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Categorías: Aston Martin, Etc., Clásicos

100 años de Aston Martin, una historia humana


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Aston Martin, lógicamente, es famosa por sus coches, pero no tanto por sus fundadores. Todo el mundo conoce Ferdinand Porsche, Enzo Ferrari, Feruccio Lamborghino o Walter Owen Bentley. Sin embargo, el público no conoce a los fundadores de la marca ni a los que hicieron posible que la marca sobreviviese a tantas dificultades. La historia de Aston Martin es tan humana, como la de otras prestigiosas marcas. Puede que incluso más, pues la pasión por el automóvil es lo que llevó a gente externa a la marca a convertirla en una de las más prestigiosas de la Historia.

Aston Martin fue fundada en 1914 por dos entusiastas que compartían la misma pasión por los coches. Lionel Martin y Robert Bamford tenían su base en Londres donde vendían y preparaban Singer en un pequeño taller. Eran asiduos de las subidas a Aston, una colina situada a 90 millas de la capital inglesa.
Lionel Martin y Robert Bamford

Lionel Martin (izqquierda) y Robert Bamford (derecha) empezaron preparando Singers.

Fue en esa competición que los Singer preparados por Martin y Bamford empezaron a ganar; el propio Lionel Martin actuaba como piloto. La reputación y los éxitos cosechados por esos Singer preparados se asentó gracias a la competición. Fue ahí, también, que los dos hombres decidieron subir de nivel y convertirse en un fabricante. Sólo un años después de que la Bamford and Martin Ltd fuese creada, en el londinense barrio de Kensington, se matriculó el primer Aston Martin. Basado en el chasis de un Isotta Fraschini de 1908 (diseñado por Ettore Bugatti), el coche equipaba un motor Coventry Simplex. Bamford y Martin describían su creación como un modelo diseñado para aquel que conduce su propio coche, con la velocidad y el gran turismo en mente, hicieron un coche individualista. Un siglo después, nada ha cambiado. Los Aston Martin de hoy en día responden a esa misma concepción del automóvil: el gran turismo.

El Coal Scuttle, ese era el nombre del primer Aston Martin, fue el único modelo que produjo la marca durante cinco años; es decir fue un modelo único. La empresa cerro sus puertas temporalmente durante la Primera Guerra Mundial. En 1919, volvió con un nuevo modelo, el Bunny. También equipado con un motor Coventry-Simplex, fue el primer Aston Martin de calle.
En esa época Aston Martin recibe la ayuda financiera del Conde Louis Zborowski. Este aristócrata entusiasta de los coches financiaba la creación de los Chitty, coches animados por motores aeronáuticos Mercedes-Maybach de 23 litros, pero también pagó la fabricación de dos Aston Martin de competición. El 24 de mayo de 1922, uno de esos coches consiguió 10 récords de velocidad en Brooklands circulando a una media de 121,6 km/h. A pesar de ese éxito, Robert Bamford decidió vender sus participaciones en la empresa a Lionel Martin. Un año más tarde, el tercer Aston Martin fabricado, el chasis A3 (el más antiguo que se conserva), dio una vuelta a Brooklands a la velocidad de 135,2 km/h a pesar de su modesto 4 cilindros de 1.5 litros y 11 CV de potencia.



Foto superior: uno de los dos coches del Conde Zborowski. El Coal Scuttle y Lionel Martin en Brooklans, en 1922.

Una vez más la empresa se veía abocada a unas graves dificultades financieras y fue vendida. Una mala costumbre que hoy en día sigue persiguiendo a Aston Martin.

Lionel Martin dejó la empresa en 1925. Lord Chamwood se había hecho con el control de la compañía. Con sus dos socios, William Somerville y Augustus Cesare Bertelli, el trío formó la Aston Martin Motors y se instalaron en Feltham (Middlesex). Ellos aportarían la mecánica y el chasis, mientras que el hermano de Augustus Cesare Bertelli, Enrico, proporcionaría las carrocerías desde su taller vecino.

En el salón del automóvil de Londres de 1927, se presentó una nueva gama de modelos. En 1930, Enrico Bertelli diseñó un modelo único para WS Headlam, un armador británico. Ese coche es considerado uno de los más bonitos de la historia de Aston Martin.

De origen italiano, Bertelli resultó ser un excelente ingeniero y un aun mejor hombre de negocios, pues en 1929 logró mantener a flote la marca y producir los International Le Mans y Ulster. En 1932, Bertelli y Pat Discrol ganaron la copa bienal en las 24 Horas de Le Mans. El Ulster se convirtió en el coche de carreras más popular de los años 30, pero una vez más la empresa se veía abocada a unas graves dificultades financieras y fue vendida. Una mala costumbre que hoy en día sigue persiguiendo a Aston Martin.

Sir Arthur Sutherland compró finalmente la marca y en 1936 se centró en los coches de calle, dejando de lado la competición. El "2-litre 15/98" era considerado un modelo "normalillo", pero aún logró ciertos éxitos y fue todo un éxito comercial. En 1937 se habían vendido 140 unidades; la mejor cifra de Aston Martin antes de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, el modelo más importante para la marca no se llegó a vender y fue desarrollado durante el conflicto. Ese prototipo, bautizado Atom, disponía de una forma embrionaria de "spaceframe", carrocería en aluminio y suspensión independiente delante. Sentó las bases de todos los futuros Aston Martin que se fabricaron después de la guerra.

David Brown


Sin duda uno de los capítulos más importantes de la historia de la marca se escribió en 1947. En un anuncio del diario Times se ofrecía a la venta un "negocio de automóviles de alta gama". David Brown, un industrial que hizo fortuna fabricando tractores, respondió ofreciendo 20.000 Libras Esterlinas. Pudo conducir el Atom, que le dejó muy impresionando, y se formalizó la compra de la empresa. De paso, compró otra compañía inglesa que atravesaba dificultades, Lagonda. Unió las dos marcas en una sola empresa, Aston Martin Lagonda, nombre con el que se la conoce hoy en día. Pronto, David Brown centró la empresa en la creación de nuevos modelos.


Aston martin DB1 Drop Head Coupé y DB2.

El primer modelo de esa nueva era el 2 Litre Sports y fue el primero en lucir la famosa calandra que llevan hoy todos los Aston Martin. De manera retrospectiva se le llamó DB1. Equipado con un 4 cilindros de 2.0 litros se consideró que le faltaba potencia y a pesar de haber ganado las 24 Horas de Spa de 1948, sólo lograron vender 16 unidades. Pero daba igual, David Brown ya estaba pensado en las 24 Horas de Le Mans y en bloques de 6 cilindros.

El DB2 sucedió al DB1 en 1949. Un trío de DB2 entraron en las 24 Horas de Le Mans. Dos de ellos equipaban el 4 cilndros Claude Hill de 2.0 litros del DB1. El tercero, conocido como UMC 66 (su matrícula) equipaba un 6 cilindros en línea de 2.6 litros diseñado por Willie Wilson, bajo la supervisión de un tal WO Bentley... Sin embargo, se tuvo que retirar pronto de la competición por problemas en la bomba de agua. Con chasis corto y carrocería diseñado por Frank Feeley, de Lagonda, el coche era la estrella de la marca, sirvió de base para el desarrollo del DB2 de serie.

El DB2 de serie se presentó en 1950 en nueva York. Ese mismo año, George Abecassis y Lance Marklin terminaron quintos en la general al volante de un DB2. En la pruebna de resistencia gala, se habían inscrito ese años tres DB2, siendo el director deportivo un cierto John Wyer, que más tarde cosecharía más éxitos en los años 60 con Ford y Porsche bajo el patrocinio de Gulf. Aston Martin que en sus cinco primeros años había fabricado un único coche, se veía ahora inundada por los pedidos.

El DB2 se mantuvo en producción durante tres años. Se fabricaron 410 unidades que rivalizaban con los Jaguar XK120/140 y 150. Sin embargo los Aston Martin eran más exclusivos y bastante más caros. El tope de gama lo conformaba el Drophead Coupé Vantage de 123 CV. Fue la primera vez que se utilizó el apelativo Vantage. Aprovechando el éxito, David Brown compró un reputado y aclamado carrocero británico establecido en la pequeña localidad de Newport Pagnell: Tickford, que fue fundada en 1820 como Salmon & Sons. Poco a poco, la producción se trasladó de Feltham a Newport Pagnell.



En 1959, llegó la tan ansiada victoria absoluta en las 24 Horas de Le Mans con el DBR1 pilotado por Roy Salvadori y el mismísimo Caroll Shelby. El DB4 GT se reveló también un éxito en competición, haciendo daño a Ferrari, tanto en la pista como en la carretera. Sin embargo, David Brown no lograba transformar esos éxitos en ventas de coches de calle con el mismo éxito que lo hacía Jaguar. En 1964, Aston Martin se retiró de la competición y se centró en los coches de calle. Pero una llamada de teléfono haría que David Brown lograse una de las mejores operaciones de marketing de la Historia.


David Brown y Caroll Shelby en las 24 Horas de Le Mans.

Eon Productions necesitaban un deportivo inglés para e personaje de James Bond en Golfinger. Robert Broccoli había pensando en el Jaguar E-Type. Pero Sir William Lyons se negó a dejarles tres E-Type para el rodaje. Broccoli llamó entonces a lo que era su segunda opción, Aston Martin. David Brown accedió encantado. Así es como después de tan sólo 13 minutos en pantalla, Aston Martin (gracias al DB5 de color plata Silver Birch) se ha convertido en un verdadero icono.


El agente secreto menos secreto del mundo junto al DB5.

Robert Broccoli había pensando en el Jaguar E-Type. Pero Sir William Lyons se negó a dejarles tres E-Type para el rodaje. Así que Broccoli llamó a lo que era su segunda opción, Aston Martin.

Aston Martin añadió a su gama el DB6 "Kamm tail" (por su zaga truncada), y en 1967, el DBS diseñado por William Towns. Además de la carrocería cupé estaban previstas la descapotable y la de 4 puertas (de la cual se fabricaron tan sólo 7 unidades, pero con la carrocería del V8). La intención de David Brown era equipar el DBS con un V8, pero éste no estaba listo cuando se presentó el modelo. Así que de 1967 a 1972, el DBS llevó el mismo 6 cilindros que el DB6. En 1972, pasó a llamarse DBS V8 al mismo tiempo que se presentó el Aston Martin Vantage. Ese año, David Brown vendió Aston Martin a dos inversores, el estadounidense Peter Sprague y el canadiense George Minden. En esa época es cuando se presenta el nuevo Lagonda. Diseñado por William Towns, se caracterizaba por su líneas muy angulares y un exceso de electrónica a bordo que fallaba constantemente. Los dos primeros años sólo se vendieron 16 Lagonda...


El elegante DBS y el extrañamente atractivo Lagonda.

Victor Gauntlett

Victor Gauntlett, en el centro de la imagen.

En 1981, la marca vuelve cambiar de manos. Pace Petroleum y CH Industrial, liderados por Victor Gauntlett, toman el control. En esa época Gauntlett aumenta la producción en Newport Pagnell y reanuda la colaboración con Zagato. La nueva serie limitada de Aston Martin Vantage Zagato (cupé y cabrio) se convierte en todo un éxito, siendo además uno de los coches más rápidos de la época. Con el dinero que ganaron gracias a esta serie limitada y el interés renovado que arrojaron sobre el resto de la gama, Guantlett pudo financiar el desarrollo del Virage. El primer Aston Martin realmente nuevo en 20 años. Equipado con un V8, las ventas fueron suficientemente exitosas como para despertar el interés de Ford. En 1987, Guantlett no se lo pensó dos veces y vendió el 75% de la marca a Ford con el fin de asegurar un futuro sólido para la marca.


Aston Martin V8 y el Virage original.

Dr. Ulrich Bez

El Dr. Ulrich Bez (izquierda) junto a David Richards delante de la sede original de Aston Martin.

Ford empezó a invertir en Aston Martin inmediatamente. Un nuevo centro de diseño y desarrollo en Gaydon, modernización de lo existente y, cuando en 1994, Ford se hizó con el 100% de la compañía, un nuevo modelo había salido. El DB7 fue un éxito rotundo a pesar de equipar un 6 cilindros emparentado con el del Jaguar XK (como todo el DB7, de hecho). En 1999, el DB7 recibe un V12 y el Dr. Ulrich Bez (ex BMW, Porsche y Ford) es nombrado CEO. Además, se vuelve a lanzar una serie limitada con Zagato basada en el DB7 siendo otro éxito brutal.

En 2001, se presenta el Vanquish equipado con un V12, el cual sería el último modelo fabricado en Newport Pagnell de forma artesanal. En 2003, la nueva factoría de Gaydon está lista para acoger la fabricación del DB9 y del V8 Vantage, dos de los Aston Martin más vendidos de la historia. En 2006, Aston Martin fabricó su coche nº 30.000.

En 2007, la maldición de Aston Martin se volvió a repetir. Ford atraviesa graves dificultades financieras y vende Aston Martin. Lo hace a un consorcio de inversores liderados por David Richards, de Prodrive, y el Dr. Ulrich Bez. Hace unas semanas, Investindustrial se ha convertido en uno de esos inversores, pero Richards y Bez, dos entusiastas del automóvil, siguen al frente de la compañía. Han pasado cien años, y nada ha cambiado en Aston Martin.

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