Skip to Content

Categorías: Volkswagen, Pruebas, Utilitarios Segmento B, Híbridos, verdes y alternativos

Contacto: Volkswagen Polo 1.4 TSI 140 CV BlueGT 5p


Haz clic en la imagen para saltar a la galería


En los últimos meses la oferta española del Polo ha cambiado considerablemente. Ha pasado de contar con una gama discreta, formada por cuatro acabados (Advance, BlueMotion, Sport y GTI), a seis con un mayor carácter dinámico (el Sport deja paso al nuevo Sport by R-Line, y llegan los BlueGT y R WRC).

Desde su lanzamiento en 2010, el Polo ha gozado de una excelente aceptación en los principales mercados europeos. Se fabrica en exclusiva para el viejo continente en la planta pamplonica de Landaben y es considerado como uno de los mejores polivalentes por su excelente equilibrio general. El mayor problema de este subcompacto ha sido su precio, algo más elevado que el de sus rivales directos y que en los últimos meses Volkswagen ha compensado con interesantes campañas comerciales.

Si estas buscando un coche de tamaño manejable, un nivel de prestaciones elevado pero tampoco quieres dejarte el sueldo en gasolina, te aconsejo que sigas leyendo. He tenido oportunidad de probar la nueva versión BlueGT del Polo que utiliza el sistema de desconexión selectiva de cilindros para reducir los consumos. Cierto es que en la práctica no alcanza las bajísimas cifras del BlueMotion, pero te aseguro que en conjunto se ha mostrado como uno de los Polo más interesantes ofrecidos en la actualidad.

Supongo que pensar en un polivalente con carácter dinámico pero al mismo tiempo de claro enfoque ecológico es un poco incoherente. Pero no. En Volkswagen han conseguido que incluso el que escribe estas líneas termine enamorado del esplendido, pletórico y frugal nuevo 1.4 TSI ACT.




Exterior

La actual generación del Polo disfruta de un diseño muy atractivo, algo serio en su conjunto, pero capaz de transmitir una sensación de solidez poco habitual en el segmento. Para evitar caer en el aburrimiento y añadir un toque diferenciador, Volkswagen ha añadido ciertos elementos específicos en los BlueGT que consiguen un grato efecto visual.

Las bonitas llantas de aleación de 17 pulgadas, ciertos detalles pintados en negro y los paragolpes específicos son de serie en el acabado BlueGT

Visto de frontal puedo destacar la introducción de un nuevo paragolpes, más bajo y de formas más deportivas. Con las ópticas bi-xenón (que se acompañan de los LEDS para la iluminación diurna), el Polo gana muchos puntos y consigue diferenciarse notablemente de sus hermanos. Otros elementos específicos del modelo están en la parrilla con el logo "GT" o la ausencia de faros antiniebla, un grave error que en la marca justifican por aquello de mejorar la aerodinámica. Y es que no hay que olvidar que el acabado BlueGT combina un lado "dinámico" con otro frugal, tomando soluciones de ambos mundos.

Visto de perfil este BlueGT tampoco está carente de atractivos y llama la atención. Lo consigue principalmente por las bonitas llantas de aleación de 17 pulgadas, los faldones laterales y el pequeño alerón sobre el portón, todo ello más que suficiente para separarlo de sus hermanos de gama. El cliente puede elegir entre la juvenil carrocería de tres puertas o la de cinco, más versátil y cómoda en el día a día.

Poniendo los ojos ya en su zaga, los elementos específicos del BlueGT están en el citado alerón, el logotipo GT con la etiqueta ecológica BlueMotion y el paragolpes posterior deportivo con la doble salida de escape bien visible. Todo lo citado se acompaña en esta unidad del bonito y peculiar color "Azul Seda" exclusivo de esta versión.



Interior

Al pasar al habitáculo encontrarás pocos pero acertados cambios que son suficientes para transmitir un ambiente más exclusivo y diferenciador. Lo primero que capta el ojo es el nuevo tapizado tricolor azul/gris/negro que combina inserciones en piel, alcántara y tela que recubre los asientos. Los paneles de las puertas también cuentan con inserciones en piel gris y tanto el volante achatado como el pomo del cambio son exclusivos.

Ergonomía, acabados y presntación están a un buen nivel. La dotación de serie también destaca

La sensación de calidad que transmite es elevada. Los plásticos empleados en las zonas superiores son acolchados mientras que los inferiores, de tratamiento rígido, son agradables al tacto y a la vista. Hay pequeños detalles que tratan de facilitar la vida a bordo, como los múltiples huecos porta-objetos o los elevalunas eléctricos en todas las puertas con función "un toque". También es destacable que los espejos de cortesía estén iluminados y los asideros de techo tengan amortiguador, algo poco habitual en el segmento B.

La instrumentación es la ya conocida en los modelos de VAG. No me canso de alabar la sencillez de su lectura, la cantidad de información que ofrece y el intuitivo manejo a través de los mandos situados en el volante. En el propio aro, achatado por cierto en su parte inferior, también estarían las levas en las versiones con cambio DSG. Lo que todavía no se ha integrado es el control de velocidad, manteniendo su localización en la palanca de los intermitentes.

De serie en este acabado son el sistema de sonido integrado "Doble DIN" con pantalla táctil, cargador de 6 CDs, lector de MP3, puerto USB, ranura para tarjetas SD y entrada auxiliar de audio. En Volkswagen la denominan RCD510 y es una vieja conocida en la marca. La calidad de sonido es correcta y si se opta por incluir los sensores de aparcamiento, aparecerá en la pantalla el gráfico con la distancia. Lo único que he echado de menos es el bluetooth.



Relación equipamiento/precio

Y ya que hablo de equipamiento, hay que mencionar que el Polo BlueGT probablemente sea el modelo más equilibrado y completo dado su precio, que por otro lado, no es elevado. De serie incluye el climatizador automático, sensor de lluvia, sistema XDS, ordenador de viaje, control de velocidad, guantera refrigerada, llantas de 17, paquete eléctrico completo, tapizado mixto, espejo interior fotosensible, seis airbags, ABS, EBD, asistente al arranque en pendientes y asiento posterior abatible por partes.

El precio recomendado del Polo Blue GT 140 CV arranca en los 17.050 € (incluye la promoción Más Polo y el descuento de la marca). Si lo quieres como el que ves en las fotos, con carrocería de cinco puertas (625 €), pintura metalizada (385 €), faros bi-xenón (800 €) y alarma antirrobo (215 €), deberás desembolsar 19.075 €. No es una cantidad elevada dado su completo equipo y que tiene bajo el capó 140 CV. Por ejemplo un Polo 1.6 TDI 105 CV By R-Line con similar la dotación cuesta sólo 300 € menos.




Habitabilidad

En lo relativo al espacio, el Polo cumple holgadamente para cuatro adultos. Las plazas delanteras son bastante holgadas por anchura y hay buena cota de altura, dejando el techo bastante alejado de las cabezas de sus dos ocupantes.

En las plazas posteriores el ancho disponible sólo permite que dos adultos puedan viajar cómodamente. El espacio para las piernas, sin sobrar, permite que una persona de 1,80 metros no vaya rozando constantemente con el respaldo del asiento delantero, si bien dependerá mucho de la estatura del pasajero que vaya en esa banqueta. La altura no resulta limitada y mejora la cota disponible de muchos rivales.

Por último mencionar la capacidad de maletero. El usuario puede poner modificar la altura del suelo en dos posiciones, pudiendo esconder algunos objetos en ese hueco. Aprovechando toda la capacidad, cuenta con 280 litros de volumen, un dato correcto dentro del segmento pero alejado de los 315 litros del Skoda Fabia o los 300 del nuevo Clio IV. Lo que no admite tacha es la terminación, con toda la superficie forrada, una toma de corriente e iluminación.



Motor

Sin duda alguna el mayor encanto del Polo BlueGT está bajo el capó. Se trata del nuevo motor 1.4 TSI de 140 CV que para esta versión se ha elegido con el sistema de desconexión selectiva de cilindros. Es un bloque distinto al otro 1.4 TSI que llevan por ejemplo los Ibiza 1.4 TSI, perteneciendo a la nueva familia de motores. En otros modelos de VAG se puede solicitar en versión sencilla, sin el sistema de desconexión selectiva (en el nuevo León sin ir más lejos).

El nuevo motor 1.4 TSI empuja con fuerza desde bajas vueltas. Por prestaciones está a un nivel excelente nivel

Es un motor brillante, pletórico en prácticamente todo el rango de utilización y que mueve al Polo con una inusual soltura, hasta el punto de acercarse en exceso por prestaciones al propio GTI con 180 CV. Posiblemente lo mejor y que más agradecerá el usuario es su elasticidad. No es necesario jugar con el cambio constantemente para circular con soltura y desde 1.200 rpm el empuje es extraordinario. Si buscas las máximas prestaciones, el 1.4 TSI es capaz de subir sin desfallecer más allá de las 6.000 rpm, si bien no interesa elevarlo tanto.

Para que veas un ejemplo de la fuerza que transmite, puedo decir que circulando a 90 km/h de marcador en cuarta, un pisotón en el acelerador bastará para que las ruedas delanteras sean incapaces de asimilar la llegada de tanto par y haya que sujetar con firmeza el volante. Otro dato interesante es el de las recuperaciones, pudiendo pasar de 80 a 120 km/h en sólo 5,1 segundos.

¿Y los consumos? Pues como buen modelo con apellido BlueMotion, bastante ajustados. Es justo decir que dependerá mucho del uso que le demos, pero en condiciones normales es sencillo rebajar los 6,0 L/100. He tenido la oportunidad de conducirlo durante casi 3.000 km en varios viajes. Uno de ellos, entre Madrid e Irún con tres pasajeros, equipaje y a una velocidad media de 106 km/h, la cifra obtenida fue de sólo 5,2 L/100. En otro trayecto hasta Burdeos, a una velocidad de 121 km/h de crucero, la media subió hasta los 5,7 L/100. Son datos muy buenos para un coche de su potencia.



En conducción deportiva es verdad que el gasto se eleva bastante y es normal ver cifras por encima de los 14,0 L/100, pero tan sólo bastará regresar a los ritmos más normales durante unos kilómetros para rebajar la media. En ciudad tampoco gasta mucho, rondando los 8,0 L/100 en el peor de los casos. Estos buenos datos se deben al uso del sistema Stop&Start, que permite ahorrar una decimas. Su funcionamiento es correcto, pero no brilla frente a otros dispositivos semejantes de la competencia.

Según Volkswagen el sistema de desconexión selectiva de los cilindros se activa cuando no se requiere una carga de potencia elevada. Según el tipo de conducción podría estar funcionando con dos cilindros en hasta el 70% del tiempo, algo que en la práctica puede conseguirse sin excesivos problemas.

La gestión electrónica desactiva los dos cilindros centrales siempre que el coche haya tomado temperatura, no se superen las 3.000 rpm, no se pise más de un 1/5 del recorrido del acelerador y no se superen los 140 km/h. Es un sistema que entra en funcionamiento con mucha suavidad. Cuando está activo en la pantalla multifunción aparece "2 Modo Cil" bajo los datos de consumo medio o instantáneo. Prestando mucha atención, se percibe ligeramente un cambio en la sonoridad y llegan algunas vibraciones al acelerador y volante, pero matizo que hay que poner "el oído". Estoy convencido que muchos usuarios no se darán cuenta de cuando salta esta función.

Todo esto en combinación con el cambio manual de seis velocidades permiten que el Polo BlueGT se mueva de manera sensacional sin que los consumos se disparen una vez se estabiliza la velocidad de crucero. Si se usa el control de velocidad se puede conseguir que la desconexión de cilindros funcione durante más tiempo. Además no es necesario ir en una marcha u otra para que salte, dependiendo únicamente de las condiciones citadas en el párrafo anterior. Es una pena que no haya información en el ordenador sobre cuando tiempo funciona en modo "2 cilindros" y el ahorro obtenido con dicho elemento al estilo que se hace en otros modelos con los datos del Stop&Start.



En marcha

Hay un factor que hace del Polo BlueGT un coche no siempre recomendable. Si se valora el confort de suspensión, esta variante no te gustará. Cuenta con un tarado muy duro que deja sentir las irregularidades del asfalto con bastante claridad, sin conseguir un filtrado tan bueno como el que se lograba en las unidades con acabado Sport.

Sin ser especialmente ágil, se puede rodar muy rápido con este Polo. En firmes irregulares es algo seco e incómodo

La suspensión, por cierto, se ha rebajado 15 mm para mejorar la aerodinámica y junto a los neumáticos de perfil bajo (y corte deportivo olvidando eso de la frugalidad), el comportamiento es más directo y ágil aunque es justo decir que el Polo nunca conseguirá ser el rey de los tramos de curvas, al menos no sin una preparación específica. En Volkswagen han buscado más la sensación de seguridad y unas reacciones neutras y predecibles, que un paso por curva vertiginoso. En consecuencia, con el Polo el conductor no se encontrará con desagradables sorpresas si sin querer ha desafiado a la física.

Otro punto por el que el Polo BlueGT no es un coche que transmita sensaciones deportivas tiene que ver por lo asentado que va el eje posterior en todo momento. Es prácticamente imposible descolocarlo, lo que para algunos "pilotos" es algo que resta sensaciones. De todos modos esto no es preocupante en un coche dirigido a un público bastante específico, que no quiere renunciar a un nivel de prestaciones elevado sin gastarse 100 € en cada acelerón.

En el resto de vías el Polo sorprende por la pisada solida, más propia de segmentos superiores. Sólo circulando a velocidades muy elevadas (por encima de los 170 km/h) se percibe cierta sensación de flotabilidad, pero por debajo de ese ritmo se siente bien pegado al suelo. La dirección juega un papel correcto en todo tipo de circunstancias, pero no enamora. Mejor parados salen los frenos, muy potentes y resistentes al trabajo duro (lo han demostrado por varios puertos de montaña haciendo un uso intensivo).

Por último mencionar la iluminación, excelente con los bi-xenón opcionales. Cuestan 800 € e incluyen los lavafaros y las luces diurnas por LEDS, pero tienen un haz potente y son de gran ayuda durante la conducción nocturna. Lo que no es tan entendible es la imposibilidad de equipar el encendido automático de faros, un elemento que sí llevan los Ibiza o, dentro de Volkswagen, el Golf.



Conclusión

Diez días han bastado para que el Polo BlueGT me haya conquistado. Es muy correcto en todo lo relacionado con el espacio interior, maletero, calidad de materiales y comportamiento, pero es que además tiene una dotación bastante completa y un precio de partida contenido, siendo más barato que ciertos modelos rivales.

Lo mejor sin duda es su motor de 1,4 litros. Sus 140 CV cunden más de lo esperado, garantizando unas prestaciones excelentes y, lo que es más importante en el día a día, una elasticidad formidable que evitar tener que estar cambiando de marcha constantemente. Sus consumos, haciendo una conducción normal, también son un punto de referencia, logrando en su conjunto una combinación brillante, eficaz y apetecible.

Teniendo esta versión en la gama, parece claro que el GTI no interesa por precio o prestaciones. Anda un poco más, pero también hay que pagar un desembolso extra que no queda justificado salvo que seas un enamorado de los pequeños detalles estéticos que incluye esa versión.

Sinceramente, creo que el Polo en su versión BlueGT se convierte en uno de los polivalentes más apetecibles del mercado. Yo desde luego lo tendría muy en cuenta si estuviera buscando un modelo de este tamaño, olvidándome de la oferta diésel y poniendo los ojos en este excepcional bloque con desconexión selectiva de cilindros. Y es que pocas veces se puede decir que un Volkswagen es bueno, bonito... y ¡barato!



Añadir un comentario

*0 / 3000 Número máximo de caracteres

Autoblog Español

Las más comentadas (últimos siete días)