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Categorías: Audi, Pruebas, SUVs y todoterrenos, Familiares

Contacto: Audi A4 Allroad 3.0 TDI


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Hace casi 15 años, Audi reinventaba un concepto viejo de varias décadas. En 1999, presentó el A6 Allroad, una suerte de crossover entre un break, un SUV y un todoterreno (hubo una versión en la primera generación equipada de reductora). La fórmula parecía arriesgada, pues hasta entonces sólo AMC con el Eagle, en los 80, se había atrevido con este de tipo de inventos y Dangel, en Francia, llevaba años transformando los break Peugeot 504 y 505 en auténticos todoterrenos de manera artesanal. Vamos, que la apuesta de Audi era arriesgada. Sin embargo, funcionó; prueba de ello, le siguió Volvo con el XC70 Cross-Country. Finalmente, Audi decidió en 2009 extrapolar la fórmula probada con el A6 Avant al A4 Avant, creando así una nueva variante, el A4 Allroad.

Con el A4 Allroad, Audi repite la fórmula del A6 pero con unas dimensiones más reducidas. Para muchos, es incluso una versión más coherente que el A6 Allroad, ya que su tamaño inferior está en adecuación con su teórica vocación a irse de vez en cuando fuera del asfalto.

La gama A4 Allroad se compone casi exclusivamente de motores 4 cilindros (cuando en la del A6 Allroad son todos 6 cilindros): 2.0 litros TDI en 150 y 177 CV y 2.0 litros TFSI de 224 CV. Luego está el tope de gama que equipa el V6 TDI de 3.0 litros y 245 CV, propulsor que equipa nuestra unidad de pruebas en esta ocasión.


Con el A4, el fabricante de Ingolstadt se atreve con una nueva variante Allroad, pero mucho más compacta que el A6, ya que utiliza la base de un A4 Avant. Los grandes rasgos de identidad del Allroad están presentes también en el A4, como la altura libre al alza (+37 mm) que alcanza los 18 cm -el coche mide ahora casi 1,50 m de alto-. Extensiones de aletas y parachoques parcialmente en plástico negro, esquís de protección puramente estéticos y barras en el techo, todo está hecho para que pensemos en un coche tallado para la aventura.

Al verlo, también queda claro que estamos ante un vehículo Premium, la calidad de los ensamblajes es de lo mejorcito del mercado. Y en este nivel de precio es algo primordial y en lo que la clientela se fija. En el apartado dinámico, debido a la mayor altura, las vías fueron ensanchadas 20 mm, tanto delante como detrás, para mejorar la respuesta dinámica. Por supuesto equipa la tracción integral Quattro asociada en el Allroad al ORD (OffRoad Detection), un nuevo sistema que ajusta en continuo los parámetros del ESP para ajustar la motricidad al terreno sobre el que circulamos.




Si bien las diferencias exteriores entre un A4 Avant y un A4 Allorad son mínimas, las diferencias en el interior son inexistentes.

Los que ya han probado el A4 se encontrarán con un modelo ya conocido. Y es que si bien las diferencias exteriores entre un A4 Avant y un A4 Allorad son mínimas, las diferencias en el interior son inexistentes. No hay nada que distinga una versión de la otra. La calidad de los acabados sigue siendo el punto fuerte de Audi y este Allroad no es ninguna excepción. Es más, me perece incluso excepcional para un coche de gran difusión como es el A4. Evidentemente, en esta versión tope de gama ultra equipada, esa sensación es aún mayor. La lista de equipamiento de serie y opcional con el que se puede equipar el A4 Allroad es abrumadora. Desde los asientos eléctricos, hasta el asistente de cambio de carril o el control de crucero adaptativo con radar, casi todo es posible. Si nos dejarámos llevar, acabaríamos con un A4 más equipado que un A8.

En términos de habitabilidad y ergonomía, no hay diferencias con respecto al A4 Avant. La ergonomía del A4 sigue siendo una de las mejores resueltas del segmento y con soluciones bien pensadas, como la llave situada al lado del cuadro de instrumentos y no en la columna de dirección (de este modo marcas puntos en las pruebas de EuroNCAP al evitar las lesiones en las rodillas producidas por las llaves situadas en la columna de dirección) o bien por las dos ranuras para tarjetas SD escondidas detrás de una trampilla en la consola central. Soy un fan de las tarjetas, lo reconozco, pero la toma USB cumple el mismo cometido.




En términos de habitabilidad y ergonomía, no hay diferencias con respecto al A4 Avant, sigue siendo una de las mejores resueltas del segmento.

La ergonomía se aprecia también, por no decir sobre todo, en los asientos y en la posición de conducción. Ésta es ideal. El asiento ofrece una multitud de reglajes eléctricos (con soporte lumbar y asiento extensible) -por supuesto, a este nivel, el volante es regulable en altura y profundidad- en la que es fácil sentirse cómodo. La sujeción lateral de los asientos delanteros es, además, buena para su categoría.

Detrás, el espacio para las piernas de los pasajeros es relativamente buena, pero el BMW Serie 3 ofrece un poco más. De todos modos, ofrece una excelente amplitud y un espacio en altura superior al del A4 berlina.

El maletero tampoco cambia con respecto al A4 Avant, su volumen sigue siendo de 490 litros. Y, en opción, puede recibir un ingenioso sistema de sujeción de los bultos. Esta unidad disponía de un portón de maletero eléctrico. Es algo que siempre me ha parecido innecesario, pero reconozco que en este caso, en un coche que se supone andará por caminos rotos, la apertura y el cierre eléctrico son los bienvenidos para no ensuciarte las manos.





Sin embargo, donde nos ensuciaremos los pantalones es al bajar del coche. Nuestra pierna casi siempre topará con las "protecciones" de los faldones laterales que sobresalen. A no ser que salgamos estirando (muy) exageradamente la pierna... Lo que nunca vamos a hacer.

Al volante
El V6 TDI de 3.0 litros de Audi es un bloque moderno (cuenta con inyección directa por rampa común, por ejemplo) y con 245 CV es el más potente de la gama. Destaca por su elevado par motor disponible en un amplio rango de régimen: 500 Nm disponibles ininterrumpidamente entre 1.450 y 3.250rpm dan para jugar. Además, este V6 está únicamente disponible con el cambio S-Tronic (DSG o doble embrague, en Audi) de 7 relaciones.

A pesar de una potencia máxima obtenida de 4.000 a 4.500 rpm, este V6 y la caja de cambios convierten al Allroad en un modelo con prestaciones deportivas. Cubre el 0 a 100 km/h en 6,2 segundos (es 0,2 segundos más rápido que el A4 Allroad 3.0 pre restyling) y alcanza los 245 km/h. Aún así, si se lo pedimos sabe mostrarse relativamente parco en consumo. Audi anuncia un consumo medio de 6,2 l/100 km y de 5,5 l/100 km en carretera. Y la realidad es que, sin llegar a cifras tan bajas, el A4 Allroad 3.0 TDi gasta poco. La media de 7,7 l/100 km que hemos obtenido entre trayectos urbanos, carretera, pistas de tierra y conducción deportiva no está nada mal. Claro que los motores diésel de BMW siguen siendo mejores en ese aspecto, aún así la relación consumo-potencia-prestaciones es de las mejores del segmento.



Moraleja, acaba uno deseando estas modificaciones (salvo la altura libre) para toda la gama A4.

El cambio S-Tronic, reactivo y rápido en modo manual, así como suave en modo automático ha demostrado padecer de una cierta brusquedad en ciudad, en primera y segunda. Sin embargo, una vez en carreteras reviradas la deportividad de esta caja de cambios se hace evidente. El chasis, por su parte, se distingue del de un A4 Avant por varios puntos. El más evidente siendo su altura libre superior (18 cm en total). Es un poco justo para adentrarse en caminos muy rotos. De todos modos, tampoco es que sus ángulos de ataque y salida ayuden a salvar obstáculos. La altura libre se debe al uso de muelles altos que trabjan en combinación con amortiguadores recalibrados pilotados electrónicamente.

Más alto, con un centro de gravedad también más alto y que, a priori, no favorece un comportamiento dinámico muy deportivo, este A4 lo compensa con unas vías ensanchadas 20 mm que le dan un mayor aplomo. Y curiosamente, el Allroad se muestra de lo más deportivo en asfalto. En carretera se muestra imperial, con una mayor estabilidad, con una pisada más firme y con una motricidad excepcional. Y es que los ingenieros han querido compensar el centro de gravedad más alto con unas suspensiones más firmes y las vías más grandes. Claro que la dirección anestesiada en su comunicación sigue presente, pero también están presentes su precisión y rapidez. Además, las suspensiones más firmes ayudan a limitar los movimientos de carrocería. Moraleja, acaba uno deseando estas modificaciones (salvo la altura libre) para toda la gama A4. Pero el sistema Audi Drive Select, que también actúa sobre la dureza de los amortiguadores, no es suficiente para ablandar notablemente la amortiguación sobre firme deteriorado. Lo que nos lleva a hablar de los caminos de tierra.



Es un terreno en el que las suspensiones ya no parecen tan duras, eso sí, los amortiguadores harán tope con demasiada facilidad si subimos el ritmo a más de 30-40 km/h, pero es algo que en caminos de tierra desaconsejamos seriamente. Y es que el recorrido de las suspensiones es muy limitado. No hay milagros, Audi favoreció el comportamiento sobre asfalto en detrimento de la tierra.

Y eso que en tierra hace gala de una motricidad excelente. El sistema Quattro combinado con el ORD hacen maravillas. El plus que ofrece en seguridad es increíble. Equipado con neumáticos puramente de asfalto (unos Dunlop SP Sport Maxx GT de 245/40 ZR 19), la motricidad y el agarre en tierra es casi idéntico al asfalto (al menos en seco y sobre pista dura; con barro habría que verlo). El quattro reparte el par motor de manera inicial en una proporción de 40% delante y 60% detrás. En condiciones normales, es más bien un tracción trasera. De hecho, en función de las condiciones puede enviar un máximo de 65% delante y un máximo de 85% detrás, en modo Dynamic y en conducción deportiva.



Conclusión
La legitimidad de Audi en este nicho de mercado es indudable. Y nos convence con su interpretación del Allroad sobre base A4. Es un coche muy dinámico, agradable, espacioso y que, además, añade cierto prestigio. Sólo sus capacidades fuera del asfalto (ángulos característicos y altura libre) le impiden lograr un balance casi perfecto.

Sin embargo, me deja un sabor extraño. Y es que el A4 Allroad, con toda su parafernalia de aventurero y modificaciones técnicas, me convence mucho más sobre asfalto que cualquier otro A4 (a excepción del RS4, por supuesto). Sin miedo a una contradicción más, al fin y al cabo no hay más contradictorio que un A4 familiar que pretende ser un aventurero, Audi ha logrado hacer del A4 Allroad un rival digno del BMW Serie 3 en términos de placer de conducción. Vale que el Serie 3 sigue siendo una referencia en términos de agilidad, pero este A4 Allroad se ha mostrado muy eficaz y bastante ágil. Si quieres un A4 dinámico, y el RS4 se va de precio, el Allroad es una buena opción. Sorprendente.



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