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Categorías: SsangYong, Pruebas, SUVs y todoterrenos

Presentación y contacto: SsangYong Rexton W


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Desde hace unos días los concesionarios españoles de SsangYong aceptan pedidos del renovado Rexton. El todoterreno más grande de la marca surcoreana venía pidiendo a gritos una actualización y aunque aparentemente los cambios no parecen muy profundos, sí se pone al día en casi todos los apartados importantes (motor, equipo, etc).

La primera entrega del Rexton llegó a nuestro país en 2001 y estuvo vigente hasta el 2006, momento en el que tras haber vendido 7.915 unidades le daba el relevo al Rexton II, más estilizado y del que hasta ahora se han entregado 8.112 unidades. Sin embargo ha sido en esta última etapa cuando ha acusado un excesivo desgaste tanto en lo visual como por refinamiento, algo que lógicamente se ha visto plasmado en las matriculaciones y el interés del público en el modelo (basta decir que en todo 2012 se han vendido 59 unidades).

Todo lo mencionado ha sido suficiente para que SsangYong se pusiera manos a la obra con una actualización más profunda. En relación a su antecesor ahora su denominación añade un "W", y pese a que estéticamente se mantiene muy fiel al producto original sí es más interesante en todo su conjunto.

En estos complicados tiempos de recesión económica en los que vender un coche en España es casi misión imposible hay que saber jugar bien las cartas con cada nuevo lanzamiento. En SsangYong han apostado por garantizar una excepcional relación calidad-precio, sobre todo una vez se han aplicado los descuentos oportunos. La marca tiene una estimación de ventas para un año completo de unas 400 ó 500 unidades, cifra que viendo las virtudes del producto podrían quedarse cortas. En cualquier caso siempre es mejor ser precabidos.





Principales novedades


En su exterior el Rexton W se reconoce por el nuevo frontal más afilado, limpio y dinámico. Estrena ópticas con iluminación diurna, una parrilla más grande y un paragolpes más envolvente. Los retrovisores ahora cuentan con los intermitentes LEDs integrados mientras que el diseño de las llantas de aleación y la paleta de colores poco tienen que ver con las ofertadas hasta ahora. En la zaga lo más novedoso es la llegada de la tecnología LED para los pilotos y un paragolpes más redondeado. Otros pequeños detalles repartidos por el exterior consiguen un conjunto atractivo y al que de golpe se le han quitado unos cuantos años de encima.

En el habitáculo el diseño general no ha recibido modificación alguna. Sólo en los modelos más completos es novedad un sistema de navegación totalmente integrado. Más interesante resulta la mejora en la percepción de calidad gracias a los nuevos materiales y ciertos apliques decorativos en símil madera y/o aluminio. Resulta curioso que la instrumentación se haya mantenido, un detalle que envejece ligeramente el conjunto pese a ser de sencilla lectura.

Bajo el capó se esconde otra importante novedad. A partir de ahora la gama se contenta con un único bloque de 2,2 litros, denominado e-XDi Active. Desarrolla 155 CV de potencia y se ha desarrollado partiendo del anterior 2,7 litros de origen Mercedes que SsangYong lleva unos cuantos años fabricando en Corea del Sur. Para la transmisión hay dos posibilidades: cambio manual de seis velocidades o bien uno automático, también de origen Mercedes, con cinco relaciones.




Con la llegada de las variantes con tracción 2WD se cubre una parte de la demanda cada vez más importante y de paso los precios arrancan desde cifras mucho más competitivas

Todos sabemos que en los últimos años los clientes de los todoterrenos y crossover han cambiado. Por regla general el comprador ahora demanda sólo la estética SUV, queriendo mantener las ventajas de los turismos convencionales en términos de confort, comportamiento y seguridad. Rara vez pisan fuera del asfalto (nunca en el 90% de los casos), lo que ha motivado a muchos fabricantes a comercializar las exitosas y más accesibles versiones 2WD.

En SsangYong también se adaptan a los nuevos tiempos y ofrecen por primera vez un Rexton con tracción a un solo eje. Resulta complicado valorar el ahorro económico en relación al 4x4 dado que no se ofrecen con un nivel de equipamiento similar, pero atendiendo a las tarifas recomendadas, la diferencia de 3.000 € puede ser definitiva para muchos bolsillos.

El esqueleto básico del Rexton W sigue siendo el de un todoterreno de los de toda la vida, esto es, con un chasis de largueros y travesaños. La mayor diferencia entre los 4x2 y 4x4 está en que los primeros cuentan con un eje rígido posterior mientras que los segundos disfrutan de un más elaborado multibrazo y la cada vez menos habitual reductora que permite una mejor movilidad fuera del asfalto (cuenta con los modos 2H, 4H y 4L).

El consumo medio homologado en los Rexton oscila entre los 7,3 y 7,8 L/100 según el tipo de transmisión/tracción elegida, con unas emisiones de 196-206 g/km de CO2. En comparación con el anterior modelo la reducción es de algo más de un litro cada cien kilómetros. Las prestaciones por su parte son buenas, con una velocidad máxima de 181 km/h (185 km/h los automáticos) y una aceleración de 0 a 100 km/h que ronda los 11,0 segundos (no hay dato oficial por ahora).




La gama inicial y precios para nuestro país, con los descuentos incluidos, es la siguiente:
  • 2.0 e-XDi 2WD 155 CV Premium Plus 7 plazas 25.500 €
  • 2.0 e-XDi 2WD 155 CV Premium Plus 7 plazas Automático 27.500 €
  • 2.0 e-XDi 4WD 155 CV Limited 7 plazas 28.500 €
  • 2.0 e-XDi 4WD 155 CV Limited 7 plazas Automático 32.900 €
En cuanto al equipamiento, ya te habíamos informado hace unos días de los elementos más representativos en cada nivel de terminación. Puedes verlo aquí.
Toma de contacto

Al primer contacto visual, el Rexton W convence. Tiene un diseño muy logrado que combina dinamismo y empaque a partes iguales. Es posiblemente uno de los productos asiáticos que mejor está envejeciendo y pese a que sus formas generales tienen más de 10 años, sigue pareciendo actual. El nuevo frontal le sienta bien y ahora incluyen ópticas con iluminación diurna. Sin embargo para esta función no se utiliza la tira LED sino que una bombilla halógena se encarga de ello. Esto es, cuanto menos, curioso.

Los cambios estéticos le han sentado realmente bien al Rexton. Ha ganado en dinamismo y modernidad sin perder ese "porte" que siempre le ha caracterizado

Y también resulta curioso que el logotipo "W" sólo aparezca en uno de los laterales del Rexton (el izquierdo) y no en los dos. Seguro que muchos usuarios pensarán que les ha llegado el coche con una insignia menos. La zaga por su parte ha ganado mucho gracias a los nuevos faros traseros con, estos sí, iluminación LED. Son llamativos y junto al nuevo portón realzan la silueta y le dan un toque moderno.

En el interior todo sigue más o menos como siempre. Se estrenan equipos de sonido y navegación y tanto por presentación como por materiales no sale mal parado. Es una pena que no se haya aprovechado esta actualización para incluir algunos elementos que son habituales hoy día como los intermitentes de "un toque" y el ordenador de viaje. De todos modos las pegas en equipamiento se resumen sólo a estos detalles, ya que de serie todos incluyen el tapizado en piel, climatizador automático, control de velocidad, sensor de parking y llantas de aleación entre otras muchas cosas.



El navegador también es de serie, pero dependiendo del modelo estará integrado (Limited) o con un soporte adicional (para los básicos, con un TomTom de superior calidad y mayor número de funciones). Las unidades que hemos podido probar en la toma de contacto no estaban equipadas con el navegador integrado doble Din que sí recibirán los clientes por un pequeño problema logístico.

El interior cambia muy poco. Le habría venido bien un nuevo volante y una instrumentación más moderna, pero no está mal resuelto y todo queda muy a mano

La terminación es en términos generales correcta. No da sensación de coche barato y los plásticos blandos están presentes en las zonas superiores de salpicadero y puertas. Los menos visibles sí se nota que tienen un corte más económico, pero no hay malas uniones o bordes cortantes. No nos ha gustado el sistema de regulación de los asientos (con tres ruletas y dos palancas) ni tampoco que el veterano volante -no ha sido actualizado- no tenga reglaje en profundidad.

De lo que puede presumir este Rexton W es de espacio. Cuenta con un habitáculo apto para siete pasajeros en tres filas. Las dos principales son grandes y amplias en todas las cotas mientras que las últimas también cuentan con buenas cotas de altura y anchura, pero el suelo en esta zona deja muy elevadas las rodillas. Cuanto más bajito sea el usuario, más cómodo podrá ir.

Esta fila puede plegarse en el suelo del maletero cuando no se usa, pero la solución es algo chapucera. Para dejar una superficie plana, SsangYong ha instalado un hueco porta-objetos que eleva todavía más el borde de carga, haciendo necesario un sobre esfuerzo para introducir objetos pesados. También es mejorable que el respaldo de esa última fila no pueda abatirse por partes.



En marcha

Una vez analizadas las mejoras visuales, toca ponerse a sus mandos. La unidad que hemos podido probar es la más cara de la gama, asociada al nivel de acabado Limited, al sistema de tracción total 4x4 y al cambio automático de cinco velocidades. Lo primero que llama la atención nada más arrancar es el buen trabajo en insonorización realizado. Desde el habitáculo apenas se percibe su ciclo y tampoco llegan vibraciones al volante o los pedales. Esta grata sensación se desvanece desde el exterior, que deja muy claro que se trata de un vehículo diesel.

La caja de cambios automática tiene un funcionamiento suave y es suficientemente rápida. La mayor pega está en sus únicas cinco velocidades, pero por lo demás es correcta. Cuenta con un programa adicional, denominado "Winter" (Invierno), y posibilidad de manejo manual a través de un pestillo en la propia palanca o los mandos del volante.

El nuevo motor se ha mostrado más fino y silencioso que el anterior, además de frugal y limpio. La caja automática, pese a sus cinco velocidades, resulta agradable por la suavidad de funcionamiento

Pese a que el Rexton W no es precisamente ligero, no nos ha parecido un coche lento o torpe. Se mueve con dignidad en cualquier situación y no se siente una merma importante en prestaciones frente al anterior 270 XDi de 165 CV. La capacidad de recuperación es correcta y las aceleraciones también resultan satisfactorias. No hemos podido tantear el consumo (no hay ordenador de viaje) pero tenemos la impresión de que en esta variante con caja automática no es lo que se dice barato en el día a día. En cualquier caso habrá que esperar a una prueba a fondo para salir de dudas.

En lo relativo al comportamiento, podemos destacar la buena capacidad de filtrado de la suspensión y sus reacciones nobles y predecibles. Sólo lo hemos probado por autovía y carreteras secundarias en buen estado (en Madrid y Toledo) y, dado que es un modelo enfocado para un publico tranquilo, cumple holgadamente. En caso de querer practicar una conducción más dinámica, salen a relucir el elevado centro de gravedad, sus dos toneladas de peso y una amortiguación tirando a blanda que lo hacen torpe y ciertamente "bailón" en los cambios de apoyo. La dirección tampoco ayuda a mejorar el panorama, siendo imprecisa y excesivamente asistida en cualquier circunstancia. Es una pena que no hayan utilizado el calibrado del anterior 270 XVT, más directo y variable en función de la velocidad de manera más progresiva.



Conclusión

El nuevo Rexton W llega con la intención de plantar cara a los Chevrolet Captiva, Hyundai Santa Fe, Kia Sorento y Mitsubishi Outlander entre otros. Son los únicos todoterrenos de tamaño mediano que pueden equipar siete asientos. Sin embargo el SsangYong ofrece la posibilidad de la transmisión automática también en los 4x2, algo que ofrecen sus rivales y lo convierten en una excelente alternativa.

Lo mejor del Rexton W es su favorable relación precio-equipamiento y el amplio habitáculo apto para siete pasajeros. Deberían mejorarse ciertos detalles como el tacto de la dirección y algunas lagunas de equipamiento. En un punto correcto encontramos el motor, tacto de los frenos y transmisión.

Por 25.500 € no hay muchas alternativas en el mercado que ofrezcan siete asientos, un motor diesel de unos 150-160 CV, cambio manual de seis velocidades y una completa dotación en la que no faltan tapizado en piel, climatizador, llantas de aleación, sensor de parking... Sólo el Captiva planta cara en sus variantes básicas, pero no están a la altura por percepción de calidad ni comportamiento (son más torpes).

El más perjudicado por la llegada del Rexton W posiblemente sea el Korando, su hermano pequeño de concepto más moderno pero precios muy similares. Si tuviéramos que elegir uno de los dos, desde luego nosotros nos quedamos con el recién llegado, mucho más coche por lo que cuesta.




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