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Categorías: Competición

Corriendo el trofeo RACE de Navidad en el Jarama



Si tiene algo bueno y bonito el mundo del motor es que te permite conocer a gente que comparte tu afición, y sentirte, al menos, un poco menos "raro". A lo largo de mi carrera laboral, desde el taller a las marcas, de ahí a la ingeniería, y de la ingeniería a la edición, he ido "recolectando" amigos y conocidos por el mundo adelante que, como tú, amigo lector, viven el mundo del motor "de verdad", con pasión, con gasolina en las venas.

Uno de esos amigos que han acabado en la lista de contactos de los que siempre nos acordamos es Antonio Fajardo. Es posible que te suene su nombre, pues escribía para la "competencia", Diariomotor, pero si nos sigues por las redes sociales, sabrás que tenemos muy "buen rollo" entre editores.

Antonio lleva años luchando por estrenarse en el mundo de las carreras, y ha tenido que pasar por un montón de desvelos y aventuras para lograrlo. Pero finalmente le llegó su oportunidad hace unas pocas semanas, en el Trofeo de Navidad del RACE, disputado en el Jarama, a los mandos de un Mazda MX-5 de la Escuela Española de Pilotos.

Amablemente, Antonio se nos ofreció a contarnos su experiencia, desde "la nada" hasta el Jarama. Desde no correr más que en videojuegos a bajar "Bugatti" a toda mecha con un tracción trasera descapotable con el frío del invierno madrileño. Y no supimos decirle que no, porque sabemos que esta bonita historia os va a gustar, motivar, e incluso algunos os va a hacer sentiros identificados. Por eso, mi plena recomendación para seguir leyendo tras el salto esta aventura, contada en primera persona por Antonio Fajardo. Vamos allá.





Se oye una bocina en una oscura y fría mañana de Diciembre. Cojo aire, abro los ojos y enfilo la mirada hacia el principio del pit lane. Veo venir un coche, un Mazda MX-5 en concreto. Poco a poco se acerca, se para a mi altura, en el penúltimo box del circuito del Jarama.

Mi compañero de equipo (Aitor Sánchez) se baja del coche y a continuación me subo yo, y tras unos segundos ajustando los arneses miro hacia el frente. Delante de mí un semáforo en verde, un Jarama en día de carreras, y mi primera oportunidad de poder competir en el automovilismo profesional.

Mi primer objetivo se ha cumplido; estoy inscrito en el Trofeo RACE de Navidad en el MX-5 de la Escuela Española de Pilotos, rodeado de participantes como Miguel Ángel de Castro, Antonio Albacete o Azor Dueñas entre otros. Pero... éste no es más que otro paso de muchos que hay que dar para poder cumplir tu sueño.

Rebobinemos un poco, hasta el año 2004 (quizá no tan poco). Por aquel entonces yo no era más que un joven de 19 años que estaba sacándose el carnet de conducir, y que como ocio jugaba a simuladores como el F1 Challenge por Internet. Era la única manera de poder "conducir", pasárselo bien, conocer gente y aprender de la experiencia que se podía tener.



Entré en una comunidad Online llamada F1RST2, donde participaban algunos pilotos ingleses conocidos, aunque en general la participación era a nivel mundial. Poco a poco ibas charlando con la gente en el foro y tenías tus duelos en la pista, e ibas afianzando amistades y aprendiendo de los más rápidos.

Pasaron varios años (4 en concreto) en los que el interés por el mundo del motor no se cubría sólo con simuladores. Poco ayudó a este cambio el acudir a las 24h de Lemans o las 24h de Spa invitado por varios con los que jugaba Online y que iban a participar en esas carreras, y gracias a estar ya trabajando y a un monitor de TAC (Jorge Azcoitia) con el que pude hacer equipo empecé a participar en el campeonato por equipos del Carlos Sainz Center. Antes de eso había montado en karts muy pocas veces (la economía).

También aquel año llegué a la final del proyecto Quiero Ser Piloto organizado por Dunlop, realizando una jornada de pruebas en el circuito del Jarama junto a otras 29 personas. Como habréis podido deducir no me seleccionaron, pero gracias a participar gané una asistencia a uno de los cursos (o driving experience) de Drivex.

Durante ese año corrí junto a él en ese circuito indoor, aprendiendo cada día un poco más, aunque por desgracia no era lo suficientemente competitivo para el nivel que había. Aun así descubrí otro campeonato de karts pero en pistas al aire libre (el CKRC), y en 2009 decidí dar un cambio de aires y apuntarme, a ver qué tal era competir en ese tipo de trazados.



Mientras comenzaba mi andadura en 2009 por circuitos con karts de alquiler (normalmente con motores de 270cc y 9cv) decidí abrir un blog personal, donde podría expresar mis aventuras en esto de los karts, explicar cosillas interesantes que fuera viendo, mis asistencias a cursos de conducción y demás historias relacionadas. También decidí apuntarme otra vez con Drivex, para compaginar los karts y el blog con algo de aprendizaje, mejorando no sólo lo que sabes sino el aprender a contarlo a los demás.

A principios de 2010 decidí irme a vivir fuera unos meses(a Japón en concreto). A priori no es un detalle muy relacionado, pero apareció un artículo en Diariomotor sobre Better Place y una estación de recarga instalada en Tokyo. Como no, decidí preguntar sobre donde estaba la estación a sus editores, con la suerte de que vieron mi web y les gustó, ofreciéndome escribir algunos artículos. Un pequeño paso desencadenó un nuevo rumbo en mi vida relacionada con el mundo del motor.

Formar parte de Diariomtor tiene sus ventajas, y en 2011 pude asistir a un Track Day de la Escuela Española de Pilotos. Un sueño de curso para los amantes de los coches, todo un día rodando en circuito con un monitor para tí sólo. En mi caso el mismísimo director de la Escuela, Javier Morcillo. Tuve la suerte de que le gustó mi forma de conducir y mi rendimiento en aquel día, y a mi que me gusta este mundo un montón me ofrecí a ayudar en lo que se pudiera.



Gracias a eso de vez en cuando he echado una mano a la Escuela Española, incluso he participado de monitor en un par de cursos de BMW gracias a su recomendación durante este 2012. Ahora yo decidí confiar en ellos como equipo, y querer realizar mi debut en su equipo, sería un honor. Para mí ha sido un sueño sentirme tan arropado en una situación tan especial.

Esta es mi historia, mis pequeños pasos durante estos años que han acabado en ese momento que comentaba antes; sentado en el MX-5 con el Jarama delante de mí, esperándome, desafiándome. Hay un par de dichos en la Escuela que viene al pelo y que todos los que queráis convertiros en pilotos tenéis que plantearos: ¿Qué has hecho hoy para ser mejor piloto? ¿Qué has hecho hoy para cumplir tu sueño? Nunca dejéis de moveros, de apuntaros a todo lo que podáis, de aprender de cualquiera que tenga algo que merezca la pena aprender. Al final las oportunidades aparecerán para el que esté ahí, tenedlo seguro.

Pero vayamos de nuevo a la carrera. Pongámonos en situación de nuevo. Un sábado de Diciembre, 9 grados de temperatura, asfalto mojado y previsión de mejorar la pista y el tiempo, junto a un coche de carreras que no he conducido nunca antes, la mejor combinación. Hay que ser valiente y atreverse con los retos (con cabeza), y éste lo era.



El formato del evento además no era el mejor para poder preparar y analizar la carrera. Se trataba de una clasificación de una hora (de 9:30 a 10:30) seguida de una carrera de 3 horas (de 11:30 a 14:30). No hay entrenamientos libres y muy poco tiempo entre clasificación y carrera.

Esta primera tanda la comienza mi compañero Aitor (igual que hará en carrera al tener más experiencia), y a los 15-20 minutos entra en boxes para que comience mi experiencia en competición. Engrano la primera marcha del cambio manual y salgo a pista, conduciendo despacio las primeras vueltas buscando un poco los límites del coche sin querer arriesgar mucho, el objetivo es rodar, no acabar en la tierra (o peor).

El coche se comporta bien, con una reacción bastante directa pero con poco ángulo de giro máximo. Ya nos avisaban que los contravolantes hay que cortarlos rápido. Dar gas se vuelve delicado aunque el coche no vaya muy alto de vueltas. Hay que tener cuidado de cuanto hay que dar y en donde, ya que si pisas por la trazada normal en mojado el coche no agarra, y a poco que aceleres la trasera se insinúa. Las trazadas de mojado son lo más antinatural que puedas ver desde fuera, rodando por donde no hay que ir en seco.

Poco a poco cojo confianza con el coche, no mucha para la situación pero suficiente para ir bajando segundos. Ruedo casi media hora pero se me pasa volando entre pruebas de distintas trazadas, coches doblándome y búsqueda de referencias. De momento mi mejor tiempo es el último, aunque el coche rodaba con semis en pos de rodar y aprender más que en poder buscar tiempos. Ya habrá opción en la carrera con slicks a rodar en tiempos reales del coche.

Me bajo del coche con los deberes para un debut hechos: reconocer el coche, reconocer la pista e ir cogiendo confianza para ir bajando los tiempos. Por el camino algunos sustos pero nada grave afortunadamente.

Tras la clasificación analizamos el vídeo para ver trazadas, fallos en la conducción, etc. También se revisa el gasto de combustible y la estrategia de carrera. Viendo la pista al final de la tanda se iba a empezar la carrera en slicks nuevos, así que a Aitor le tocaría limpiarlos y meterlos en temperatura a la vez que comienza la carrera, todo un trabajazo.



Empieza la carrera y los tiempos son altos, la gente va con cuidado las primeras vueltas. Poco a poco van bajando los tiempos y Aitor va alcanzando y adelantando a algunos coches de clases inferiores (aunque algún que otro coche de clase "inferior" tendría que haber ido en otra superior). Al final de la primera hora hemos pasado de decimo octavos a treceavos entre algún abandono y adelantamientos.

A la hora y veinte entra en boxes, es mi turno e intento permanecer calmado. La pista está seca ya salvo un par de puntos típicos del Jarama (rampa pegaso por ejemplo), y tocaba buscar referencias nuevas y descubrir lo que los slicks pueden llegar a hacer, y todo por mi cuenta y riesgo.

A la mente me venía que era mi debut y que el objetivo era acabar, pero en mi interior lo que quería era intentar rodar lo más rápido posible y ver mis aptitudes en una situación real. Las primeras vueltas me sirven para ver la gran diferencia con la clasificación. Los slicks agarran de maravilla y el coche gana mucho más aplomo.

En pocas vueltas consigo llegar a mi ritmo de carrera, en un modesto 2:03 (2:02,988 de mejor vuelta por 1:58,966 de Aitor), y salvo vueltas con doblados o banderas amarillas consigo rodar mi hora y media en unos estables 2:03-2:04, lo suficientemente rápido para estar delante de coches menos rápidos que el nuestro, pero lejos de los inalcanzables Clios y Minis de nuestra clase.

En esta hora y media de conducción a fondo (para mí al menos) pude vivir cosas que mucha gente pensará "vaya tontería", pero que para mí han sido importantes y divertidas. Hubo dos safety cars, pudiendo experimentar lo que se siente al tener que calentar ruedas y frenos, junto con el relanzamiento de carrera.



Pude vivir lo que es conducir falto de energía al no haber comido nada antes de la carrera, y tener que hacer la media hora final mareado y concentrado, pero rodando estable en mis tiempos más rápidos, adelantar a otro competidor y ser doblado sin perder mucho tiempo, aprender a mirar a los comisarios para ver las banderas o la presión de tener a gente en el muro dependiendo de tu trabajo.

Al final conseguimos acabar décimos de la general habiendo salido los décimo octavos, los últimos. Pero nada mejor como bajarse del coche tras hora y media, cansado, mareado, y pensar que has dado lo mejor de ti, que no has hecho ningún fallo (alguno con el cambio o alguna pasada de frenada nada más), que has podido ser constante y que aunque hay cosas que mejorar la gente está contenta con tu trabajo.

Sólo espero que esa sensación se pueda repetir en más ocasiones, y que esto no haya sido flor de un día, un debut y una última carrera porque no nos engañemos, correr es caro, muy caro. Se necesitan patrocinadores o una gran billetera para poder hacer frente a una temporada entera.

En mi caso tuve suerte y pude costear parte de la carrera con algunos patrocinios, pero aun así son muchos gastos que afrontar, y muchos meses de ahorro para poder correr una sola carrera. Aun así soy un privilegiado por haber podido dar este paso, aunque volvería a cortarme de salir a cenar, de fiesta, de comprarme tonterías o irme fines de semana fuera y quedarme trabajando de monitor, de comisario o de lo que haga falta si con eso puedo volver a vivir una experiencia así.



A todo esto sólo puedo añadir algo más: "racing is life. Anything before or after is just waiting"

Quiero dar las gracias a Autoblog por darme la oportunidad de contar mi debut y estar ahí apoyándome, a mi familia, novia y amigos por venir a verme correr en este día, a la Escuela Española por confiar en mí y a mis compañeros de equipo en los karts por animarme siempre a seguir adelante.

Antonio Fajardo.

[Fotos por Paco Alcobendas]

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