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Categorías: Audi

Prueba: Audi Q3 2.0 TDI 140 CV 2WD Ambiente - Interior



Exterior


De un tiempo a esta parte, muchos amantes del mundo del motor e incluso usuarios de la marca han mostrado su insatisfacción hacia el diseño excesivamente parecido entre las distintas gamas de Audi. Es cierto que son reconocibles al primer vistazo, pero a muchos les cuesta diferenciar qué modelo exactamente tienen delante. La firma ya ha confirmado que en generaciones futuras habrá una mayor diferenciación de productos, pero por ahora, esta característica es la que define toda la oferta.

Exteriormente, el Q3 deja claro al primer vistazo que es un Audi. De lejos incluso podría confundirse con su hermano mayor, el Q5

Todo lo dicho anteriormente no quiere decir que no se haya trabajado meticulosamente en el diseño para tratar de conseguir el equilibrio perfecto entre dinamismo, elegancia y porte, esto último imprescindible en un automóvil que tiene la complicada tarea de transmitir "un toque Premium".

El frontal por ejemplo es inequívocamente Audi. Sus ópticas rasgadas son ya toda una seña de identidad en la marca y la enorme parrilla, protagonista indiscutible por sus generosas dimensiones, integra con orgullo los cuatro aros que forman el logotipo de la firma. La iluminación diurna marca para mucho el primer golpe de vista; si optamos por los faros bi-xenón también se incluyen los llamativos LEDs para esta función, pero en caso de prescindir de ella, habrá que conformarse con unas discretas bombillas halógenas.

La vista lateral es probablemente la más personal y exótica. Sus 4,38 metros de longitud quedan bien disimulados gracias a la línea de cintura elevada y un portón posterior con mayor caída de lo habitual. En cierto modo nos recuerda al Koleos, pero con un resultado estético más agradable. De las llantas de aleación y el diámetro elegido dependerá mucho el efecto óptico final. Por ejemplo en la unidad testada, con las de 17 de serie en el acabado Ambiente, se consigue un compromiso acertado entre estética-comportamiento, si bien las de 18 ó 19 pulgadas le sientan fantásticamente bien.

Por último en este repaso estético toca hablar de la zaga. Original en cierto modo, es inconfundiblemente Audi... De lejos sabrás que es un "Cu", y sólo cuando la distancia se acorta será más sencillo acertar con la gama. Por cierto, las ópticas integradas en el paragolpes sirven para ser vistos cuando el portón está levantado; es un pequeño detalle que mejora la seguridad.



Interior

Un Premium no sólo tiene que parecerlo; tiene que serlo. La diferencia entre un producto generalista y el de una marca "cara" tiene que ser lo suficientemente tangible y perceptible para el consumidor. Si en algo Audi siempre ha destacado es en la impecable presentación de sus interiores y el más pequeño de sus crossover no es ajeno a ello.

La unidad probada, con el ambiente interior claro y tapizado en piel nappa, tiene una presencia excelente. El tacto de los diferentes guarnecidos es muy agradable y la combinación de colores nos ha parecido acertada, con tonos marrones y beige que añaden un plus de luminosidad y elegancia. Es cierto que en el Q3 hay menor cantidad de plásticos acolchados que en otros Audi, pero incluso los rígidos disfrutan de una calidad visual y al tacto "de nivel".

El diseño del salpicadero es bastante clásico, sencillo y limpio. Encontramos mandos compartidos con el pequeño A1 (equipos de sonido y navegación) y el anterior A3 (climatizador). Estos últimos por cierto, tienen un tacto muy agradable pero quedan en una posición excesivamente baja que obliga a retirar la vista de la carretera. Si bien las dos ruletas que regulan la temperatura de conductor y acompañante tienen un generoso tamaño, los botones para el resto de funciones son más complicados de localizar en marcha.




La instrumentación sigue las pautas ya vistas en muchos VAG. Esto es claridad, sencillez y mucha información en un formato clásico. Si optas por la pantalla multifunción a color se gana en vistosidad. El ordenador de viaje incluye la información habitual y añade algunas curiosidades como el gasto que genera el climatizador.

Por presentación y acabados, está a un elevado nivel. Quizás es demasiado previsible, pero presume de buenos materiales y una terminación cuidada

Por el habitáculo hay repartidos diversos huecos porta-objetos que facilitan la vida en el día a día. La guantera principal no es muy grande, pero bajo los asientos encontramos dos prácticos cajones y las bolsas de las puertas son muy utilizables. Justo debajo de los mandos que accionan las luces (con automatismo de serie) hay un cajón con tapa y entre los asientos se esconde bajo el apoyabrazos central -deslizante- otro hueco adicional con la toma MDI. Todos ellos están muy bien terminados, con suelo gomoso en algunos casos y tapizado completo en otros.

Como ocurre en los A1, la pantalla del sistema de navegación MMI no es automática sino que será el usuario el encargado de abatirla. Tampoco cuenta con los controles entre los asientos como en sus hermanos mayores, pero los que están en la propia unidad de audio son de sencillo manejo y suficientemente intuitivos. En general no es un coche complicado de primeras, con un lógico funcionamiento para la mayoría de "gadgets".

Habitabilidad

En términos generales el Q3 es un automóvil generoso para cuatro adultos. Las plazas delanteras son amplias tanto en anchura como en altura y una buena postura al volante se alcanza con facilidad. Quizás sea criticable el poco recorrido que tiene el volante en altura y profundidad, pero este detalle podrá no cobrar valor en algunos casos. Siempre dependerá de cómo te guste conducir.




Las plazas posteriores por su parte tienen una cota longitudinal más que suficiente y pocos serán los que rocen con las rodillas en la parte posterior de los respaldos delanteros. Sin embargo la anchura es algo justa y cinco adultos no encontrarán tanto espacio como por ejemplo un BMW X1.

La limitada cota de anchura en las plazas posteriores límita una quinta plaza cómoda y holgada. Para cuatro adultos el espacio es holgado en cualquier dirección,destacando la cota longitudinal

Tampoco ayuda el tamaño del túnel de transmisión y el diseño de la plaza central, con mullido más duro y en posición más elevada. La altura tampoco sobra, aunque no supone un problema para personas de hasta 1,85 metros de altura (si se incluye el techo solar se pierden unos centímetros, así que es importante contar con ello).

Incomprensiblemente el apoyabrazos central en la segunda fila no es de serie, debiendo pasar por caja para contar con él (viene acompañado del hueco porta-esquíes). Lo que sí tiene son salidas de aire y una toma de corriente de 12v.

En cuanto al maletero, parte de unos correctos 460 litros ampliables hasta 1.365 litros si se retiran los respaldos de los asientos posteriores. La superficie no queda del todo plana pero sus formas son bastante regulares. Bajo el falso suelo se esconde una rueda de repuesto de emergencia y un organizador para las herramientas. El borde de carga está bastante elevado lo que obliga a realizar un sobre esfuerzo cuando se manipulan objetos pesados. Por calidad y terminación está al nivel esperado y se incluye una práctica toma de corriente de 12v en uno de los laterales y varios ganchos y argollas para sujetar la carga.

Equipamiento

La oferta del Audi Q3 está escalonada en tres acabados: Advance, Ambition y Ambiente. En todos los casos son de serie el control de estabilidad, airbags frontales, laterales y de cabeza, sensor de lluvia, encendido automático de luces, sistema Stop&Start, indicador de cambio de marcha óptimo, freno de mano eléctrico, radio CD MP3, ordenador de viaje, aire acondicionado, paquete eléctrico completo, llantas de aleación y faros antiniebla.



La unidad testada, con el acabado Ambiente, suma a lo anterior el control de velocidad, un equipo de sonido más completo, climatizador automático de dos zonas, sensor de aparcamiento posterior, barras de techo metálicas, paquete cromado interior y exterior, paquete iluminación interior, llantas de aleación de 17 pulgadas, bluetooth, pantalla multifunción de 6,5 pulgadas y un tapizado específico. Todo esto supone un desembolso extra de 3.120 €.

Las posibilidades de personalización para el cliente son infinitas. Se pueden añadir diversos tapizados, diseño de llantas, equipos de sonido de alta calidad, apliques decorativos en madera o aluminio, techo panorámico, suspensión pilotada, sistema de reconocimiento de señales, asistente de cambio de carril involuntario, acceso y arranque sin llave, etc.

El Q3 que ves en las fotos incluye el tapizado en piel nappa, asiento del conductor eléctrico, SmartBeam, faros bi-xenón, pintura metalizada, alarma, Audi Drive Select, sistema de navegación MMI con disco duro... En total algo más de 10.000 € en extras que habrá que sumar a los 34.100 € de base que cuesta este Q3 2.0 TDI 140 CV Ambiente.



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