Skip to Content

Categorías: Dacia, Renault, Pruebas, Utilitarios Segmento B

Contacto: Dacia Logan 1.5 dCi 90 CV Ambiance


Haz clic en la imagen para saltar a la galería

Allá por 2004 los responsables de Renault decidieron lanzar un vehículo de bajo coste, amplio y fiable. Para ello se relanzó en toda Europa la firma Dacia con el
Logan como único representante, una berlina capaz de ser ofertada al público con tarifas muy contenidas.

Para conseguir reducir los costes, se reutilizaron muchos elementos ya empleados en algunos modelos de Renault. Ciertos detalles feos como la imposibilidad de abrir el maletero sin llave o unos espejos muy pequeños pero idénticos en cada lado (con lo que también se ahorra) fueron solventados en una de las actualizaciones. Sin embargo el Logan perdió protagonismo una vez fue lanzado el Sandero, un hatchback mucho más conseguido visualmente.

Lo que empezó como un experimento algo dudoso ha terminado siendo todo un éxito y en la actualidad los Logan y Sandero suponen un pilar muy importante en las ventas del Grupo Renault junto al Duster, también de Dacia. En ciertos países fuera de Europa Occidental también se comercializan con el logotipo de Renault e incluso el propio Logan se ha vendido con otras firmas como Mahindra o IKCO.

A finales de 2012 la firma rumana presentó la nueva generación del Logan (en realidad es un restyling profundo). La mejora en todos los apartados es brutal, algo que he podido experimentar durante una semana a los mandos de la versión 1.5 dCi con 90 CV. Ahora presume de un diseño agraciado, mejora mucho el equipo de seguridad y mantiene precios contenidos. ¿Será por fin la opción más racional del mercado? Sigue leyendo y lo averiguarás.



Exterior

Olvida aquel pobre diseño al más puro estilo "caja de zapatos" y da la bienvenida a un Logan más estilizado, aerodinámico y esbelto. Pese a que sigue siendo un modelo de corte económico, en Dacia han querido que también entre por el ojo como ocurre con el Sandero. Y lo han conseguido.

Con el rediseño, el Logan es un automóvil mucho más atractivo visualmente. Es moderno e incluso elegante

El frontal ya no es específico para el Logan sino que lo comparte con el Sandero, también renovado. Los paragolpes van pintados en el mismo color de la carrocería y tienen un diseño más redondeado mientras que la calandra con borde cromado y los faros consiguen transmitir frescura y modernidad.

La vista lateral queda marcada por la estampación de las puertas y los pasos de rueda marcados. No hay llantas de aleación disponibles ni en opción, pero si es algo imprescindible en tus requisitos podrás recurrir al listado de accesorios originales. Tanto los espejos retrovisores como las manetas de las puertas van en negro, sin pintar, lo que parece lógico en un modelo de corte económico (y abarata los repuestos).

La zaga también ha aumentado sus atractivos considerablemente. Tanto el diseño de los grupos ópticos como la tapa del maletero crean un efecto más armonioso e incluso elegante. Quizás no quede "estético" el tirador para la apertura del maletero, pero es algo pasable. Dacia ha optado por no incluir el tipo de motorización que hay bajo el capó, de modo que el portón queda más limpio.



Interior

Una vez pasas al interior todo es nuevo. Comparte salpicadero con el Sandero y la consola central es casi idéntica a la vista en los Dokker y Lodgy. Con ello se reducen los costes de desarrollo y se pueden permitir un diseño más elaborado aunque en la práctica la ergonomía no parece haber estado entre las prioridades.

Los mandos de climatización son sencillos de manejar pero no transmiten sensación de calidad debido al empleo de un plástico algo "tosco". La baja situación de los mismos obliga a retirar la vista de la carretera cada vez que se quiere cambiar la regulación. Tampoco me ha parecido que el aire acondicionado tenga mucha fuerza y no enfría demasiado (y eso que todavía el sol no aprieta con ganas).

Los elevalunas delanteros son eléctricos pero los botones que los accionan son muy incómodos. Además de ir en la consola central, están muy bajos y son muy poco intuitivos. Desconozco el coste adicional que supondría llevarlos hasta las puertas, pero tal cual están ahora no son nada prácticos (incluso me atrevería a decir que los prefiero manuales).



El interior sigue presentando fallas importantes en ergonomía. Los materiales son muy básicos y se abusa del plástico duro

Mejor situado está el interruptor de las luces de emergencia y el del cierre centralizado (que bloquea las puertas al iniciar la marcha). La instrumentación es sencilla, pero muy clara en su lectura. No hay ordenador de viaje ni nivel de temperatura del líquido refrigerante, basando la información en lo mínimo imprescindible (nivel de gasolina, tacómetro y velocímetro).

La calidad de los plásticos empleados es la esperable en un modelo de este tipo. Para compensar en cierto modo esta deficiencia y mejorar el resultado visual, se ha optado por combinar el gris con el beige, pero el material más claro no consigue mejorar el efecto (se nota el airbag frontal del copiloto demasiado). Las salidas de aire tienen el contorno cromado (imitación lógicamente) y por su diseño son muy sencillas de manipular. Las puertas no cuentan con tela o algún mullido específico, aumentando la sensación de vehículo básico.

Hay muchos huecos para dejar objetos repartidos en el habitáculo. Las bolsas de las puertas tienen buena capacidad y el borde está mejor terminado. En la parte inferior de la consola hay sitio para dejar el móvil y dos latas de refresco mientras que la guantera principal tiene una correcta capacidad. Completan los huecos una repisa en la parte superior del salpicadero.



Precio/equipamiento

Renault España ha decidido vender el Logan en versión "única". Todos los motores se combinan en exclusiva con el acabado Ambiance y no hay lugar a otras opciones que no sean la rueda de repuesto y la pintura metalizada. De serie es completo y lleva todo lo que hoy día podría considerarse imprescindible y algún detalle adicional que otro. Así tanto el aire acondicionado como el radio CD MP3, bluetooth, puerto USB, elevalunas, cierre centralizado, airbags frontales y laterales, y el control de estabilidad están incluidos en el precio. Es una pena que no haya lugar a opciones como el nuevo navegador MediaNav, el volante forrado en piel o los faros antiniebla (que sí se pueden montar en algunas versiones del Sandero).

Y hablando de precio, ¿sigue siendo barato? Pues en términos generales sí. Por 10.950 € te puedes llevar una unidad asociada al motor 1.5 dCi de 90 CV y con una dotación correcta. Al menos por ahora no hay descuentos pero sus posibles rivales sí los tienen, de modo que la diferencia se acorta notablemente y puede interesar pagar un poco más y optar a un producto más elaborado.



Habitabilidad

Una de las virtudes del Logan es su espacioso habitáculo. Las plazas delanteras son holgadas en todas las cotas, con una buena sensación de amplitud. El problema aquí es que no hay posibilidad de regular en altura el asiento del conductor, dejando una postura muy elevada. Tampoco hay posibilidad de mover volante, ni en altura ni en profundidad.

En las plazas posteriores se han perdido un par de centímetros respecto al anterior Logan, pero sigue gozando con una excelente cota que lo sitúa como una de las mejores opciones para acomodar a tres pasajeros. El central no irá especialmente cómodo (mullido más alto y duro), pero es una plaza utilizable. El espacio para las rodillas es correcto y personas de 1,80 metros no encontrarán problemas.

El maletero es muy capaz y por fin se puede aumentar su volumen abatiendo los respaldos posteriores. La cifra homologada parte de los 510 litros, lo que es un buen dato. Pese a esto, presenta algunas limitaciones como un borde de carga algo elevado (y que deja bastante escalón) y un sistema de cierre de la tapa por muelle (y no amortiguador) que roba algo de espacio. Además hay que prestar atención a esto último al abrirla pues a veces se produce un rebote que podría golpearte.



Mecánica

Otro punto fuerte de todo Dacia es que utilizan motores de origen Renault. Con la actualización se han sumado nuevos e interesantes integrantes como el 0.9 TCe de 90 CV, ya disponible en el Sandero y que llegará al Logan en los próximos meses. Este último por ahora está limitado a los 1.2i 16v de 75 CV (también adaptado a GLP), y a los 1.5 dCi con 75 y 90 CV. El más apetecible es el dCi 90, sobre todo en un vehículo que pretende usarse para todo y puede acoger a cinco pasajeros y su equipaje sin problemas.

El motor dCi de 90 CV mueve con soltura al liviano Logan. Gasta poco y tiene buen empuje

Nada más girar la llave y arrancar el conocido bloque se deja sentir más de la cuenta, algo extensible también a las vibraciones. Se nota que el habitáculo está peor aislado que en un Clio por ejemplo, pero no me ha parecido muy molesto ni en aceleraciones fuertes. Peor es el sonido que se genera circulando cuando el viento da en los espejos o el de la propia rodadura.

Como novedad Dacia ha incluido un modo "ECO" que modifica ligeramente la entrega de par y el sistema de climatización, de manera que intenta optimizar los recursos y así rebajar el consumo. En la instrumentación hay un indicador de cambio de marcha óptimo bastante correcto en las recomendaciones, si bien esto es merito del buen funcionamiento del motor.



La cifra de par disponible desde las 1.500 rpm permite que el Logan se mueva con soltura, si bien el "tirón" lo da a partir de las 1.800 rpm. En modo ECO se siente que anda algo capado y muestra un funcionamiento algo artificial, aunque para moverse por ciudad sobra. En modo normal la respuesta es excelente, ganando velocidad con una soltura que, siendo sincero, nunca habría esperado en un Logan.

Hasta ahora la berlina de Dacia había dejado las prestaciones en un plano aparte (durante los últimos meses el anterior se vendía sólo con el 1.2 16v), pero en combinación con el 1.5 dCi de 90 CV se mueve con agilidad, tanta, que deja en entredicho el trabajo realizado en el bastidor. Es capaz de estirar tercera hasta los 120 km/h y, según subes las marchas, seguir aumentando el ritmo hasta los 170 km/h con una facilidad pasmosa (lo pude comprobar en pista cerrada). Las recuperaciones también son buenas, pudiendo pasar de 80 a 120 km/h en cuarta en sólo 9,6 segundos. El tacto del cambio no está entre sus virtudes, pero a un Logan no se le puede exigir un guiado perfecto ni rapidez en las transiciones.

Los consumos son bastante contenidos en todo tipo de circunstancias. En el habitual trayecto entre Madrid y Marbella circulando a velocidades de 120-130 km/h, el gasto real fue de 5,8 L/100. En carreteras secundarias, a 90-100 km/h la cifra se redujo hasta los 4,7 L/100 mientras que en ciudad se tienen que complicar mucho las cosas para superar los 6,5 L/100 y eso que no tiene sistema Stop&Start (estaría bien que fuese ofrecido en opción).



En marcha

El Logan presenta unos cuantos condicionantes que invitan a tomarse las cosas con mucha calma. De entrada la altura libre al suelo es superior a la de cualquier turismo convencional y las suspensiones, bastante blandas, permiten mucho recorrido de manera que los balanceos están asegurados en cuanto aparece cualquier curva en el trayecto. A esto hay que sumar unos neumáticos ecológicos (Continental) y un conjunto bastante ligero.

Todo ello implica que sea un vehículo para conducir de forma tranquila. Tratar de agilizar el ritmo sólo conseguirá que te lleves un buen susto. Y es que no hace falta ir muy deprisa por carreteras viradas para que el Logan clave el morro en cada curva, notando cómo además la zaga se levanta. Los cambios de giro no son instantáneos, resulta torpe y tarda en recuperarse del apoyo. Es una auténtica barca.
El control de estabilidad trabaja a destajo y la dirección, muy lenta, tiene un tacto esponjoso al que hay que acostumbrarse. En comparación con el Sandero que probé hace un tiempo, este Logan va mucho peor (menos sujeto). Los frenos tampoco enamoran y hay que acostumbrarse al tacto esponjoso. Ojo a las frenadas de emergencia, con un eje trasero que se descontrola con facilidad.

El comportamiento dinámico es mejorable en muchas situaciones. Hay que tomarse las cosas con calma para evitar sustos

En condiciones normales tampoco creas que las cosas mejoran. Por encima de los 130 km/h por autopista s siente cierta flotabilidad que resta confianza. La resistencia al viento lateral es muy baja y no será extraño que tengas que sujetar con firmeza el volante en muchas ocasiones, sobre todo cuando al adelantar camiones/vehículos pesados. La sonoridad es siempre alta en vías rápidas y aunque el equipo de audio no suena mal, poco pueden hacer los dos únicos altavoces para camuflarla.

En carreteras secundarias, rodando tranquilamente, se va cómodo. Por muchos baches que tenga la vía el Logan se los traga. Y si toca pisar algún camino de tierra, la mayor altura al suelo disponible permite hacerlo con menores riesgos de golpear los bajos que en cualquier otro turismo. Este es el escenario perfecto para el Logan; circular por pueblos, acceder a la finca, siempre a ritmos tranquilos, permiten sacar el máximo partido al rumano. Buscarle otra finalidad sería absurdo.

Por cierto, en ciudad tampoco resulta torpe y gracias a la postura al volante sobre-elevada (parece que conduces un todocamino), se controla mejor el tráfico. Aunque mide casi 4,5 metros, se aparca bien y desde el puesto de conducción se perciben bien las esquinas. La visibilidad general también es correcta, tanto en cruces como en incorporaciones. Mejoraría con la regulación eléctrica de los espejos, no disponible ni en opción (hacía mucho tiempo que no me peleaba con un gatillo para regular el espejo derecho).

Por último mencionar que la iluminación es algo justa, con unas cortas "muy cortas" y unas largas muy buenas. La regulación en altura se realiza desde el interior, pero el sistema es totalmente arcaico, confiándolo a una varilla y no a un sistema eléctrico. Por cierto, sorprende que al levantar el capó haya amortiguador y no la fina barra habitual en los coches de este precio. Sin duda alguna, un detalle que ya me gustaría ver en automóviles mucho más caros.



Conclusión

El Logan es un producto básico, pensando para el transporte de personas sin emocionar ni enamorar. Como electrodoméstico cumple su cometido y esto es algo importantísimo pues incluso la publicidad del modelo durante años lo dejaba muy claro (hace lo mismo que los demás pero por la mitad de precio).

En términos generales el avance experimentado es grande. Estéticamente es más agradable y solventa por fin la ausencia del control de estabilidad e incluye airbags laterales delanteros de cabeza-tórax. El aspecto de algunos plásticos y los ajustes no están a buen nivel, pero también soy consciente de qué todo no se puede tener.

Lo peor del Logan está en que no tiene promoción alguna y, al compararlo con los que rivales que sí disponen de ofertas, no queda tan lejos. Por ejemplo un Chevrolet Aveo 1.3d 75 CV está disponible desde 11.265 € y le da un repaso en presentación/equipamiento. Con 95 CV y seis velocidades sale por algo menos de 13.000 €, pero lleva de todo al estar asociado al acabado LTZ. El Fiat Linea también está en promoción y puede adquirirse desde 11.900 € en combinación con el motor 1.3 MJT de 95 CV. Por presencia, calidad y equipo, cualquiera de los modelos citados merecen la pena esfuerzo, pero claro, también llevan incluido el Plan PIVE2. Hablar de unos 2.000 € de diferencia en estos niveles es un mundo, y por eso el Dacia tiene sentido.

¿Lo compraría? Creo que ya sabes la respuesta. ¿Lo recomendaría? Sí, aceptando las limitaciones lógicas y sabiendo que será usado por alguien que práctica una conducción muy tranquila, suele circular por caminos en buen estado y busca algo sencillo, sin tecnología complicada.



Reader Comments (Page 1 of 1)

Deja tu comentario

Por favor, procura que los comentarios estén relacionados con el artículo. Las direcciones de correo electrónico nunca se muestran al público, pero son necesarias para que puedas confirmar tus comentarios.

Cuando pulses el botón "Añadir comentario" recibirás un enlace para confirmar tu mensaje en la dirección de correo indicada. También encontrarás una contraseña. Para dejar otro comentario sin necesidad de confirmarlo, sólo tienes que introducir la clave proporcionada. Si utilizas Hotmail u otro servicio de correo electrónico gratuito, es posible que los filtros antispam detengan por error el mensaje de confirmación. Revisa tu buzón de correo no deseado.

Para crear un enlace, tan solo necesitas teclear la dirección URL (incluyendo http://). Puedes poner un máximo de tres direcciones por mensaje.

Autoblog Español

Autoblog en español bloggers (30 días)

#BloggerPostsCmts
1Enrique Garca17615
2Daniel Murias1343
3Guillermo Alfonsin5636
4Valent Fradera271
5Nacho Villarin160
6Antonio R. Vaquerizo40