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Categorías: Subaru, Pruebas, Sedanes, berlinas, segmento D, SUVs y todoterrenos

Presentación y contacto: Subaru Outback 2013


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Tras el lanzamiento de la última generación del Forester durante los primeros meses del año, Subaru completa su oferta en el mercado español con la actualización del Outback. Estéticamente no cambia mucho, pero se introducen importantes cambios en equipamiento, presentación, mecánicas y transmisiones.

Subaru España ha elegido Madrid para realizar su presentación nacional. Pese a la complicada situación del mercado español, la firma japonesa apuesta por un Outback más completo en todos los sentidos para captar nuevos clientes en un segmento qué, por suerte para ellos, no está muy explotado.

Si se ponen los ojos en el resto del globo, Subaru tiene previsto vender unas 750.000 unidades en este 2013, lo que implicaría un récord histórico y un avance importante en relación a las 707.000 conseguidas en 2012. ¿Cómo lo lograrán? Ofreciendo una gama moderna y con el siempre exótico toque que aportan los motores bóxer y la transmisión AWD de sus productos estrella. Es cierto que BRZ y Trezia no ofrecen esto, pero es justo reconocerlos como vehículos "de nicho" y poco significativos en cuanto a volumen.

Estados Unidos, Japón, China, Australia y Europa son los principales mercados para Subaru. Salvo en China, en 2012 consiguieron incrementar su presencia en todos ellos. Tanto el Forester como el nuevo Impreza han logrado una excelente acogida mientras que el Outback es un "imprescindible" de la oferta norteamericana, ganando cuota año tras año.

España seguirá siendo un país relativamente "flojo" en cuanto a volumen de ventas, pero Subaru tiene una clientela muy fiel y una excelente reputación. Con el XV han conseguido llegar un nuevo tipo de público y con el renovado Outback pretenden hacer lo propio gracias a la introducción del cambio automático asociado al motor Bóxer Diésel.




NOVEDADES

La primera generación del Outback apareció en 1995. Derivado del Legacy SW pero con un toque más campero y juvenil, rápidamente consiguió hacerse un hueco en el mercado estadounidense hasta el punto de ser el producto más demandado. Esto bastó para que en generaciones posteriores del Legacy, Subaru haya tenido en cuenta esta tercera carrocería.

El modelo que acaba de llegar al mercado está realizado sobre la cuarta generación que se puso a la venta en 2009. Visualmente no introduce importantes novedades pero bajo el capó, en suspensiones o el propio interior, se han realizado cambios para mejorar el conjunto, siendo más equilibrado y completo que antes.

Los cambios estéticos están sobre todo en el frontal. Estrena parrilla, paragolpes (por eso ahora es 15 mm más largo), diseño de faros antinieblas y de llantas de aleación. Siendo sincero, hay que fijarse mucho o tener una unidad del anterior al lado para apreciar los cambios introducidos en el modelo 2013.

Cambios menores tanto en el exterior como en el interior actualizan ligeramente la gama Outback


En el interior las modificaciones se ven antes. La instrumentación es completamente nueva, incluye una pantalla multifunción más grande con más información y, lo mejor, es a color. El sistema de navegación también ha sufrido modificaciones para mejorar su funcionamiento. El freno de mano, eléctrico, se ha reubicado y ahora tiene su sitio entre los asientos delanteros y no en la parte inferior izquierda del salpicadero como antes. No sólo está más a mano; también es más cómodo de usar.

Los plásticos y guarnecidos siguen siendo duros como en el anterior, pero transmiten buena sensación de calidad. El volante, ligeramente modificado, incluye mandos para controlar el equipo de sonido y control de velocidad. Por grosor y tacto es correcto.

Las cotas del habitáculo se mantienen como siempre, lo que es una buena señal. El espacio para las rodillas en las plazas posteriores es muy bueno y los respaldos pueden variar su inclinación. El maletero también tiene un volumen correcto, se accede cómodamente gracias al gran portón y el borde de carga no queda demasiado alto. Los acabados en esta zona son correctos, con guarnecidos bien ejecutados.



MECÁNICAS

La gran novedad del Outback 2013 está bajo el capó. Es la primera vez que un vehículo combina un motor diésel de tipología Bóxer con el sistema de tracción total AWD y una transmisión automática de tipo CVT. Según Subaru esta nueva versión conseguirá aumentar notablemente las ventas del modelo, copando en el caso concreto del mercado español el 48% de los pedidos.

La llegada del cambio Lineatronic al motor diésel es un gran acierto. Mantiene además el sistema de tracción total

Esta nueva transmisión deriva de la anterior Lineartronic vista en el de gasolina, pero mejorada. Tiene siete velocidades pre-fijadas (seis en el gasolina) y la gestión electrónica trata de disimular su condición de variador continuo, siendo menos ruidosa (ya sabes que las CVT suelen elevar mucho el régimen de giro del motor sin que por ello la velocidad suba de manera proporcional). Lógicamente, también ha recibido los cambios necesarios para aguantar el mayor par disponible en el diésel.

El motor Bóxer Diésel se mantiene intacto. El de gasolina sin embargo ha recibido algunas modificaciones, elevando su potencia hasta los 173 CV y reduciendo el consumo medio hasta los 7,6 L/100. Y ya que hablo de gasto, el diésel consume 5,9 L/100 con cambio manual y 6,3 L/100 con la nueva caja Lineartronic. Ambos datos son buenos teniendo en cuenta que tienen tracción total permanente.

El sistema All Wheel Drive realiza un reparto permanente a las cuatro ruedas pero puede variar entre 50/50 ó 60/40 según las circunstancias. Si bien es cierto que el rozamiento en todo momento es mayor que en aquellas que en condiciones normales transmiten la fuerza a un solo eje, en el Outback el consumo no se dispara y mejora el agarre en todo momento.



GAMA

La gama española del Outback está formada por tres niveles de acabado, dos motores (Bóxer y Böxer Diésel) y dos transmisiones (manual de seis velocidades y Lineartronic). No todo ello es combinable entre sí, pero la gama queda bien estructurada.
  • 2.5i 173 CV Executive CVT 34.500 €
  • 2.5i 173 CV Executive Plus CVT 36.500 €
  • 2.0 BD 150 CV Sport 30.700 €
  • 2.0 BD 150 CV Executive 32.400 €
  • 2.0 BD 150 CV Executive CVT 34.400 €
  • 2.0 BD 150 CV Executive Plus 35.900 €
  • 2.0 BD 150 CV Executive Plus CVT 36.000 €
Todos los precios incluyen el descuento vigente. Hay que destacar que el cambio CVT en el diésel más equipado supone sólo 100 €, por lo que está claro que resulta muy interesante. En el nivel Executive hay que desembolsar 2.000 €.

El equipamiento de serie en todos los casos es muy bueno. No faltan el climatizador, las llantas de aleación, control de crucero, sistema de sonido integrado, bluetooth, USB, ordenador de viaje, freno de mano eléctrico, etc. Los más completos incluyen navegador, techo solar, cuero, asientos eléctricos, sensor de parking, cámara posterior, etc.

Si se desea hay un paquete estético denominado Outdoor que añade molduras decorativas laterales y en los paragolpes. En los Executive supera ligeramente los 1.500 € al incluir también el sistema de navegación mientras que en el Executive Plus cuesta algo menos de 800 €. Según Subaru, son muchos los clientes de Outback que optan por este paquete.



CONTACTO

Al natural el Outback parece no haber cambiado nada. Hay que fijarse mucho para reconocer las modificaciones. En el interior la impresión de calidad es buena, sobre todo en las aquellas unidades con el ambiente interior claro. Algunos plásticos deslucen (presentan brillos), pero no se pueden poner reproches a los ajustes ni al diseño general, muy ergonómico.

El nuevo freno de mano entre los asientos es mucho más cómodo de usar. La instrumentación también mejora en facilidad de lectura y gana un toque moderno que le viene muy bien. Otra novedad en el interior es el sistema de navegación, con mayor número de funciones. Mi experiencia con él no ha sido muy buena, resultando lento y poco intuitivo. Sin embargo en Subaru me comentaron que en algunas unidades de la presentación no había dado tiempo a actualizar los navegadores, de modo que su funcionamiento no era correcto (habrá que dar un voto de confianza).

Durante la presentación pude probar dos unidades: 2.5 Bóxer Bi-Fuel 167 CV 2010 y 2.0 BD 150 CV CVT 2013. ¿Un modelo 2010? Sí, la firma quiso que la prensa pudiera comparar las modificaciones en las suspensiones, interior y cambio CVT. He de reconocer que en marcha no he notado grandes diferencias. Quizás ahora tenga un rodar más fino, filtrando mejor las irregularidades y el sonido que se cuela al habitáculo, pero no me ha parecido que haya grandes diferencias.

Subaru ha conseguido disimular el funcionamiento típico de las cajas CVT y resulta mucho más agradable de usar. Las levas tras el volante permiten cambiar con rapidez


Lo que sí funciona mucho mejor es la transmisión Lineartronic. En el diésel no parece una caja CVT. Hace los cambios como las de convertidor de par, y con siete velocidades pre-fijadas se puede sacar el máximo partido al motor de 150 CV. Las levas tras el volante están siempre operativas, sin necesidad de situar la palanca en modo manual. En conducción deportiva el cambio apura bastante el régimen y sube casi hasta el corte. Si por el contrario la conducción realizada es tranquila, la gestión electrónica trata de buscar siempre el régimen más bajo posible para reducir los consumos.

El motor Bóxer Diésel me gusta por cómo empuja, el bajo nivel de vibraciones y la contenida sonoridad. Es una pena que no cuente con el sistema Stop&Start para rebajar el gasto en ciclo urbano. Pese a ello, no es una mecánica que "beba mucho". Durante la presentación, haciendo un tipo de conducción nada ecológica, la cifra obtenida fue de 7,9 L/100.

En marcha lo único que me ha parecido mejorable es el tacto de la dirección. Sigue estando muy asistida y "algo suelta". Me habría gustado más con un poco más de dureza. Pese a ello, no es necesario corregir constantemente el giro para dibujar las curvas, por lo que muchos conductores podrían pasar esto por alto.

La carrocería cuando llegan curvas no balancea mucho. Los cambios en las suspensiones y la nueva estabilizadora delantera tratan de mejorar el comportamiento en todo tipo de vías. Yo no he apreciado grandes mejoras respecto al anterior, pero es que antes ya iba muy bien. Lo único notorio es la mejora en el filtrado de los baches que comentaba un poco más arriba.



EN RESUMEN

Si están pensando en un familiar de aspecto campero, el Outback es una opción muy apetecible por varios motivos. En relación a los Opel Insignia CrossFour, VW Passat Alltrack y Audi A4 Allroad es más barato y tiene más equipamiento. Además cuenta con un maletero muy amplio (no el mejor) y la presentación y acabados están a buen nivel.

Subaru aporta además un punto exótico, la suavidad en el funcionamiento del motor Bóxer y una transmisión Lineartronic de funcionamiento suave y agradable. Posiblemente el rival más duro sea el Passat Alltrack con cambio secuencial de doble embrague DSG, una opción sensacional pero bastante más cara cuando se equipan de manera similar.

En definitiva el Outback mantiene los excelentes argumentos de compra de antes, y suma otros como la posibilidad del cambio Lineartronic en el diésel, un interior actualizado y precios ajustados. Por cierto, el motor Bóxer Diésel con la caja automática CVT también llegará a los XV y Forester en los próximos meses, ofreciendo así una gama más completa y atractiva.


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