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Prueba Renault Clio 0.9 TCe Dynamique - Interior




Exterior

Probablemente haya ciertos segmentos del mercado en los que el diseño no tenga tanta importancia si se acompaña de otras buenas razones que lo compensen como pueden ser el espacio, el equipamiento o el propio precio. Sin embargo en el segmento B no sólo es de vital importancia que el coche entre por los ojos sino que además tiene que ser competente en el resto de apartados sin resultar caro, esto último también clave entre las firmas generalistas.

El nuevo Clio regresa a los orígenes apostando por un diseño innovador, personal y especialmente dirigido a los más jóvenes, que podrán personalizarlo gracias a una completa oferta de adhesivos, llantas de aleación, etc.

Al primer vistazo está claro que el nuevo Clio es un automóvil coqueto, agradable y en cierto modo seductor. El enorme rombo presidiendo el frontal toma todo el protagonismo mientras las ópticas, también generosas en dimensiones, consiguen crear una vista delantera con un toque deportivo que seguro a los más jóvenes cautivará. Y esto se hace así en una generación que no contará con una carrocería de tres puertas y que tampoco puede permitirse el lujo de perder a esa clientela.

Por esta razón al analizar la vista lateral en Renault han jugado con el "efecto óptico" escondiendo el tirador de las puertas traseras en el propio marco. En tonos oscuros y no estando muy cerca pasaría por completo por un polivalente de tres puertas, pero contando con las ventas intrínsecas que tienen los de cinco.

Sin embargo la zona que más llama la atención del Clio IV es la zaga. Podrá gustar más o menos, pero está claro que los ingenieros de la marca se han dejado los dedos dibujando sus trazos hasta encontrar el punto más equilibrado. Y es que han conseguido un estilo inconfundible, personal y deportivo sin necesidad de soluciones complicadas que terminen recargando el efecto óptico.




La pasión por el detalle se nota en esos pequeños guiños al diseño que al primer vistazo pasan desapercibidos pero que una vez descubres, gustan. Hay varios ejemplos entre los que podría citar la denominación "Clio" en la parte inferior de la parrilla delantera, los intermitentes integrados en los retrovisores pintados en negro o la moldura metálica del portón que contrasta con el difusor inferior, también en negro brillante. Según la versión también podrán incluir una moldura lateral en negro/cromo que trata de aligerar la vista.

Siendo críticos hay otros detalles que podrían estar mejor resueltos, si bien el más criticable es el empleo de una antena de tipo convencional. En estos tiempos que "vuelan" a los cinco minutos de haberlo aparcado, habría sido interesante optar por otra solución menos básica. Sobre la iluminación diurna he escuchado de todo en estos días (desde que parece una solución de última hora hasta que es acertada su ubicación), por lo que te dejaré a ti el trabajo de juzgarlas.

Una de las novedades del Renault Clio en esta cuarta generación tiene que ver con las posibilidades de personalización. Si bien la unidad que he podido probar está prácticamente de serie, el catalogo de la marca contempla un buen número de adhesivos y combinaciones diferentes que permiten que haya un Clio distinto y ajustado al gusto del cliente.



Interior

Nada más abrir la puerta, nada te recordará al anterior Clio. El diseño limpio del salpicadero se acompaña de una consola central adosada en la que se agrupan los mandos de la climatización y el equipo de sonido. Está terminada en negro lacado y será misión imposible verla limpia. Esto no es una crítica a Renault sino al material, muy bonito cuando está impoluto pero que cuesta mantener frente a las huellas dactilares y el polvo.

La calidad de los materiales empleados es mejor que en la anterior generación, pero se sigue abusando del plástico. En la zona superior se ha elegido un mullido acolchado, agradable al tacto y que si lo deseas podrá ir pintada en diferentes colores (rojo, azul). Tal cual está la unidad testada quizás parezca demasiado sobrio y oscuro, pero está bien que Renault mantenga una opción "más seria" para los que busquen un ambiente discreto.

La presentación en términos generales es buena, aunque en ciertas zonas se abusa demasiado del plástico como por ejemplo en las puertas. La terminación sí está a buen nivel, con ajustes muy cuidados

El detalle más feo del interior está en las salidas de aire delanteras. Se regulan a través de unas ruletas de baja calidad y las rejillas no permiten desviar el aire hacía el suelo, sólo de manera frontal o para arriba. Es una pena que esta "tontería" no se haya cuidado más dado qué está muy a la vista y desluce el conjunto.

En cuanto a la instrumentación, me parece fantástica por su diseño original y facilidad de lectura. Combina la información analógica con la digital con formas modernas, llamativas y diferentes. Cuenta con un ordenador de viaje muy completo con información sobre los consumos, temperatura exterior, mensajes relativos al funcionamiento del coche, etc. Lo que no tiene -y esto empieza a ser demasiado común- es nivel de temperatura del agua. ¿Dónde están aquellas completísimas instrumentaciones que llevaban los Renault (incluido el Clio I) que contaban hasta con manómetro del aceite? Quizás sea por motivos económicos, pero lo suyo habría sido reducir a la mitad el tamaño del nivel de gasolina e incluir el termómetro del agua.

En el habitáculo hay bastantes huecos disponibles para dejar objetos. Las bolsas de las puertas son amplias, la guantera principal también cuenta con un tamaño considerable y entre los asientos delanteros hay una pequeña consola con diversos espacios para dejar refrescos, las llaves o el móvil.



Habitabilidad

El Clio IV presenta unas plazas delanteras correctas por espacio aunque no sobran centímetros especialmente a lo ancho debido a que los asientos son más grandes que en la generación anterior. Sí me ha gustado la postura al volante, con todos los mandos muy a mano y la posibilidad de regular el volante tanto en altura como en profundidad.

En las plazas posteriores hay suficiente hueco para las piernas para que una persona de 1,80 metros no se encuentre "encajada". La peor cota está es la de anchura y que resulta insuficiente para que tres adultos viajen cómodamente. La altura en esta segunda fila es buena y yo que mido 1,84 metros no he tenido problemas. Lo que no es de recibo es que haya que pagar un suplemento por el tercer apoyacabezas aunque sea barato.

La capacidad del maletero crece ligeramente en relación al de su antecesor hasta alcanzar los 300 litros. Es una cifra muy buena y de las mejores del segmento. Además destaca por los buenos remates del guarnecido. Si se desea se pueden abatir los respaldos y retirar la bandeja para ganar volumen. Lo más criticable del maletero es el elevado borde de carga y el escalón existente hasta el suelo, de modo que para introducir objetos pesados habrá que realizar un cierto sobre esfuerzo.



Equipamiento

La gama Clio IV está compuesta por los niveles de terminación Authentique, Expression, Dynamique y, en breve, también con el deportivo RS. La unidad que he podido probar está asociada al Dynamique. Cuenta con una dotación en seguridad muy completa, pero para ser el más alto disponible en las mecánicas convencionales, se echan de menos algunos elementos.

El sistema de navegación es de serie en los acabados Expression y Dynamique. Lo que ya no puede llevar es el techo solar deslizante y ni los faros de xenón

Por ejemplo el sensor de lluvia y el autoencendido de luces es un extra, al igual que el climatizador automático, los espejos abatibles con mando o los elevalunas eléctricos posteriores. Al menos el climatizador y el paquete visibilidad deberían ser de serie. Lo menos malo es que Renault ofrece varios paquetes opcionales a precios muy ajustados, de modo que la tarifa final no se inflará demasiado. Sí sorprende que sea de serie el sistema de navegación del que te hablamos más en profundidad en el apartado Infoentretenimiento.

Otras cosillas incluidas en el precio son el ABS, EBD, ESP, ASR, múltiples airbags, control de velocidad con limitador, ordenador de viaje, aire acondicionado, puerto USB, faros antiniebla, llantas de aleación, volante forrado en piel, elevalunas eléctricos delanteros, tarjeta Renault Manos Libres y espejos eléctricos.

Como ya te había mencionado más arriba, el Clio IV se une a la moda de los "coches únicos" ofreciendo al cliente una importante variedad de elementos para personalizarlo al gusto. Desde adhesivos exteriores hasta el color del salpicadero, son opciones de precios reducidos e interesantes.




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