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Categorías: Lancia, Cupés, Deportivos

Soñando con el retorno del Stratos



Los amantes del Stratos han soñado desde siempre con el retorno y reinterpretación del mito, en clave futurista. Una idea casi imposible, más con la situación actual de Lancia, convertida en marca de lujo, y alejada de los rallyes, donde dominó durante décadas con mano de hierro.

Una mañana de verano de 2002, en Sitges, por pura casualidad, Chris Hrabalek, coleccionista de Stratos y diseñador de coches, se encontró con un Ferrari 246 GT. Hrabi trabajaba por entonces en el estudio de diseño automovilístico de la ciudad barcelonesa, y se acababa de encontrar, sin saberlo, con Michael Stoschek.

Hrabi, como buen amante del automóvil que es, no pudo contener las ganas de ir a curiosear la belleza italiana, y al hacerlo comenzó a intercambiar palabras Stochek. Lo que Chris no sabía era que Michael era otro coleccionista de Stratos que ya había conocido años atrás.


Chris Hrabalek

Tras una animada charla, se percataron de que ambos compartían la pasión por el bestial Lancia, y que en 1986 habían estado juntos en una concentración del modelo (cuando Hrabi tenía tan sólo 9 años).

De ese encuentro fortuito nació una amistad, un intercambio de emails, y el comienzo de un sueño que hoy tiene cuatro ruedas y suena a Ferrari. Hrabalek envió a Stoschek sus diseños de un nuevo Stratos, algo que tenía en mente desde hacía tiempo, y Michael también comenzó a ilusionarse realmente con la auténtica idea de poder llevar a cabo la hazaña de recuperar el mito.

Michael Stoschek no es un "cualquiera" en la industria de la automoción, de hecho es el dueño de Brose, uno de los proveedores de componentes de automoción más grandes de Europa, lo cual le daba una fiabilidad económica y de contactos suficientemente contrastada como para ser el socio perfecto de un soñador como Hrabi.

Durante tres años "oscuros" de los que no hay demasiada información, la pareja se percató del curioso hecho de que la Fiat había dejado libre el registro del nombre Stratos, y crearon, junto con otros inversores , una empresa dedicada a administrar los derechos de tan glorioso denominativo.


El Stratos de Fenomenon Holistic Design

Hrabi montó entonces Fenomenon Holistic Design, una empresa consultora de diseño, cuya ópera prima iba a ser el nuevo Stratos. Para su creación, Chris no estaría sólo, y se pondría en contacto con numerosos diseñadores alrededor del globo para conceptualizar una visión moderna del nuevo Stratos, guardando la esencia del vehículo original.

El proyecto, conocido como Fenomenon Stratos, buscaba crear un automóvil superdeportivo pero con una altura de rodadura más elevada de lo habitual, capaz de circular por asfaltos rotos, cual tramos de rallye, con lo que debería además agradar especialmente a los nuevos ricos de los países en vías de desarrollo.

De todos los dibujos que recibió Hrabi tras su llamada, el que más le convenció fue el de Hermidas Atabeyki. Atabeyki es un diseñador hoy en día famoso por haber ideado el yate particular más caro del mundo, propiedad de Roman Abramovich y fabricado por Blohm & Voss. Atabeyki, y además es un ex diseñador de Renault. Ahora tiene su propio estudio en París y trabaja bajo encargo.

Con la colaboración de Hermidas, Hrabi y su equipo comenzaron a desarrollar el concepto desde los bocetos hasta una idea general final, caracterizada por evocar las formas y conceptos del Stratos original, pero evolucionando lo suficiente sobre ellos como para no ser considerado algo "retro".



De hecho, el Stratos de Fenomenon era tan "barroco y exagerado" que a muchos amantes del modelo original no les terminaba de convencer, aunque consiguió exactamente lo que quería: llamar la atención.

En 2005, y sin una sola mención a Stoschek, Hrabi se plantaba en el Salón Internacional de Ginebra con su Fenomenon Stratos, fabricado a escala 1:1. El coche lucía espectacular, y anunciaba una mecánica V8 de 425 caballos como su corazón, montada sobre un chasis monocasco en fibra de carbono, con suspensiones independientes en los cuatro extremos, y con la capacidad de rodar fuera del asfalto si así se requería.

La característica más polarizante del diseño era su apertura de puertas. Conservando su parabrisas frontal conforma de "visor", el coche tenía una articulación en la mitad del mismo, abriendo las puertas como dos enormes conchas en élitro para acceder al habitáculo.



La idea de Hrabi era poder comenzar la comercialización del coche en 2006 ó 2007. En el fondo de su mente, estaba preparado por si la Fiat estaba interesada en colaborar de alguna manera en el proyecto, y en los bolsillos de su impecable traje lucido en Ginebra llevaba los logotipos de Lancia por si Montezemolo y compañía le daban el visto bueno. Pero la cosa no fue así.

Después del Salón, Fenomenon aún trabajó en una versión con aspecto de carreras, y un descapotable, al tiempo que sondeaba las posibilidades de colaborar con varias ingenierías de renombre para fabricar el coche y realizar el estudio de viabilidad e ingeniería. Trascendió una sobre todas ellas: Prodrive, pero al final la compañía de David Richards no pudo ofrecer una solución económicamente rentable.

Koenigsegg, RUF y Gumper también eran consultados como posibles fabricantes del coche, mientras que al menos una ingeniería española también le proponía ser el posible fabricante y desarrollador del coche. Pero la solución final no vendría de la mano de ninguno de ellos, sino de Italia.



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