Skip to Content

Categorías: BMW, Pruebas, Compactos segmento C

Prueba BMW 120d - Conclusión

Conclusión


Con esta segunda generación de Serie 1 BMW ha corregido casi todas las críticas que se le hacían a la primera generación. Sin ser ninguna referencia, ofrece ahora un habitáculo con espacio razonablemente suficiente. La calidad de los materiales empleados son ahora más dignos de la marca. Por último, se muestra también bastante cómodo para quien no esté acostumbrado a un BMW. Y ese es el quid de la cuestión. BMW asegura que el 70% de los compradores de Serie 1 son nuevos en la marca. No cabe duda que el coche fue desarrollado con ese dato en mente. El resultado es que uno de los apartados claves, que ha formado parte del ADN de los BMW de la posguerra, o al menos desde el 1500 'Neue Klasse' de 1963, se queda sin atender. El dinamismo, la conducción deportiva no forma parte de las bazas del Serie 1. Y es una de las razones que hacen que no destaque sobre sus rivales. Audi A3 y Mercedes Clase A ya ofrecen habitáculos de calidad, son más espaciosos y gozan de un gran confort de marcha; apartados en los que siempre son superiores al BMW. El mayor dinamismo de su chasis habría sido una baza ideal para poder destacar. Y es que en el mercado existen compactos de tracción delantera con mejor comportamiento dinámico, como el Ford Focus, por ejemplo.



Al Serie 1 le quedan entonces las versiones más potentes para destacar, como este 120d. La fuerza que entrega este motor en cualquier régimen y su bajo consumo asociado a un comportamiento dinámico mejorado con respecto al anterior Serie 1, pero sin ser excelente, lo convierten en una opción muy válida para quien tenga que hacer muchos kilómetros. Pero claro, todo esto tiene un precio y es más elevado que muchos de sus rivales. El equipamiento de serie es decente (sistemas de seguridad activa y pasiva, climatizador, faros antiniebla, etc), pero con un precio de base de 33.355 euros algunas opciones me parecen mezquinas, como el soporte lumbar en los asientos delanteros (320 euros), el paquete de compartimientos (171 euros) o la desactivación del airbag acompañante (46 euros). Ciertamente no son opciones caras, pero son detalles que deberían venir de serie. Por suerte, BMW empieza a aplicar una política de paquetes que incluyen varias opciones combinadas a un precio muy ventajoso. De este modo, es posible tener un 120d muy bien equipado por menos de 38.000 euros con la tapicería de cuero, el equipo multimedia completo con navegador, asistencia al aparcamiento, faros bixenón y llantas de aleación, por ejemplo.



Entonces, ¿me compraría uno? Si tuviera que hacer más de 25.000 km al año, caso a partir del cual me planteo un diésel, la respuesta vendría condicionada por si uno es sensible al equipamiento o no. Como no lo soy, me resulta difícil votar a favor del 120d, cuando el 320d equipado con el mismo motor y misma transmisión cuesta poco más de 38.000 euros. Y ofrece marginalmente las mismas prestaciones, con una mayor habitabilidad, un mayor dinamismo y un elevado grado de confort. A cambio tendré menos equipamiento, es verdad, pero como todo en la vida, es cuestión de ver donde está nuestra prioridad. Aprendí a aparcar sin las ayudas electrónicas, por ejemplo, y el GPS es de un uso esporádico... Prefiero pasarmelo bien conduciendo, aunque sea con un diésel. Y este 120d no cumple con este apartado.

Añadir un comentario

*0 / 3000 Número máximo de caracteres

Autoblog Español

Autoblog en español bloggers (30 días)

#BloggerPostsCmts
1enrique-garcía16024
2guillermo-alfonsin10228
3daniel-murias920
4antonio-r-vaquerizo527
5valent-fradera279
6nacho-villarin152
7javier-costas959
8elas-juarez20