Skip to Content

Categorías: Lancia, Pruebas, Segmento E grandes y lujosos

Contacto: Lancia Thema


Pincha la imagen para ver la galería

Decir que el nuevo Lancia Thema ha sido polémico es quedarse corto. Los más tifosi de Lancia lo vieron como una afrenta a la marca, por no ser otra cosa que un Chrysler 300C "remarcado" con el logo italiano. Pero la realidad es que el Thema original tampoco podía ser considerado como un producto Lancia auténtico al 100%, ya que era el resultado de un proyecto que daría por lugar a hermanos gemelos tan variopintos como el Saab 9000, el propio Thema, o el Alfa 164.

Pero más allá de polémicas de fanatistas, la realidad es que había que analizar el producto por sus valores reales. Y es que por más que los tifosi quieran una Lancia de una determinada manera, la cruda realidad del mercado actual es que con las ventas a los apasionados de la marca, Lancia no sobreviviría. Por ello, jugando con el encaje de bolillos tras la compra de Chrysler, Fiat decidió que Lancia fuera el nombre comercial de los productos Chrysler en Europa, dejando a Alfa Romeo el espacio para desarrollarse como "premium europea" dentro del grupo.

El 300C ya lo habíamos probado como Chrysler en su generación anterior, y en aquel momento no nos apasionó demasiado: Nos gustaba su músculo y sus formas brutas y masculinas, pero el interior tenía materiales de chiste, la insonorización dejaba mucho que desear, y no terminaba de estar a la altura de sus rivales.

Pero ahora que se llama Thema, las cosas han cambiado mucho. Con interiores refinados, un rediseño general, y una técnica profundamente trabajada, ¿nos convencería ahora que se llama Lancia?




Empezando como siempre por fuera, y a coche parado, nos encontramos un coche muy masculino, mastodóntico, y de proporciones señoriales. Es un coche con carácter y que se hace notar. A fin de cuentas es una línea muy diferente a lo que acostumbran los germanos que lideran el segmento E donde milita el Thema.

El cuidado estético de los detalles externos es simplemente de primera categoría. Las formas se han suavizado respecto a la generación anterior del 300, pero han ganado también definición, con líneas de estilo y nervios que convencen y atraen.

Las masivas proporciones hacen que las llantas básicas de este coche, en 18 pulgadas, queden hasta pequeñas. Conviene invertir en las opcionales de 20 si se quiere tener bien balanceada la estampa.



Por fuera el Thema exuda carácter y "fuerza", diferenciándose bien de los germano

A los más fundamentalistas de la marca les recordaré que, si nos abstraemos un momento de la procedencia Chrysler del coche, podemos incluso buscar en el árbol genealógico de Lancia modelos que podrían estar fielmente representados por este Thema.

Y me quedo en concreto con los trabajos de Pininfarina, como el Flaminia Florida II, cuya estética estaba inspirada en las grandes berlinas norteamericanas de la época, y con el que el Thema puede referenciar aspectos y formas, tanto genéricas como concretas.

Los ejemplos pueden estar en el tres cuartos trasero, los pilotos posteriores verticales, la enorme calandra delantera... Sí, lo sé, es pura casualidad, pura suerte que este Thema se parezca, pero a fin de cuentas, no deja de ser una bonita excusa para aquellos que quieran reclamar algo de "ADN" Lancia en la ecuación.



El Lancia Flaminia Florida podría considerarse como un pariente "americanizado" lejano de este Thema

Por dentro ya es más complicado buscar el diseño italiano. En todo caso, uno se lleva una agradable sorpresa. El salto adelante desde el 300 es masivo, y eso que nuestra unidad de pruebas no contaba con el genialmente acabado salpicadero de cuero.

Este era de plástico, pero mullidito y con buen tacto. El ajuste de los elementos es de primera, y no hay crujidos ni huecos no deseados entre piezas. Las butacas son enormes, las plazas traseras no envidian nada a las de un Clase S de Mercedes (este coche valdría como modelo de representación para ir sentado detrás), y la ergonomía está bien cuidada.

Pero las comparaciones son la regla en esta industria. Mirando un Audi A6 o un Mercedes Clase E, nos damos cuenta de que el Thema está desfasado una generación en formas e ideas. Elementos como la rejilla "de la vieja escuela" para la palanca de cambios no encajan en 2012 en estos coches.


No hay florituras como en los modelos de la competencia, y aquí lo que parece aluminio es plástico pintado. La madera no es "madera", sino un plástico muy brillante... El cuadro de relojes es muy chulo, pero su LCD central está muy por detrás de la competencia en información y diseño.

En la parte central del salpicadero hay una enorme pantalla táctil que lleva todas las funciones del sistema UConnect. La verdad es que el equipo multimedia está muy conseguido, aunque sus pantallas no son tan "fashion" como las de Audi. El problema que tenemos es que dirigir todo con los dedos, como los asientos calefactados, es un poco lío cuando vas conduciendo, pues hay que atinar, y para ello hay que prestarle demasiada atención. Nos gustan más los mandos "estilo MMI".

Otro aspecto negativo es que la pantalla tiende a tener muchos reflejos con la luz, y no se deja ver con la claridad que uno requiere cuando va siguiendo instrucciones del navegador.



Pero más allá de pijerías que sólo surgen a la hora de comparar (y a eso hay que ponerle precio, cosa que haremos más abajo en el artículo), también hay que hablar de los puntos fuertes del Thema. El espacio interior, como te decimos, es sobresaliente. Los asientos delanteros con regulación eléctrica se combinan con una columna de dirección y unos pedales también eléctricos, con los que conseguir una buena posición de conducción es juego de niños.

Se ve bien desde allí todos los límites del coche, pero como es muy, muy grande, no viene nada mal contar con los sensores de ayuda al aparcamiento y la cámara de marcha atrás.

Hay generosos huecos para guardar objetos, y nos llamaron poderosamente la atención los reposavasos calefactados y refrigerados, para que la cocacola o el café no cambien de temperatura antes de que nos los acabemos. El equipo de sonido es un Alpine de muy buena calidad (opcional), con lo que puedes contar con un entorno realmente plácido a la hora de afrontar largos viajes.

Si prefieres ir sentado detrás, te encontrarás un sistema de asientos calefactados en dichas plazas, y un espacio para las rodillas más que apto. Vamos, que es de estos coches que se pueden poseer y disfrutar desde atrás sin ningún tipo de remordimiento.



Dinámicamente no es ágil, pero sí cómodo, estable y muy, muy silencioso. Perfecto para devorar miles de kilómetros

El corazón mecánico de este aparato de dos toneladas es un V6 diésel, que se ofrece en dos opciones: 190 y 239 caballos. En el caso de la unidad de pruebas, teníamos el 239 caballos entre manos. Ambas versiones del mismo V6 de tres litros se ofrecen asociadas a un cambio automático de sólo cinco relaciones, pero con 550 Nm de par disponible, aunque parezca que pueden faltar relaciones, la realidad es que hay par de sobras en cualquier situación y circunstancia.

Arrancando el motor con el botón de encendido, apenas percibimos su tono mecánico. La evolución en aislamiento sonoro es brutal respecto al 300C que ya conocíamos. Moverse a baja velocidad resulta sencillo, aunque uno no puede olvidarse de las dimensiones del aparato.

Si sales a autopista, que es el ámbito natural del Thema, descubrirás unas "piernas largas". El coche es capaz de devorar kilómetros en completo silencio y con considerable confort. Con las llantas de 18 se cuenta con neumáticos con un balón importante, sobre todo cuando se comparan con las de los coches de la competencia, lo que hace que los baches pequeños apenas se perciban.

La estabilidad es sobresaliente, aún con vientos cruzados o baches y juntas de dilatación en las curvas. En todo caso, el tarado muelle-amortiguador es blando y enfocado al confort. Por ello, si nos encontramos grandes ondulaciones en el asfalto, el coche tardará algo más en "componerse" que un germano equivalente, y es que el Thema es más "barco" en ese sentido.



Aunque el coche tenga sólo cinco marchas, no echas en falta aceleración o respuesta al pedal. Tal vez sí se note algo más en los consumos, donde promediando ocho litros a los 100 kilómetros a ritmo vivo se queda algo descolgado respecto a sus rivales.

Si nos pasamos a carretera nacional "a la española", tendremos el mismo confort, el mismo silencio, y un coche de grandes dimensiones que se siente "menos en su salsa" cuanto más se retuerza la carretera. Y es que con dos toneladas en juego, resulta complicado buscar agilidad. En todo caso no le cuesta demasiado girar, pero no puedes esperar cambios de dirección en un suspiro.

Las únicas quejas concretas de su dinámica pasan por un pedal de freno exageradamente asistido (llegas a hacer saltar el ABS sin apenas haberte dado cuenta), que evita una modulación a nuestro gusto, y una dirección asistida que se endurece a medida que abandonas el punto muerto central. Este endurecimiento progresivo crea un tacto extraño, algo gomoso y anti natural. Es cosa de acostumbrarse en todo caso, y podríamos vivir con ello, aunque nos llamara la atención en primera instancia. En todo caso, es un coche que sigue los dictados de la dirección.

Si se opta por las llantas de 20 pulgadas se pierde algo de esa capacidad de absorber pequeños baches que da el balón de las ruedas de 18, por lo que habrá que pensárselo muy bien antes de optar por las más bonitas ruedas de veinte.



No hay nada de su tamaño, potencia y precio en el mercado. La cuestión es si hay clientes dispuestos a apostar por ese nicho en el que se encuentra colocado

¿Conclusiones? La evolución del Chrysler 300 al Lancia Thema es brutal. Se ha pasado de un producto que, a nivel de acabado interior era decepcionante a un coche que ahora ya es aceptable. Por espacio interior puede compararse a un coche del segmento F. Y es que sus plazas traseras y delanteras poco tienen que envidiar a las de un Mercedes Clase S.

Por precio y concepto, este coche debería situarse en el segmento E, pero allí lo hace con unas armas algo diferentes a la competencia. La primera es el tamaño, y la segunda, el precio. Y es que con mucho equipamiento de serie se sitúa en los 44.500€ con este motor de 239 caballos. Un A6 equivalente (el 3.0 V6 TDI de 245 caballos) se va hasta los 56.810€, y no se acerca a nivel de equipamiento. Para hacerlo comparable todavía hay que navegar en la lista de opciones y subir más si cabe el precio.

Vamos, que estamos hablando de diferencias que pueden rondar los 15.000€ si igualamos las cosas. Está claro que el Audi ofrece un interior más moderno, tecnológico y lujoso. Gasta menos y corre algo más. Pero es que el coche de los cuatro aros es un 27% más caro, nada menos. Por su planteamiento, incluso puede ser una alternativa para clientes de los modelos más caros del segmento D (un comprador tipo de un A4 TDI o un Clase C, por ejemplo).

Así las cosas, los argumentos del Thema están claros: ofrecer más por menos. Más tamaño, más equipamiento, más potencia (más kilos) y más diferenciación. Tiene mucho carácter propio, para lo bueno y para lo malo, pero es un producto completamente válido en el mercado actual.

Además, está mucho más inclinado al confort que un A6 o un Serie 5. Sólo un Clase E (pariente muy lejano de este Thema) está en ese mismo "nivel de entendimiento" por ofrecer más confort que dinamismo. Por todo ello, si el cliente sabe lo que quiere y busca, no cabe duda que el Thema, aunque sea algo "retro" y tecnológicamente pasado, tiene su hueco en el mercado.

La cuestión es si ese pequeño hueco de mercado es suficiente para justificar que Fiat siga importando y remarcando estos coches para el viejo continente...

Reader Comments (Page 1 of 1)

Autoblog Español

Autoblog en español bloggers (30 días)

#BloggerPostsCmts
1Guillermo Alfonsin14259
2Enrique Garca1014
3Antonio R. Vaquerizo707
4Daniel Murias690
5Valent Fradera303
6Nacho Villarin292
7Elas Juarez10