Skip to Content

Categorías: Peugeot, Utilitarios Segmento B, Deportivos

Usado, sí, pero interesante: Peugeot 206 RC



Este fin de semana retomamos el "Usado, sí, pero interesante", y lo hacemos con el 206 RC, un coche que tuve la suerte de tener en mi garaje durante alrededor de un año (concretamente la unidad que ves en la imagen superior). El RC nació como la variante más prestacional y bárbara del exitoso e inolvidable 206. Situado por encima del 206 GTI "normal", se ofrecía con 180 caballos, gracias a numerosos retoques de su motor de dos litros de cilindrada, que incluían un resonador Helmholtz, una culata codesarrollada con Cosworth, y un sistema de distribución variable.

En su momento vivió a la sombra del Clio RS de la época (el 182 caballos) que ofrecía una "chicha" similar, y una dinámica de conducción algo distinta. Con el chasis cup el Renault se llevaba, probablemente, más elogios, aunque el 206 RC tampoco desmerecía.

No brilló en el mercado en su momento con ventas espectaculares, pero la realidad es que era una propuesta muy, muy interesante. Vamos a hablarte de él, porque ahora mismo se encuentran en un punto "dulce" de precio.

Galería: Peugeot 206 RC




Arrancando por la estética, te contaremos que por fuera el coche era prácticamente idéntico a un 206 GTI "normal". Cambiaba en aspectos como las llantas, preciosas y grandes, pero extremadamente blandas. Calzaban gomas en 17 pulgadas, con neumáticos de perfil bajo, y daban algo de guerra yendo rápido y pillando baches (un servidor las dobló y tuvo que mandar a reparar en tres ocasiones distintas).

Los anchos de vía delantero y trasero eran ligeramente superiores a sus hermanos de gama, la altura del coche estaba rebajada, los retrovisores llevaban una carcasa imitación "fibra de carbono" (mala imitación, por cierto), mientras el paragolpes delantero contaba con la boca más grande de las versiones prestacionales.



La trasera estaba caracterizada por su doble cola de escape y silencioso atravesado tras el tren posterior, mientras que el alerón sobre el capó del maletero era doble.

Por dentro el coche contaba con unos asientos "tipo bacquet", que se siguieron usando en PSA, y que sujetan el cuerpo a las mil maravillas, con alcántara y una malla muy simpática como materiales principales.

El cuadro de relojes era propio del modelo, con detalles muy cuidados en cuanto a temperatura de aceite y nivel del mismo integrados, para controlar mejor el esfuerzo al que sometías al pequeño 206 RC.




Técnicamente hablando, ya te hemos comentado la joya del coche: el motor 2.0 atmosférico, con 180 caballos, distribución variable, resonador, y un cuidado tratamiento de gases. Estaba asociado a una corta caja de cambios de cinco velocidades (en autopista se echaba de menos una de seis...).

A nivel de bastidor, el coche iba mucho más bajo y rígido que el 206 GTI "normal". El tren trasero contaba con dos brazos transversales de refuerzo para que el puente de brazos tirados unido por barras torsionales tuviera mejor comportamiento ante grandes cargas laterales, sin modificar la trayectoria marcada por el volante.



Conducción

Me pongo un poco a nivel personal para decirte que si un servidor compró este coche fue por su manera de moverse. Al montarte descubres una dirección con bastante peso, poca asistencia, vamos. En asfaltos perfectamente cuidados, tienes un coche muy duro, que sigue con precisión la trayectoria que le marca el volante, y al mismo tiempo es capaz de descolocar la trazada cuando ahuecas el pedal del acelerador en pleno apoyo, para ayudarte a redondear las curvas.



El agarre está condicionado por las gomas Pirelli que aconseja el fabricante (unas desarrolladas específicamente para el mismo, que fueron cambiadas por unas PZero Nero), que no agarran todo lo que podría soportar esta máquina (unas Pilot Sport 3 funcionan mucho mejor en este aspecto y son las recomendables).

El motor tiene una entrega de potencia que dobla funciones: tiene par en baja, se siente lleno, y tiene pegada arriba, con ganas de estirarse hasta las siete mil vueltas de la zona roja, todo rodeado de un agradable sonido mecánico, mezcla de admisión y escape.

La dirección no es extremadamente rápida, pero sí resulta precisa, y lo que es más importante, comunica algo al conductor acerca del agarre restante en las ruedas delanteras. Los frenos son potentes y dosificables, y tienes ESP para salvaguardarte las espaldas si te pasas de tus límites y no estás dispuesto a jugar con el contravolante.



¿Las pegas? Las hay. Es un coche que va tan rígido de suspensión que en uso común y diario, cuando hay baches, agujeros, desigualdades en el asfalto, las hace notar moviendo a los pasajeros y sacudiéndolos. Es ruidoso, marcado por la caja de cambios, que carece de una sexta marcha de desahogo.

Y siguiendo con la caja de cambios, su precisión es... discutible. Como "buena" caja de cambios Peugeot, deja bastante que desear en recorridos y tacto. Te puedes acostumbrar a ella, pero es el detalle menos destacable del coche, con gran diferencia.

El agarre del tren delantero tal vez eche algo en falta un diferencial autoblocante (puedes comprar uno a Quaife e instalarlo), puesto que exigiendo todo el par que hay en el motor, puedes hacer perder rueda.

La posición de conducción es... peculiar. Recuerda a un coche italiano en tanto en cuanto vas con los brazos estirados y las piernas encogidas si quieres estar adecuadamente sentado. El punta tacón se puede hacer gracias al posicionamiento de los pedales.



En uso de diario, el maletero es más que capaz, como en cualquier 206. Las plazas traseras no son ninguna maravilla, pero puedes llevar a dos adultos allí sin problemas, o meter una sillita Isofix. El gasto de combustible puede rondar los ocho litros y medio en conducción combinada, si no vas todo el rato al corte. Aunque puede superar fácilmente los 10 si te dedicas a irte "de tramo" los fines de semana.

Cosas a mirar y revisar

Reconozcamos que el 206 no es "el mejor coche fabricado por Peugeot" en cuanto a fiabilidad. Si te dispones a comprar uno, tendrás que revisar atentamente el estado de los componentes eléctricos y electrónicos, pues suelen dar bastantes quebraderos de cabeza.

Comprueba que el climatizador funciona, que las agujas del cuadro hacen cosas "normales" y no vibran, que el cierre centralizado y la iluminación funcionan adecuadamente. Los elevalunas, el display superior de la radio en el centro del habitáculo... Cualquier problema electrónico de este tipo puede suponer un lío a la hora de subsanarlo, aunque no afecte a la conducción.



En cuanto al resto del coche, la mecánica parece a prueba de bombas. Bebe algo de aceite, eso sí, pero no es nada fuera de lo normal, o de lo que preocuparse. La caja de cambios es, como te hemos dicho antes, su punto más flojo, y tendrás que comprobar que no se salten las marchas, se salgan, o estén los cojinetes de la misma demasiado desgastados. En caso contrario, busca otra unidad.

El cable del airbag lateral de los asientos tiende a soltarse, lo que da error en el cuadro de relojes. No encontramos solución a este problema, que aparecía cuando abatíamos el asiento del pasajero, cada pocas veces.

Los crujidos del salpicadero u otros elementos interiores no deberían ser demasiado marcados, pero aparecen grillos progresivamente, debido a la rigidez de la suspensión. No es "crujiente" como un MINI R53, pero vamos...

Otro detalle a revisar y tener en cuenta es la geometría de la dirección. Es un coche que tiende a abrir la dirección bastante, y hay que vigilar este aspecto, o destrozaremos las ruedas por su cara interior.

Cuánto cuesta comprarlo

Puedes encontrar unidades del RC entre seis mil y ocho mil euros. Pagar por uno unos cinco o siete mil sería lo lógico, pero recuerda, es mejor pagar un poco más por una unidad bien cuidada (libro de revisiones, por ejemplo, y cero accidentes) que menos por una "trillada" que te dará problemas. Como siempre, en coches de este precio, te recomendaríamos pagarlo en efectivo, pero en caso de ir a por financiación, lo lógico sería poner 3.000€ sobre la mesa, y financiar el resto de la operación, lo que a dos años supondría sólo 138€ al mes.

En cuanto al seguro, si tienes más de 5 años de carnet, más de 25 años de edad, y no tienes partes a tu cargo, un precio inferior a los 500€ anuales a terceros (cuenta 450€) es algo "viable".

Conclusiones



Aunque tiene sus pegas, como casi todos los coches, el 206 RC es uno de esos coches que te sacan sonrisas a la hora de conducirlos. Es rápido, y su puesta a punto te permite jugar con su trasera, redondear curvas, practicar el punta tacón... El sonido de motor y la estética resultan atractivos, y los asientos son muy cómodos.

Es el mejor 206 jamás fabricado, y aunque ahora mismo pase por modelo un poco olvidado, seguro que con los años recibe la atención que se merece. Podría ser mejor, pero si quieres un utilitario deportivo y económico, esta es una apuesta más que sensata.

Reader Comments (Page 1 of 1)

Autoblog Español

Autoblog en español bloggers (30 días)

#BloggerPostsCmts
1Enrique Garca16815
2Daniel Murias1233
3Guillermo Alfonsin4832
4Valent Fradera260
5Antonio R. Vaquerizo150
6Nacho Villarin140