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Prueba: Audi Quattro Concept

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Hace un par de días te contábamos cómo Audi tiene pensado comercializar un vehículo deportivo "homenaje", bajo código Q35, para conmemorar en 2015 el 35 aniversario del Quattro Sport original. Este nuevo deportivo, creado para situarse entre los TT y R8, fue anticipado a finales de 2010 por el Quattro Concept, coincidiendo con el treinta aniversario de la tecnología de tracción total permanente de la marca de Ingolstadt.Entonces ya se nos comentó que era muy probable que, si había suficiente demanda, aquel prototipo acabara convirtiéndose en un vehículo de producción más pronto que tarde. No podemos decir que cinco años sean pocos, pero estamos ante un proyecto de esos en los que a cualquier ingeniero le gustaría trabajar. Dado que su cometido es más "de imagen de marca" que de "volumen de ventas y beneficios", es lógico que en Audi se de prioridad a la renovación de los A3 y el lanzamiento de algún nuevo proyecto más, lo que en parte ha retrasado este Q35, pero parece que al final hay luz verde para el desarrollo.
Si nuestros datos son correctos, el coche contará con una base recortada derivada del actual RS5, con mayor ancho de vías, y con el motor V8 sobrealimentado dejando su lugar para que lo ocupe el cinco cilindros en línea ya visto en el TT RS y en el RS3, potenciado hasta los 400 caballos aproximadamente.
Pero antes de meternos en cómo será este nuevo aparato deportivo, vamos a echar la vista atrás un momento. En diciembre de 2010 nuestro compañero de Autoblog, Michael Harley, tuvo la oportunidad de sentarse tras el volante del Quattro Concept por unas preciosas carreteras californianas.
No tuvo oportunidad de "darle duro" al aparato, pero sí de conocer un poco más del prototipo y hacerse a la idea de cómo podría ser la variante de producción. Coincidiendo con los datos que te hemos comunicado esta semana sobre su prácticamente segura llegada a los concesionarios en 2015 nos hemos decidido a adaptarte la prueba que en aquel momento realizó Harley. ¿Te animas a leerla?
Gallery: Prueba: Audi Quattro Concept
No sueles recibir de buena gana unas luces rojas y azules parpadeando reflejadas en el retrovisor tras haber conducido "fuerte" por una carretera de montaña. Pero en esta ocasión hasta las agradezco. Pero, ¿por qué?Estamos conduciendo por la autopista del Pacífico en California el único Audi Quattro Concept existente, rodeados por una completa escolta policiaca que nos abre paso a través del tráfico. Otra unidad nos sigue por detrás, espantando a los curiosos que intentan acercarse a los laterales del coche alemán. El desfile es impresionante, pero nos lo tomamos con cierto cuidado... ¿Los policías están allí para abrirnos paso entre el tráfico y protegernos de los transeuntes? ¿o también están pagados por Audi para que no se nos ocurra acelerar, pedal a fondo, en este cupé sobrealimentado capaz de superar los 300 por hora?
Las tentaciones nos pasan por la cabeza para apretar a fondo el acelerador y despejar las dudas.
Para empezar la descripción del Audi Quattro Concept, lo primero que has de hacer es recordar el original Audi Quattro (también conocido en alemania como Ur-Quattro, de 1980. 32 años atrás, este cupé de dos puertas fue el primer deportivo de la marca en incorporar el sistema Quattro de tracción total. Contaba con un 2,1 sobrealimentado de cinco cilindros acoplado a una caja de cambios manual de cinco relaciones y 200 caballos. Era capaz de llegar a cien por hora en siete segundos, camino de una punta de 220 km/h. Vestido de carreras para rallyes y con unos cuantos caballos extra bajo el capó, el Quattro además se convertía en una herramienta imparable, capaz de dominar por etapas el mundial de rallyes y cambiar la manera de ver las carreras, introduciendo la tracción total como indispensable en el WRC.
Conmemorando los éxitos de ese Audi Quattro, los ingenieros y diseñadores de Audi se decidieron a reinterpretar el concepto original en forma de concepto-homenaje para el Salón de París de 2010.



El diseño se inspira en el Quattro Sport, pero sólo eso... es muy, muy moderno
El Quattro Concept está montado sobre un spaceframe de aluminio, pero que comparte muchos elementos también con el RS5, como subchasis y algunos paneles de acero. La batalla respecto al cupé está recortada 150 milímetros para ofrecer un aspecto más compacto, y el voladizo trasero pierde otros 200 milímetros, mientras que la altura completa del vehículo merma 40 mm respecto al citado RS5. Las puertas son de chapa de aluminio, mientras el resto de la carrocería emplea paneles fabricados en fibra de carbono. El empleo de este tecnológico material llega a los retrovisores y hasta los logos de los cuatro aros de la marca. 1.300 kilos es lo que pesa el concepto, y no sólo gracias al empleo de aluminio y fibra en chasis y carrocería. A ello también colaboran los asientos Recaro eléctricos, pero finos y ligeros, y la inexistencia de plazas traseras.Bajo el capó delantero de fibra de carbono, epoxi y aramida (Kevlar, para los amigos), nos encontramos el 2,5 cinco cilindros de bloque de fundición y culata de aluminio de Audi. Con un único turbocompresor asociado al colector de escape, este motor de inyección directa ofrece 408 caballos y 480 Nm de par máximo. Está asociado en el prototipo a una caja de cambios manual de seis velocidades, pero una de doble embrague automatizada sería lo suyo cuando el coche llegue a la producción. Si bien el motor es muy parecido al del TT RS, en este caso se gira 90 grados para montarse de manera longitudinal y adaptarlo al tren motriz del RS5.




Tecnología LED y fibra de carbono por doquier en los detalles externos
El sistema de tracción total de este Quattro Concept emplea un diferencial central Torsen 100% mecánico, en lugar del sistema electrónico de reparto inteligente del RS5. Tampoco se emplea un diferencial trasero con control vectoria. Audi habla de ahorro de peso, aunque también de complejidad, al tratarse este coche de un mero modelo conceptual. Es de suponer que la versión de calle tendría estos dos sistemas. El tarado del diferencial central envía el 60% del par al tren trasero en condiciones normales, pudiendo llevar hasta un 85% a un eje concreto si el otro pierde tracción.La suspensión es bastante convencional, con ambos ejes independientes tomados del RS5, con muelles bastante más duros que los de serie. Los frenos son carbonocerámicos, tomados del R8 GT, y escondidos tras unas llantas de aleación forjadas de 20 pulgadas, calzadas con gomas 275/30R20 de Dunlop, concretamente unas Sport Maxx GT.




Los paneles de la carrocería son de fibra de carbono, y los detalles metálicos son de aluminio mecanizado
Si bien el coche es bastante compacto por fuera, por dentro tiene mucho espacio disponible. El cuerpo te encajará bien en los Recaro, con sitio de sobras para tu cabeza y unos pedales que caen bien colocados respecto a tus pies. Echas un vistazo a tu alrededor y te encuentras un interior bastante espartano, con mandos para lo imprescindible.
El volante de 14 pulgadas no es tan grueso como un TT RS, y carece de parte inferior achatada (algo que agradeceremos volanteando a lo rally). Sus radios son de aluminio mecanizado por CNC, una obra de arte que no veremos en la versión de producción a buen seguro. Toda la instrumentación principal es un panel digital fácil de leer, aunque nosotros preferiríamos agujas "de las de toda la vida" para el cuentavueltas.



El habitáculo es de estricto biplaza, con un panel LCD que aglutina las funciones de infoentretenimiento
Para arrancar el Quattro Concept hay que seguir un procedimiento que comienza con el botón rojo del centro de la consola. Una pulsación envía electricidad a todas las funciones del vehículo. Un segundo toque da vida al motor de cinco cilindros, que suena de manera única y totalmente reconocible. Incluso al ralentí, el 2,5 resuena con un seco ronquido a través de la cabina, que carece de gran parte del material insonorizante de otros modelos de la casa.
Con la escolta policiaca permitiéndonos emplear todos los carriles de la autopista del Pacífico, nos encontramos con que Audi nos había regalado la posibilidad de enfrentarnos a algunas interesantes curvas en el cañón de un río cercano. Desgraciadamente la idea sonaba mejor de lo que luego resultó ser.



Del escape sale el bramido de cinco cilindros turbo tan característico de Audi
Con la policía rodeándonos, bien instruida por la gente de Audi, daba respeto jugar demasiado con el potencial del coche delante de sus ojos sin que nos llamaran la atención. En todo caso pudimos darle suficiente acelerador como para poder valorar el comportamiento del aparato y hacernos una idea de lo que podría dar de sí una variante de producción.



El prototipo lleva muelles duros como piedras, pero deja entrever potencial
Lo primero que nos llamó la atención es que, a pesar de un embrague suave y blando, el motor y el cambio conforman un tren motriz que intimida. Hay un montón de lag propiciado por el tamaño del turbo, pero una vez que tenemos sobrealimentación suficiente, el cinco en línea cobra vida. Si bien 408 caballos no parecen demasiado, son suficientes para mover este ligero coche por la carretera. Ahuecas el acelerador de golpe, y un silvido a válvula de descarga inunda el ambiente, con un claro carácter que te recuerda a los Quattro Sport de treinta años atrás.
Con lo segundo que te quedas es con la maravillosa caja de cambios manual, y su selector fabricado artesanalmente en fibra de carbono y aluminio. Es una pena que no vaya a llegar a la producción probablemente, porque el pomo queda justo donde lo quieres y ayuda en la experiencia general de conducción. Es una caja de cambios rápida, precisa y con un tacto metálico.El tercer punto que destaca es cómo el sistema Quattro reparte el potencial disponible entre las ruedas, y eso sin control vectorial de la trazada. La carretera sobre la que probamos el coche contaba con grava suelta sobre el asfalto, en especial en uno de los dos laterales del asfalto, pero los 275 milímetros de goma que tocan el asfalto en cada neumático se reparten perfectamente el agarre disponible, ayudados también por el bajísimo centro de gravedad del coche, que permite pasar a fondo las curvas (hasta que el ingeniero de Audi comenzó a ponerse nervioso...).
Con lo último que nos quedamos es con los enormes discos carbono cerámicos. Tocas el freno mínimamente y el coche se para a un ritmo impresionante, aunque resulta algo inadecuado para gestionar la mordida, por lo que para una variante de serie habría que modificar el tarado del pedal, o montar discos de menor diámetro.



Los frenos carbonocerámicos del R8GT son demasiado potentes para los 1.300 kilos del coche
El Quattro Concept es bueno, muy bueno. El equipo de ingeniería se merece una alabanza por el trabajo realizado, sobre todo teniendo en cuenta de que se trata de un prototipo único y conceptual. Los diseñadores también se merecen su parte de felicitaciones, ya que logran combinar una estética agraciada con cierto sabor añejo que recuerda al original Sport Quattro (que no era un coche precisamente bello).
Pero no te equivoques: El Quattro Concept es un prototipo conceptual. La suspensión va demasiado dura, es incómodio, y el radio de giro es enorme, por las enormes ruedas montadas. En todo caso nos sorprende en positivo lo bien montado del conjunto, y el hecho de que Audi nos dejara ponerle la mano encima.

Y la pregunta es... ¿Por qué hacer un prototipo tan bien pensado, tan funcional, y dejarlo probar a la prensa, y a Autoblog?Pues porque Audi quiere fabricarlo. Se espera que con la luz verde se monten unas 1.000 unidades, con un precio que llegará a las seis cifras, pero no nos cabe la menor duda de que se venderá en cuestión de horas. Si lo que os hemos contado esta semana, de boca de AutoBild, es verdad, en 2015 saldrá a la venta, así que tal vez sea la hora de empezar a ahorrar (o jugar a la lotería), porque si la variante de calle muestra todo lo que el prototipo promete, será una de esas joyas dignas de guardar en tu garaje.
[Prueba original por Michael Harley, fotos por Drew Phillips]

Reader Comments (Page 1 of 1)
Toni 10:37AM (8/26/2012)
Visto desde el lateral me recuerda al VW Corrado
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Eloy 6:06AM (10/22/2012)
No han perdido tanto el norte, pero no han diseñado nada nuevo, el morro es de otro modelo de coche de su misma marca, ?¿? si no pusiera quattro, no sabria que se tratara de un quattro, un BMW?
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