Skip to Content

Categorías: Alfa Romeo, Sedanes, berlinas, segmento D

Usado, sí, pero interesante: Alfa Romeo 156 GTA


Actualización: Tras insistentes comentarios de propietarios de este coche, quejándose porque he dicho que "es fácil llegar a los 14 litros de consumo cada 100 kilómetros", a modo de anexo agrego: los propietarios aseguran que a ritmo "normal" por carretera abierta se puede bajar de los 10 litros.

El "usado pero interesante" de este fin de semana es algo especial para mí. Y es que es un coche que estamos mirando pro-activamente para pasar a integrarlo en el ya repleto garaje de casa. Este sedán aparecía en 2001, como complemento prestacional al exitoso y precioso 156, que por entonces estaba significando el retorno de Alfa Romeo por sus fueros comerciales.

Equipaba el V6 "por antonomasia", el Busso, con 3,2 litros y 250 caballos, asociado exclusivamente a las ruedas delanteras, que trabajaban para gestionar los 300 Nm de par que llegaban hasta las mismas. Por dentro ofrecía un salpicadero con formas deportivas, unos baquets de primera, y espacio para cuatro adultos, más un maletero relativamente decente.

En su tamaño había pocas cosas con sus prestaciones en aquel momento, y con el paso de los años se ha convertido en una perlita para aquellos que buscan un sedán deportivo con el que mezclar pasión con versatilidad. Por debajo de los 10.000€ puedes encontrar muchas unidades (algunas anunciadas a un precio superior, pero casi todas negociables a la baja).




El 156 GTA se diferenciaba de sus hermanos "normales" por una carrocería que integraba nuevos paragolpes, aletas ensanchadas para dar cabida a un superior ancho de vía, llantas específicas, muelles y amortiguadores también específicos, y unas bonitas taloneras.

El interior, como te decíamos al principio, también recibe un tratamiento específico, con asientos y tapicería de un nuevo nivel. El salpicadero estaba bien rematado, y la elección de materiales era más que correcta. Climatizador, airbags, control de tracción (que no de estabilidad), navegación y algún que otro detalle lo meten además dentro de los estándares relativamente "modernos", cuando comparamos esta berlina de más de diez años con la oferta actual.

Las plazas delanteras te ofrecen una posición de conducción deportiva y adecuada. Las plazas traseras son "justitas", y no llegan a ofrecer el espacio que sí encontramos en berlinas más actuales, pero es un pequeño peaje para acceder a la magia V6 "de la vieja escuela".

Se ofrecía con la carrocería sedán convencional, pero también con la familiar, que a nosotros nos parece genial. Su parte trasera contaba con un pilar C muy inclinado y dinámico, y aunque se perdía algo de rigidez estructural respecto al sedán "normal", merecía la pena, porque se gana versatilidad en carga, y puedes montar, por ejemplo, a tu perro allí, sin molestar a los niños en la banqueta trasera.



Dos opciones había para la caja de cambios, la manual y la selespeed. La selespeed era una de las primeras incursiones de los cambios secuenciales con levas en el segmento "convencional" de berlinas. Muchos de sus elementos eran compartidos nada menos que con Ferrari, y la realidad es que no son demasiado fiables. Cuando se cambia el aceite del sistema regularmente no suele dar problemas, pero cualquier descuido de mantenimiento o cualquier problema en el sistema de accionamiento puede acarrear facturas de casi 2.000€ en reparaciones. Por ello, te recomendamos la caja manual, que además te permitirá jugar con el punta tacón.

Arrancar el motor es empezar la fiesta. El sonido V6 es simplemente embriagador, casi orgásmico. En ciudad resulta algo torpón, porque aunque la dirección es directísima (de las más directas que recuerdo, con menos de dos vueltas entre topes), el ángulo de giro es bajo, algo condicionado en parte por tener que transmitir tanta potencia a través de los palieres, lo que hace que tengamos que hacer un par de maniobras extra al arrancar.

El motor no sólo suena bien, sino que es todo un prodigio en cada aspecto. Empuja desde muy abajo, lleno de par. También estira hasta más allá de las siete mil vueltas, con una banda sonora que sólo se puede calificar como genial. La curva de par es plana, por lo que podemos recuperar, acelerar, buscar la zona alta o la zona baja del cuentarevoluciones... Todo le va bien, y podemos jugar con la palanca de cambios para enamorarnos del sonido en retención y reducción.



El consumo es la gran pega. Gastar 14 litros a los cien de media es relativamente sencillo. Incluso más si te animas con el acelerador. No es un coche para hacer 20.000 km o más al año, porque te arruinarás con el gasto en gasolina. Es el sedán este que coges cuando viajas con "todo el equipo" de vacaciones un par de veces al año, o sólo coges los fines de semana. Andar con él en ciudad será hacer rico al de la gasolinera más cercana.

Volviendo sobre la dinámica, la suspensión es claramente firme. La amortiguación está muy conseguida y frena correctamente a los muelles, que son tirando a durillos. En todo caso los baches también se los "come" muy bien, sin descomponer la trayectoria. El volante informa muy bien del agarre disponible, y telegrafía las irregularidades, mientras que la trasera se puede colocar a gusto jugando con acelerador y frenos, con lo que podemos hasta redondear las curvas.

Si el asfalto no está en perfecto estado, se echa en falta algo de motricidad, pero hay un buen arreglo para esto. Basta con invertir unos mil y pico euros en un concesionario Alfa oficial, o un taller de confianza, donde deberás solicitar que te instalen el diferencial autoblocante Torsen Q2 de los Alfa 147 Q2 más modernos. Este entra perfectamente en la caja de cambios, y sirve para administrar mucho mejor el par disponible, cerrando las trayectorias cuando aceleras a fondo. Tiene algo de "latigazo" en el volante, pero ganas mucha efectividad.

Con todo, como buen Alfa Romeo, la fama sobre su fiabilidad le precede. La realidad es que son coches que dan pocos problemas, aunque como todos, tienen sus puntos flacos.



Comenzamos con uno muy típico de Alfa Romeo, que es la distribución y la bomba de agua. La bomba de agua usa álabes de plástico, que tienden a romperse con el paso del tiempo. Conviene sustituirla con cada cambio de correa de distribución. La correa debería cambiarse cada tres años o 60.000 kilómetros, pues tiende a dar problemas con los tensores, que se parten, y además, una rotura puede destrozarte el motor y el bolsillo. Como siempre con este tema, lo que toca es prevenir antes de tener que curar, así que si te compras un GTA, tienes que pensar en que cada tres años o sesenta mil kilómetros tendrás que hacerle ese mantenimiento en el taller.
Varios propietarios también aseguran no tener problemas con sus distribuciones, haciendo caso al cambio cada cinco años citado en el manual de mantenimiento oficial del coche. Nosotros seguimos recomendándote lo que un concesionario catalán, que trata varios de estos coches, nos ha asegurado: conviene hacerla cada tres años si se conserva la bomba de agua con álabes de plástico. De esta manera nos salvaremos de problemas con ella y con los tensores de la distribución.

En todo caso, si te animas a comprar un GTA, eres tú el que tendrá que decidir si seguir nuestro consejo "conservador", o fiarte del libro de taller y de la experiencia de otros propietarios.
Las unidades de antes de 2003 llevan una instalación con pinzas de freno delanteras de anclaje convencional, que tiende a dar problemas. Las unidades de después de 2003 usan el sistema de frenado completo del tren trasero de... ¡un Ferrari 360! con pinzas monobloque Brembo de anclaje radial que ya no dan problemas. Puesto a buscar, compra un coche de después de 2003.

Los caudalímetros mueren cada 100.000 kilómetros, por lo que conviene contar su sustitución como parte del mantenimiento preventivo "convencional".

Por último, los cojinetes de los brazos de suspensión delantera (doble triángulo superpuesto) se gastan con relativa facilidad. No son caros de cambiar, pero es importante llevarlos bien tarados para no tener reacciones extrañas en el tren delantero.



Si eres capaz de vivir con todo este mantenimiento preventivo y con el consumo de combustible "a la antigua", mete a este 156 en tu lista de preferidos, porque es un coche delicioso de ver, de conducir, y sobre todo, de escuchar. No ha habido ningún sedán V6 de Alfa con este sonido desde entonces.

Por cierto, el seguro tampoco será barato. Si lo pones a todo riesgo rondarás los 900€ anuales en función de la franquicia, algo menos para un terceros.


Reader Comments (Page 1 of 2)

Autoblog Español

Autoblog en español bloggers (30 días)

#BloggerPostsCmts
1Enrique Garca17415
2Daniel Murias1263
3Guillermo Alfonsin4832
4Valent Fradera260
5Antonio R. Vaquerizo150
6Nacho Villarin140