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Categorías: Competición

Climatología, neumáticos y fanboys, los nuevos reyes de la Fórmula 1



Ya sabes que hasta que contratemos a un buen cronista de Fórmula 1 (sí, una semana más te vengo con lo mismo: estamos trabajando en ello), la cobertura va a seguir girando alrededor de columnas de opinión, y justo tras acabar la carrera de Malasia esto es exactamente lo que te voy a ofrecer.

La carrera ha estado apasionante, sobre todo en sus tramos finales. Hemos visto a un Alonso que se autoeliminaba a las primeras de cambio tras dar por detrás a Vettel, y decidiendo continuar con piezas rotas por el circuito, jugándose una sanción (el reglamento prohibe expresamente circular con piezas sueltas en los coches, pues es muy peligroso, y se te puede sancionar por ello). Pero ha sido una salida de pista asociada al desprendimiento del alerón que había roto lo que lo ha eliminado de la lucha.

De ahí en adelante hemos visto una lucha entre los pilotos de Red Bull y los de Mercedes-Benz por una victoria muy condicionada.

Y es que la climatología de Malasia es tal que siempre condiciona todas las carreras. De esta manera, aunque Raikkonen en los entrenos libres se mostró poco menos que intratable, vio cómo en los clasificatorios se hundía irremediablemente, y cómo después, en plena carrera, un inicio en mojado y una conducción al ataque exagerada acababa por hundir sus posibilidades de repetir la gesta de la semana pasada.

Por delante hemos visto una lucha fraticida entre los pilotos de Red Bull de las que crean afición. Hemos visto cómo Vettel se tiraba a adelantar a un Mark Webber que no daba su brazo a torcer. El alemán arriesgaba innecesariamente en ocasiones, mientras el australiano se defendía con uñas y dientes. Y todo porque ambos saben que si uno se impone al otro con claridad en estas primeras fases de campeonato, el resto del año el otro va a tener que ser su perrito faldero.

Mucho se ha hablado de que en Red Bull les van a abroncar por jugar con los intereses del equipo, arriesgando demasiado. ¿Pero sabes qué? Sería una pena que volvamos al orden y la organización de predefinir desde el muro las posiciones que tiene que haber en la pista. Esto que hemos visto hoy en Red Bull, esta lucha de egos, no la veremos este año en Ferrari, en Mercedes-Benz o en Lotus, porque los directores de equipo no dejarán que ocurran. Vamos, que coartarán el espectáculo. Una pena, porque lo de hoy de Vettel y Webber va a ser de lo mejor que veamos en luchas cuerpo a cuerpo este año, ¿te apuestas algo?

Y hablando de Mercedes, sorprendente y positiva carrera para el equipo dirigido por Ross Brawn. Hamilton ha demostrado que su cambio de aires de McLaren a "Merche" ha sido todo un acierto. Ha dejado a un equipo que se encuentra perdido, para integrarse en uno que acaba de descubrir cómo sacar partido a la máquina que tienen. Pero hay peros. Los del equipo de la estrella gestionaron mal el gasto de combustible del coche del británico, y se encontraron con que el último stint de carrera lo ha tenido que hacer a ritmo "tranquilo". Claro, como el error venía del muro, han decidido que Rosberg no pasara a Hamilton, conservando el podio para el británico, y fastidiando al alemán, por decisión "técnica". ¿Entendible? Yo si fuera Rosberg no lo lograría entender...

Lo que ha quedado claro, viendo también el ritmo de Massa en las últimas vueltas, es que Mercedes-Benz, Red Bull, Lotus y Ferrari pueden luchar por las victorias en esta primera fase de campeonato (¿hasta Mónaco?). Y es que hasta que lleguen los primeros grandes paquetes de mejoras a todos los equipos, parece que estos cuatro coches son los que más en forma están.

El factor limitante de las carreras ahora mismo no es la calidad del piloto, o las capacidades del coche... toda la carrera gira ahora en torno a la gestión de neumáticos, neumáticos seleccionados por la FIA para "dar espectáculo", o deberíamos decir, alterar la competición

Pero hay una confabulación. Hay un truco. Y ese truco se llama Pirelli. Cada año nos estamos acostumbrando más y más a escuchar por radio las temidas frases de "rodar para conservar ruedas". En resistencia esto se puede entender, pero en Fórmula 1, donde las carreras son al "esprint", hemos llegado a una situación estúpida.

El año pasado ya dimos muchos golpes sobre la mesa lamentándonos de las gomas que pone Pirelli, pero es que este año estamos en una situación similar. Al menos ahora todas son uniformes entre los equipos, y estos las entienden mejor, pero es que tenemos un campeonato dominado por las gomas, donde casi ningún piloto puede rodar realmente al límite de su coche o de sus capacidades. No. Ahora se trata de correr a conservar, a administrar, a jugar con la estrategia.

Como te digo, si esto fuera resistencia, nos parecería genial. Pero no lo es. Si queremos ver espectáculo real, tendríamos que ver a pilotos conduciendo al límite de sus capacidades, no al 80% de sus capacidades durante tres cuartas partes de la carrera, por estar pensando en otras cosas que nada tienen que ver con la velocidad pura y dura. Claro que es más fácil tener carreras en grupo, y muchos equipos en condiciones de ganar cuando el factor limitante son las gomas "de borrar" que calzan por ruedas, en lugar de estar jugando con el límite técnico de las máquinas y de los pilotos.

Nadie quiere ver una fórmula donde el ganador sea el más fino. Pueden vestírtelo y contártelo de cualquier otra manera, pero ahora mismo tendríamos un espectáculo radicalmente distinto si hubiera proveedores diferentes de neumáticos desarrollando tecnología aplicable después a los coches de calle. Un duelo entre fabricantes de neumáticos es algo positivo, pero es un factor que la FIA no controla, y que tampoco quiere tener sobre la mesa. Está más tranquila sabiendo que reuniéndose con la gente de Pirelli puede bajar el ritmo de las carreras, o igualarlas a voluntad.

¿Te imaginas que Usain Bolt y todos los demás atletas tuvieran que correr con zapatillas con suela de jabón "Heno de Pravia" en los juegos olímpicos? Entonces no estaríamos ante una definición de quién es más rápido en los 100 metros lisos, sino que buscaríamos al mejor corredor sobre jabón de manos. Y probablemente ese no sería Bolt, ¿verdad?

Pero volviendo al meollo de la carrera, y abandonando mis estúpidos símiles, cerraré este artículo con dos apuntes más.

Uno va dirigido a McLaren: Está claro que no saben ajustar el coche este año. No digo que no sea rápido, sino que no está ajustado. Probablemente en algún circuito más "normal" de curvas rápidas puedan brillar, pero si yo fuera ellos (y ya lo dije el otro día, si recuerdas) pondría mis recursos "buenos" en hacer un coche para las normas 2014, en lugar de estar corriendo por una evolución desesperada hasta la última carrera de 2013. Los de Woking saben hacer coches de carreras, y si pasan página y se centran en buscar esa "Unfair Advantage" que seguramente habrá en algún hueco del reglamento del año que viene, podrán empezar la próxima temporada en mejor forma que esta. Sí, suena "duro" que tras dos carreras me ponga a contar esto, pero es que creo firmemente que es lo mejor para ellos.

Y el otro apunte va a las retransmisiones televisivas para España de la Fórmula 1. Se ha inundado el mundo de Twitter con un sentimiento general esta carrera que comparto plenamente. Hemos vivido una retransmisión de las peores en mucho tiempo. ¿Por qué? Pues porque hemos perdido a Alonso en la segunda vuelta. Y hemos tenido que tragarnos seis vueltas de "estado de shock" por parte de la cabina de retransmisión (retransmisión patrocinada por el Santader, sí, y con un piloto de Ferrari y un fanático de Alonso compartiendo micro, lo sé), donde sólo se hablaba del accidente, en lugar de cubrir lo que estaba pasando en pista.

Pasado el impacto inicial, el tono de retransmisión ha perdido ese toque de interés, ese toque de pasión, lo que me ha hecho recordar unas palabras que compartí el año pasado aquí mismo: ¿qué pasará cuando se vaya Alonso de la Fórmula 1? Si las retransmisiones de la era post-Alonso van a ser tan soporíferas como la parte central de carrera que hemos tenido, puedes dar por seguro que la F1 en tele pública durará una temporada o menos una vez que no tengamos a un campeón en potencia.

Porque si quieres enganchar a la audiencia, además de identificar a un claro favorito de la misma, también tienes que saber transmitir pasión, aunque no haya un español en la lucha. Y no, pasión no es desmelenarse con un "Vamos Mark" completamente fuera de lugar.

Los fanboys ya dominan otras modalidades deportivas, pero nos gustaría defender las carreras de coches sin ellos. Es cierto, sin fanboys no habría deportes de masas, ni afición al nivel que tenemos ahora mismo, pero tal vez sea mejor ser pocos y disfrutarlo, que ser muchos y "sufrirlo", ¿no?

Miedo nos da (y ya hablo en plural, ya que esto lo hablé con compañeros de profesión hace unas semanas) ver lo que Tele5 quiere hacer como MotoGP este año. Tras un año donde se narraban carreras, a alguien en la cadena de Mediaset se le ocurrió que, para dar más salsa y ánimos a la cabina, y crear más "efecto polarizante", había que sustituir a la plantilla por "pro-Pedrosa" y "pro-Lorenzo". O mejor dicho "anti-Lorenzo" y "anti-Pedrosa". Y es que esta manera de hacer retransmisiones es la que más tirón tiene. La que más masas mueve. Pero, aunque lo vea y escuche más gente, ¿es mejor así?

Seguimos con el problema de otros años: estamos cultivando una manera de contar las carreras centradas en un piloto... y hoy hemos podido ver cómo tan pronto ese piloto desaparece, el nivel y la pasión de los comentarios se va abajo alarmantemente. No estamos creando una "escuela de aficionados", no.

Para los bolsillos de las televisiones seguro que sí, que pueden sacar más tajada de las retransmisiones a base de publicidad. Pero, sinceramente, yo seguiré apoyando enfoques más elaborados que el "todos con", o el "todos contra". Es el espectador el que, con toda la información a su alcance, ha de elegir con quién quiere ir, a quién quiere apoyar, y el que tiene que poder disfrutar de las carreras, si es que le gustan las carreras, más allá de la dilapidación sistemática de rivales para sacar titulares.

En cierto modo, este tipo de formato de narración habría funcionado bien (y sería hasta defendible) en la A1GP, donde veíamos carreras de coches que representaban a países. Ahí se podría entender una defensa "pasional" del coche "nacional". O en la Superleague Formula, donde los pilotos defendían los intereses de un equipo (de fútbol) concreto. Esos dos formatos eran apropiados para ese "forofismo desmedido". Pero ¿sabéis como acabaron esos dos campeonatos? Extintos y desaparecidos, porque a la gente que le van las carreras de verdad, ese formato no le entraba en el coco. Aún resuena en mi cabeza Manolo Lama intentando (digo bien intentando) narrar cual partido de fútbol una carrera dela Superleague... Es más, creo que ese recuerdo forma parte de una de esas pesadillas recurrentes que... Vale, lo dejo.

Dicen algunos que ya "aburro" con la sonatina a favor de otro concepto de retransmisión, pero es un hecho que, poco a poco, cada vez más aficionados se van dando cuenta de que podría haber una alternativa mejor. Esto es en pro de la defensa de los intereses de las carreras en España y de su cobertura en el largo plazo. Porque aquellos que trabajan sin pensar en que su manera de hacer ese trabajo sólo genera "pan para hoy y hambre para mañana", demuestran que sólo les interesa este deporte bajo ciertas condiciones. Hay quien ve "las carreras" y hay quien ve "a fulanito correr".

Y claro, en Autoblog, como locos de los coches, lo que nos gustan son las carreras. Por encima de los pilotos. Por encima de los equipos. Aunque, como todo el mundo, tenemos nuestros favoritos... Pero eso ya es harina de otro costal, ¿no?

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