajero.

El volante, el cuadro de relojes, el selector de la transmisión, con toques de cristal, todo es de nuevo cuño, y cumple su función de manera armoniosa y elegante. Aquí, en todo caso, tal vez se abandone un poco la sobriedad nórdica, con más profusión de lo elaborado y de los detalles, como las hebillas del cinturón de seguridad, donde Volvo se acuerda, o quiere hacernos recordar, que fue ella la que inventó el cinturón de tres puntos, inscribiendo en ellas el año de la patente.



¿Resultado general? Para nosotros, todo un éxito. El Concept Coupé logra mantener por fuera su aura de coche sueco, elegante y sobrio, al tiempo que goza de suficiente carácter para no parecerse a cualquier rival premium del mercado. No caen en el barroquismo de los nipones para decorar a lo Lexus o Infiniti, una carrocería en busca de personalidad. Tampoco cae en lo germano por formas y nervios. Simplemente Volvo ha encontrado su propio ADN.

La gran cuestión tal vez sea cómo este estudio de diseño se transforma para llegar a los coches de producción de la marca. El primer modelo que beberá de él es el XC90, e interpretar las claves de este concepto en un SUV grande parece que será más complicado.

¿Veremos algo de producción parecido al Concept Coupe? Parece que habrá que esperar, pero no lo descartes. Asentado en la nueva plataforma modular de la marca sueca, y percusor del sucesor del S60 de nuevo cuño, así como del S80 futuro (ambos llegarán después del XC90), bien podría ser un derivado del "sesenta", planteado como rival de la Serie 4 de BMW, por ejemplo, dando sucesión al desaparecido C70. Pero para todo esto puede que tengamos que esperar tres años, así que hay que tomarlo con calma.

Por cierto, ¿te pica la curiosidad por lo que se esconde bajo el capó? Cuenta Volvo que se trata de un cuatro cilindros de gasolina de dos litros sobrealimentado y de inyección directa que se asocia a las ruedas delanteras. Le apoya un motor eléctrico anclado al eje trasero, que toma su energía de una batería de litio que se puede recargar en el enchufe de tu casa. 400 caballos suman entre ambos, así que lento no sería, no...

Mas fotos e impresiones ya desde Frankfurt, donde se presentará en un par de semanas.



¿Te gusta el Volvo Concept Coupé?
339 (94.7%)
No6 (1.7%)
No lo tengo claro13 (3.6%)

Añadir un comentario

*0 / 3000 Número máximo de caracteres

Autoblog Español

Las más comentadas (últimos siete días)