Skip to Content

Categorías: Toyota, Pruebas, Híbridos, verdes y alternativos, Monovolúmenes y MPV

Prueba: Toyota Prius+ 1.8 HSD 136 CV Exclusive


Haz clic en la imagen para saltar a la galería


En estos tiempos complicados, el consumo de los automóviles está convirtiéndose en el punto de mira de fabricantes y usuarios. Los primeros por las exigentes normativas anticontaminación que la legislación europea impone, y los segundos por el lógico coste de utilización que implica.

La llegada de los vehículos eléctricos por ahora no está complicándole la existencia a los más comunes automóviles con motores de gasolina y diésel, pero es de esperar que en un futuro los porcentajes vayan indicando una tendencia al alza para los "cero emisiones". Hasta que ese momento llegue, una interesante opción pueden ser los híbridos. Cada son más las propuestas en el mercado, si bien es Toyota la auténtica líder mundial por volumen de ventas.

El Prius apareció hace ya más de 10 años en su primera generación dispuesto a cambiar el panorama del automóvil convencional. Y en cierto modo lo consiguió. Estética diferenciada, completo equipamiento para compensar el coste adicional de su tecnología y unos bajos consumos fueron suficiente para que al final el cliente tradicional también lo tuviera en consideración.

Tres generaciones después, el Prius es todo un éxito. Toyota ha sabido explotar la excelente reputación del modelo conseguida a lo largo de los años diversificando la familia con más carrocerías, un cinco puertas de pequeño tamaño para algunos mercados (Prius c/Aqua) y el versátil Prius+ con capacidad para hasta siete pasajeros y carácter internacional.

Nosotros nos hemos puesto a los mandos del nuevo Prius+ Exclusive, un monovolumen que tiene en su mecánica híbrida su mayor atractivo. ¿Merecerá la pena frente a la competencia el desembolso adicional que implica su hibridación? Sigue leyendo y trataremos de sacarte de dudas.




Exterior

Habitualmente el cliente de un monovolumen no suele basar su decisión de compra en la estética o apariencia del vehículo, pero está claro que un diseño atractivo siempre ayuda a vender. El Prius+ presenta un concepto diferenciado frente a la competencia. Por la posición del parabrisas y su limitada altura, parece jugar a medio camino entre los familiares y los más tradicionales monovolumen compactos.

Estéticamente el Prius+ juega a medio camino entre los familiares de corte tradicional y los monovolumen compactos

Al primer vistazo sus formas gustan. Tiene el toque futurista intrínseco a todo Prius pero sin resultar recargado o extremadamente extraño. Por así decirlo juega con las líneas para disfrutar de una silueta discreta y atractiva. El frontal sigue el estilo de su hermano de cinco puertas para que al primer vistazo sea reconocible como un Prius, pero no hace falta analizar mucho sus formas para comprobar que no comparten nada, ni siquiera las ópticas.

La vista lateral queda marcada por su altura reducida para ser un monovolumen y la enorme superficie acristalada. Con las llantas de aleación de 17 pulgadas incluso tiene un cierto punto "dinámico" que nada tiene que ver con el concepto general del Prius, pero lo importante es engañar al ojo para que el conjunto se vea equilibrado (las de 16 pulgadas de las unidades menos equipadas son más apropiadas para mejorar el consumo, pero visualmente no le sientan tan bien).

En la zaga el portón llama la atención por sus formas redondeadas. Las ópticas con carcasas transparentes añaden el toque diferenciador a un conjunto cuidado al máximo. El enorme logotipo de Toyota en posición central con el contorno azulado indica que estamos ante un vehículo eficiente.

En general el Prius+ es un automóvil que gusta. Durante los días que lo hemos tenido han sido muchos los que han mostrado interés por saber más y otros tantos lo observaron con cierto disimulo. Pese a su discreción general, es un vehículo que se percibe diferente.

Interior





La razón de ser del nuevo Prius+ lógicamente tiene que ver con su habitáculo. En Toyota han tratado de aprovechar al máximo el espacio para ofrecer siete plazas utilizables. Y lo han conseguido.

En las plazas delanteras la sensación de desahogo es excelente, sobre todo en esta unidad con el techo panorámico de cristal (fijo). Tanto por anchura como por altura hay espacio de sobra y la postura al volante, más de turismo que de monovolumen, consigue aumentar esa sensación. El parabrisas, muy inclinado pero más pequeño que en modelos rivales, también marca la sensación a sus mandos.

Además de versátil, cuenta con un interior amplio para sus siete ocupantes. Mejorable es el acceso a las plazas de la última fila

Por su parte la fila central disfruta de tres asientos independientes del mismo tamaño. Esto no es algo tan habitual entre los monovolumen compactos, generalmente con una plaza central de inferior anchura. Aquí los tres pasajeros viajarán más o menos bien, aunque es justo decir que la anchura disponible a la altura de los hombros no es la mejor. Cada banqueta tiene regulación longitudinal y los respaldos pueden variar la inclinación.

La tercera fila tiene algunos puntos mejorables. Si bien por espacio para las piernas, anchura y altura un adulto podrá viajar sin problemas (siempre que no supere el metro-ochenta), el acceso a las mismas es complicado y sólo los más ágiles no le darán importancia. Tampoco hay salidas de ventilación y las ventanillas son fijas.

Toyota ha situado cada fila de asientos a una altura diferente, más elevada cuanto más atrás estemos. Se han desarrollado así para que los pasajeros de las posteriores tengan una posición más dominante y no tengan sensación de "quedar encajados".

Uno de los puntos más positivos del Prius+ es su capacidad de carga. Con siete plazas el espacio es bastante justo aunque es algo lógico en el segmento. Con cinco el maletero supera los 500 litros de capacidad. Quizás la altura disponible hasta la bandeja cubre-equipajes resulte escasa para según que objetos, pero basta quitar ésta para aumentar el volumen (bajo el piso hay un hueco específico para dejarla, algo que se agradece). También es posible abatir las dos últimas filas y dejar una superficie sin escalones de buenas dimensiones.




En lo relativo al diseño, el interior presume del toque futurista de la familia Prius. La instrumentación es posición central es visible desde cualquier asiento, pero no resulta clara en su lectura. Da la sensación de tener mucha información aunque, analizando los datos, no son tantos. El problema es que no están colocados en la posición más clara.

Aunque futurista, el interior del Prius+ es coherente y en pocos minutos te habrás familiarizado con todos los mandos que controlan el navegador, la climatización y el sistema de sonido

La consola central por su parte queda claramente marcada por la pequeña palanca de cambios. Con su característico color azul, es cómoda en su accionamiento y quizás la única pega reseñable es que tenga la posición de aparcamiento "P" en un botón independiente.

Esta unidad del Prius+, la más cara, incluye el sistema de navegación integrado con pantalla a color de siete pulgadas. En ella también se visualizan datos de la radio, diversos parámetros del vehículo y por supuesto, del funcionamiento del sistema híbrido. Con el esquema habitual ya visto en otros modelos del Grupo Toyota, es muy claro y llamativo sobre todo para los acompañantes. Eso sí, al principio puede ser objeto de distracciones también para el conductor.

En un punto inferior encontramos los mandos que accionan el climatizador automático y el indicador de temperatura exterior. No es muy habitual hoy día que en un automóvil que supera los 36.000 € la climatización sea monozona, algo que se debería corregir en futuras actualizaciones. Pese a ello el funcionamiento nos ha parecido correcto.

Bajo la consola central hay una pequeña repisa en la que podemos depositar algunos objetos. Allí también están, escondidos y en una posición incomoda, los mandos para los asientos térmicos, la toma de corriente de 12v y el puerto USB. En la consola situada entre los asientos hay un posalatas, otro hueco para dejar objetos, una pequeña guantera con tapa de reducida capacidad y los botones que nos permiten modificar el funcionamiento del sistema híbrido (con tres modos, EV, ECO y Power).



Desde el volante hay que destacar se pueden controlar la mayor parte de las funciones del vehículo. Desde el climatizador hasta el bluetooth pasando por la radio y el control de velocidad adaptativo. Los únicos elementos que quedan fuera son los que accionan el asistente de aparcamiento automático, el Head Up Display y el control de estabilidad.

Algo que no nos parece de recibe en un automóvil con cierto carácter futurista es que se siga recurriendo a un freno de estacionamiento de pedal. Es un poco engorroso en su manejo y un botón en la consola central habría sido más apropiado. También resulta incomodo que el apoyabrazos de la puerta quede a una altura inferior al situado entre los asientos.

La percepción de calidad es, en términos generales, correcta. Los materiales empleados son muy variados en función de la zona. Las inferiores parecen peor tratadas y su plástico se raya con facilidad. En las superiores son más agradables al tacto y en algunos casos están acolchados, aunque no abundan. Con el ambiente interior beige se gana en luminosidad, siendo también más vistoso y aparente.

La dotación de serie en el acabado Exclusive es muy completa. Entre los muchos elementos destacamos el navegador integrado con disco duro, paquete visibilidad completo, espejos abatibles, techo panorámico, asientos térmicos, tapizado en piel, faros HID, Head Up Display, asistente al aparcamiento con medidor lateral, cámara posterior y equipo de sonido JBL. No entendemos cómo los intermitentes no tienen función "un toque", la regulación de los asientos delanteros sea manual (ni siquiera el respaldo está motorizado) y no haya sensor delantero de aparcamiento. Para ser el más completo y sabiendo que supera los 36.000 €, todos ellos deberían estar incluidos.

Mecánica



Aunque muchos puedan pensar que el Prius+ comparte la misma tecnología con el modelo convencional, lo cierto es que no es así. El monovolumen cuenta con una mecánica de combustión similar con 1,8 litros y 99 CV. Sin embargo el bloque eléctrico se apoya de una batería de iones de litio de tamaño más compacto y menor peso (va situada en la consola central entre los asientos para no robar espacio en el maletero). Este motor eléctrico desarrolla 37 CV para conseguir un total combinado de 136 CV.

Es la primera vez que Toyota instala en un híbrido no enchufable la batería de iones de litio; más compacta, ligera y también más cara que la del Prius convencional

El sistema híbrido se ha acoplado a una transmisión automática de tipo CVT que marca notablemente su utilización. Si algo destaca habitualmente en los híbridos es el silencio de marcha que proporcionan, en el Prius+ esto sólo es así en ciclo urbano.

En aquellos tramos en los que se requiere cierta capacidad de aceleración resulta muy ruidoso, sin haber una relación proporcional entre lo que suena y la ganancia en velocidad. La sensación es similar a la percibida cuando en un manual el embrague patina. Una vez se logra el crucero deseado llega la calma, con una sonoridad más comedida.

En marcha el conductor puede elegir tres modos de utilización. Para entenderlos mejor los detallamos de manera independiente:
  • Modo EV: Aquí el único motor que proporciona fuerza a las ruedas es el eléctrico. Se pueden recorrer hasta 2 km sin necesidad de que salte el bloque de gasolina, y siempre a velocidades inferiores a los 70 km/h. Lo más destacable es la total ausencia de ruido y la nula emisión de CO2.
  • Modo ECO: En esta posición se busca un buen compromiso entre prestaciones y consumos. Toyota dice que puede reducirse el gasto en un 10% en relación al modo normal y para ello el motor eléctrico sustituye al de combustión siempre que sea posible (según velocidad, estado de la batería, etc.). El acelerador también cuenta con un tacto diferente, siendo menos directo.
  • Modo POWER: Tanto el motor de gasolina como el eléctrico aportan la máxima energía para mover con la mayor soltura posible los 1.570 kg del Prius+. La capacidad de aceleración es correcta y se pueden realizar adelantamientos de manera segura siempre y cuando haya batería suficiente. Sin embargo las prestaciones en términos generales son algo justas. Con las siete plazas ocupadas, este híbrido adolece de cierta falta de fuerza y le cuesta ganar velocidad. Sin tanta carga pero afrontando repechos también se siente inframotorizado.
Consumos

Lo mejor del Prius+ son los consumos en ciclo urbano. Sin necesidad de proponérselo mucho cualquier usuario puede coquetear con los 4,5 L/100 e incluso reducirlos. Aquí el bloque eléctrico se lleva el merito y es el que consigue rebajar la cifra final.

En carretera y autopista la situación es bien distinta. Realizando una conducción tranquila en vías secundarias la cifra obtenida ha sido de 5,9/L100. Ese mismo tramo pero a un ritmo más ligero el gasto aumentó hasta los 6,4 L/100. En autovía/autopista a velocidades legales (120-130 km/h de marcador) el gasto rondaba los 7,0-7,2 L/100 reales (el ordenador marca 6,6 L/100). Viendo las cifras queda claro que frente a la competencia el consumo sólo es mejor al de cualquier diésel en tramo urbano.

El depósito de combustible, con sólo 45 litros, parece pequeño para un monovolumen de este tamaño y porte. No habría estado mal añadir un tanque con al menos 10 litros más, evitando que en viajes largos debamos visitar la gasolinera con frecuencia.



Comportamiento

Para ser un monovolumen de marcado carácter tranquilo y enfoque ecológico, el Prius+ va muy bien. Cuenta con un sistema que contiene el clásico cabeceo del morro en curvas. Para ello el motor eléctrico aumenta o disminuye la entrega de potencia cuando un sensor de velocidad en las ruedas nota que el frontal baja o se eleva. Realmente no podemos asegurarte si funciona o si de lo contrario son las suspensiones las que hacen el trabajo, pero lo cierto es que en marcha se inclina poco y transmite sensación de seguridad.

Pese a que el Prius+ no ha sido pensado para una conducción decidida, muestra muy buenas maneras en todo tipo de circunstancias. Predecible, estable y seguro

En ciudad el Prius+ se conduce con facilidad, de manera más similar a un turismo que a un monovolumen por la postura al volante más bien baja. La buena superficie acristalada y los grandes espejos logran una buena visibilidad desde el puesto del conductor. Sí hemos echado de menos el sensor de aparcamiento delantero ya que el morro apenas se ve desde el habitáculo y cuesta un poco adaptarse a sus formas.

En carretera se mueve bien. En modo ECO la respuesta es algo pobre pero resulta cómodo y estable. No balancea y absorbe bien las irregularidades sin maltratar a los ocupantes. Al buscar el límite de adherencia sin embargo si aparecen ciertas inercias y oscilaciones, pero nada preocupante. Teniendo en cuenta que el Prius+ no está pensado para una conducción dinámica, convence. Sólo si te gusta sacar partido al bastidor echarás de menos mayor agilidad en los cambios de giro, siendo más interesantes los Ford Grand C-Max o Mazda5 para ello.

En autovía es un automóvil cómodo. Hicimos un viaje desde Madrid a Valencia para comprobar sus bondades. Pisa con solidez, es silencioso a velocidad estabilizada y los asientos nos parecen satisfactorios por agarre y mullido. Sólo el ruido producido por el cambio CVT en aceleraciones empaña un poco el resultado final.



Conclusión

El Prius+ es el monovolumen perfecto para el día a día en la ciudad. Ya sea para llevar a los niños al colegio o para ir al supermercado, se convierte en un compañero cómodo, frugal, silencioso y amplio. Sin embargo en un uso más plural, realizando trayectos en los que se requiere cierta capacidad de aceleración sus limitaciones salen a relucir antes de lo esperado. Se queda corto en potencia, resulta ruidoso y no consume poco.

Toyota propone el Prius+ desde 28.000 € en su versión de acceso "ECO", ya con el descuento aplicado. La unidad testada se va hasta los 34.600 € una vez contemplada la promoción en vigor. Quizás demasiado dinero para un conjunto que no logra convencer en todos los ámbitos. E incluso haciendo un uso casi en su totalidad urbano puede no interesar frente a un Opel Zafira Tourer CDTI 130 CV, mucho más barato. Obviamente el que compra un Prius+ no sólo basa su decisión en el gasto de combustible sino que el peso de la "conciencia ecológica" y la positiva reacción que conlleva sobre terceros el conducir un híbrido tienen gran relevancia.

Lo que sí tenemos claro es que si tienes pensado comprar un Prius+ no deberías tener presente el ahorro, ya que de entrada obliga a pagar más para consumir menos sólo en ciudad, lo que no deja de ser absurdo. Para considerarlo una compra atractiva es mejor fijarse en su amplio y versátil interior, su futurista concepto y su estética diferenciada. Cómo siempre, la última palabra la tienes tú.


Reader Comments (Page 1 of 1)

Deja tu comentario

Por favor, procura que los comentarios estén relacionados con el artículo. Las direcciones de correo electrónico nunca se muestran al público, pero son necesarias para que puedas confirmar tus comentarios.

Cuando pulses el botón "Añadir comentario" recibirás un enlace para confirmar tu mensaje en la dirección de correo indicada. También encontrarás una contraseña. Para dejar otro comentario sin necesidad de confirmarlo, sólo tienes que introducir la clave proporcionada. Si utilizas Hotmail u otro servicio de correo electrónico gratuito, es posible que los filtros antispam detengan por error el mensaje de confirmación. Revisa tu buzón de correo no deseado.

Para crear un enlace, tan solo necesitas teclear la dirección URL (incluyendo http://). Puedes poner un máximo de tres direcciones por mensaje.

Autoblog Español

Autoblog en español bloggers (30 días)

#BloggerPostsCmts
1Enrique Garca2028
2Guillermo Alfonsin13962
3Daniel Murias886