Skip to Content

Categorías: Pruebas, SUVs y todoterrenos

Contacto: Local Motors Rally Fighter


Pincha en la imagen para ir a la galería.

Acabo de pasar el punto de no retorno. A decir verdad, no es del todo cierto. No solo lo pasé, le eché encima barro, gravilla y todo lo que había por mi camino a medida que dejaba el asfalto y me adentraba en una superficie más resbaladiza, un camino de tierra mojada.

De repente, lo que hace unos momentos parecía una dirección pesada a la vez que directa se convirtió en algo que sólo me dejaba hacer sugerencias hacia donde tenían que apuntar las ruedas delanteras. Tampoco podía levantar el pie del acelerador, me dijeron que tenía que tomar la rampa a 40 mph (64 km/h). Y como no había espacio suficiente para coger velocidad con holgura, debía mantener la potencia sobre las enormes ruedas Goodyear MTR (con armazón de kevlar...) para poder efectuar el salto.

En ese punto, empecé a preguntarme por qué habré insistido tanto en hacer un salto con el Local Motors Rally Fighter, es cierto que experimentándolo sería la mejor manera de explicar lo que se siente cuando las cuatro ruedas despegan del terreno, pero no sé si hice bien.

Hace unos instantes, incluso parecía una buena idea. A pesar de lo que habría sido una señal de mal augurio -nuestro afable anfitrión y piloto de off-road Buddy Crisp saliendo del coche y ofreciéndose para sujetar la cámara-, me senté en el Rally Fighter y me puse el arnés de 3 puntos. Cuando lo pienso, ¿será suficiente en caso de que ocurra algo?
Por suerte para mí, no ocurrió nada malo. El Rally Fighter voló unos 12 metros con más elegancia y aplomo que el avión de los hermanos Wright. Y aunque ninguno de nosotros estuviese presente aquel día de 1903 cuando el Hombre voló por primera vez, estoy seguro que mi aterrizaje fue más suave que el de Orville y Wilbur Wright.




El hecho de que un conductor con cero entrenamiento en off-road pueda a placer lanzar el Rally Fighter a 4 metros del suelo con relativa facilidad dice mucho de las capacidades de este coche diseñado en open-source. Además del salto, también pasé a 30 km/h por encima de unas rocas lo suficientemente grandes como para que más de Jeep Wrnagler preparado tuviese que arrastrarse por ellas. Y un poco más tarde, experimenté una serie de saltos, más cortos, pero igualmente divertidos (en el vídeo se puede ver el "circuito" montado por los chicos de Local Motors).

El motor es un V8 de 6.2 litros que normalmente veríamos bajo el capó de un Corvette.

¿Cómo es que el Rally Fighter aguanta tanta tortura? Todo empieza con un chasis tubular de acero, los tubos soldados entre ellos forman la estructura más elaborada que haya visto jamás, y termina con un recorrido libre de 45 cm para las ruedas delanteras y de 50 cm para las traseras. En este caso los amortiguadores son de depósito separado.

Bajo el capó delantero, el V8 6.2 litros del Corvette; para qué andarse con medias tintas. Eroga 430 CV y entrega hasta 575 Nm vía un cambio automático de 4 relaciones (también de origen GM) hacia el eje rígido trasero de origen Ford.

Los frenos cuentan con discos de 13 pulgadas (unos 33 cm) delante con pinzas flotantes de dos pistones, mientras que detrás son dicos de 13,7 pulgadas con pinzas de simple pistón. Local Motors anuncia un peso de entre 1.300 y 1.800 kg, en función de las opciones.

La mayoría de los componentes principales, como el motor o la transmisión, disponen de la garantía del fabricante, pero el coche como tal, en su conjunto, no tiene garantía. Cada cliente recibe un pack con toda la información acerca de las garantías de los componentes que dispongan de una y la promesa de Local Motors de brindar toda la asistencia en posventa que pueda ofrecer la joven empresa.

El Rally Fighter que probamos es un modelo 2011 y por tanto equipa una suspensión trasera de tres brazos que utiliza un eje Watt para mantener las ruedas a la vertical. Para los modelos 2012, Local Motors equipa el rally Fighter con una suspensión de 4 brazos que, según la compañía, es más sencilla, más duradera y más fácil de poner a punto. De todos modos, de tres o cuatro tirantes, los 50 cm de recorrido libre de las ruedas traseras son más que suficientes para absorber... bueno, cualquier cosa que sea más pequeña que un tanque Abrams, supongo.



Los 50 cm de recorrido libre de las ruedas traseras son más que suficientes para absorber... bueno, cualquier cosa que sea más pequeña que un tanque Abrams, supongo.

Hay un interesante y ecléctico amalgama de componentes que conforman el Rally Fighter, tanto dentro como en su carrocería de fibra de vidrio y de carbono (cubierta un vinilo elegido por el cliente). Por ejemplo, el modelo que conducimos equipaba el depósito de gasolina de un Mercedes-Benz. Los próximos modelos utilizarán uno de BMW que es más grande y con una forma más adaptada al espacio disponible. Todo la estructura deformable delantera procede de Mercedes-Benz, algo que nos tranquiliza en caso de tener una hipotética colisión... pero lo más probable es que el Rally Fighter pase por encima de aquello que se cruce por su camino. Como nunca se sabe, mejor que esa estructura sea de un Mercedes-Benz.

Durante la sesión de fotos tuvimos un buen rato para jugar a "¿de quién es este equipamiento?" Por ejemplo, la columna de dirección y el volante proceden de un Ford pickup de la serie F, pero sin el airbag. Aunque los elementos más sorprendentes se encuentran en la carrocería. Las manecillas de las puertas son del Mazda MX-5 de primera generación y los pilotos traseros del Honda Civic Coupé, mientras que los retrovisores son del Dodge Challenger.




Y es que esto se debe a la propia naturaleza del diseño hecho en "crowd-sourcing", es decir, preguntándole al público qué desea, qué opina de tal elemento o simplemente que haga su aportación al diseño. Local Motors apunta a Sangho Kim como diseñador del coche, la realidad es que muchos de los puntos más brillantes del rally Fighter fueron definidos por una comunidad online de diseñadores.

No debe ser tarea fácil hacer que todos estos elementos se integren juntos ¿o será más bien encontrar el elemento que encaje en el diseño? Sea cual fuere la ruta elegida por Local Motors, el diseño del Rally Fighter "funciona". Supieron combinar las proporciones del BMW X6 con ese aspecto típico de los prototipos del Dakar para convertir el Rally Fighter en algo nunca visto en la carretera.

Sí, sí, en la carretera. Esta máquina está homologada para circular por carretera abierta, aunque la manera en la que se homologue varíe en función de los estados, casi siempre se homologa como vehículo único de fabricación propia, es decir, un kitcar. Por suerte, la gran mayoría de los componentes que utiliza el coche ya han sido homologados por su fabricante, pues proceden de grandes marcas. Además, Local Motors facilita toda la documentación para que la persona que lo fabrique no tenga dificultades para homologar su coche.




"La persona que lo fabrique". Sí, así es. Es un kit car que el cliente debe montar él mismo. Y es que no se puede acudir a un concesionario oficial de la marca (porque no tiene) o un compraventa independiente y encargar un Rally Fighter montado. Local Motors propone una versión un tanto diferente de lo habitual en el mundillo de los kitcars. En lugar de recibir un montón de cajas (con su guía de 200 páginas) por trailer, Local Motors te invita (junto con la persona de tu elección) a pasar seis días en la fábrica de Phoenix (Arizona) donde un técnico especialista de la marca te ayudará a montar tu Rally Fighter. No hay mejora manera de conocer tu coche a fondo. Además, que el cliente pase tiempo con el equipo de Local Motors es la oportunidad ideal para que clientes y fabricante intercambien opiniones e ir evolucionando el coche.

Pudimos ver el Rally Fighter en varios estados de montaje, así como un par de modelos en revisión durante los dos días que estuvimos allí y volvimos muy impresionados con la dedicación que demuestra en todo momento el pequeño equipo de Local Motors. Aún es pronto para esta muy joven empresa para hablar de éxito, 30 de los 2.000 coches previstos ya han sido entregados, pero se puede palpar un sentimiento generalizado de gran optimismo.



Para tener éxito de verdad, Local Motors tiene que lograr que su primer producto cale en la mente del público. Para ver cómo es utilizar uno en carretera, pasamos un cierto tiempo en el asiento del pasajero del Rally Fighter en situaciones cotidianas, como en la autopista, en un atasco, en la ciudad e incluso aparcando el coche en un centro comercial. Luego repetimos la operación, pero al volante.

En la calle, el Rally Fighter da una sensación extraña, como si estuviéramos al volante de un híbrido de AM General HMMWV (la versión original y militar del Hummer H1) y de Jeep Wrangler preparado para trial. La suspensión no parece muy dura y se puede ajustar por completo al gusto y tipo de conducción del cliente. En el modelo que probamos, la carrocería se tumbaba bastante, algo que, por otra parte, esperábamos y nunca dio una sensación de inseguridad. Local Motors anuncia que se pueden lograr consumos bajos, en torno a los 11,7 l/100 km. Durante nuestra toma de contacto fue imposible hacer medidas de consumo, de todos modos dudo mucho que tan siquiera nos acercáramos a esa cifra.



El Rally Fighter es definitivamente sonoro. Cada ruido que se oye es amplificado por el aluminio, que conforma la mayor parte del interior. Sin duda es recomendable pedir la moqueta y la tapicería del techo, ayudará a reducir un poco los ruidos. Algunos de los equipamientos que espera uno encontrar en un coche en 2012 están presentes, como la climatización, los elevalunas eléctricos o el equipo caraudio. Pero no hay mucho más que ver a bordo, es algo aburrido...y ruidoso.

Por eso sugerimos encarecidamente dirigir el Rally Fighter en la dirección de las pistas de tierra. O de barro, hierba, arena, rocas, nieve... lo que sea menos el asfalto. Ahí es cuando empieza la diversión. Pudimos comprobar las increíbles capacidades de este modelo y sólo se me ocurre una manera de describirlo: es una máquina imparable en las manos adecuadas. Después de conducirlo a través, encima, alrededor o varios metros por encima de cualquier obstáculo que hubiese en la pista, llegamos a la conclusión de que la mejor manera de sacarle partido en off-road es muy sencilla; gas a fondo y usar el volante como el timón de un barco para apuntar en la dirección que queramos ir. Las suspensiones tienen tanto recorrido libre que absorberán todas las rocas, troncos o utilitarios que se crucen por su camino.

Un último consejo para los que se planteen un Rally Fighter, por si se quedan atrapados, por ejemplo, en una zanja: gas a fondo y a seguir.



Funciona en la carretera y es excelente fuera de ella, pero no podemos imaginar un Rally Fighter como único vehículo de la casa. Lo que nos lleva a la inevitable pregunta de ¿qué clientela busca Local Motors? A 74.990 dólares el coche, sin duda una con los bolsillos abultados que quiere algo diferente y no particularmente racional...un poco como un cruce de superdeportivo y todoterreno. Y también le tiene que gustar jugar con herramientas para poder decir: "lo hice yo".

Independientemente de quien se compre un Rally Fighter, tenemos una receta infalible para divertirse al volante de esta máquina: poner el arnés, luego hundir el pie derecho en el pedal de la derecha y prepararse para el aterrizaje.

[Prueba original por Jeremy Korzeniewski]

Reader Comments (Page 1 of 1)

Autoblog Español

Autoblog en español bloggers (30 días)

#BloggerPostsCmts
1Enrique Garca17615
2Daniel Murias1343
3Guillermo Alfonsin5636
4Valent Fradera271
5Nacho Villarin160
6Antonio R. Vaquerizo40