CategorÃas: SEAT, Compactos segmento C
SEAT León 1M (1999-2006)

La estrella de esta generación sería, sin duda, la variante Cupra R
El primer León se presentaba ante los focos en 1999, en el Salón de Fráncfort. No era otra cosa que un SEAT Toledo de segunda generación al que se le eliminaba el tercer volumen para contar con una trasera "hatchback". La idea era intentar atrapar a una clientela más joven con un producto equivalente al Golf, pero más económico de adquirir, y con cierto talante más deportivo.
Tenía que ser un complemento al Toledo, y no "la estrella" de la gama, pero la historia a veces juega extrañas pasadas, y el León suscitó un enorme interés tras su lanzamiento. Por fuera, estéticamente hablando, poco o nada difería, al margen de la vista trasera, del Toledo del que derivaba.
Por dentro, contaba con el mismo habitáculo, que a su vez derivaba nada menos que de la primera generación del Audi A3, con el que compartía salpicadero y muchos de los elementos electrónicos del mismo. Esto garantizaba buenos materiales, ajustes, y una fiabilidad ya conocida.

Salpicadero de A3, climatizador y navegador, y acabados a un nivel nunca visto en SEAT hasta la fecha
El esqueleto que escondía bajo la carrocería era la plataforma modular compacta que tenía VAG por entonces. Ésta disponía de columnas McPherson delante y eje rígido con barra torsional en el tren trasero. Esta se veía sustituida en las versiones "4" de tracción total por un esquema multibrazo.
Las versiones de tracción integral no tenían un éxito comercial a la altura de lo esperado, a pesar de compartir el mismo sistema Haldex de los A3 quattro, con diferencial central multidisco con control electrónico.
La oferta mecánica inicial incluía los famosos TDI "inyector bomba" 1.9 TDI de VAG, por entonces muy apreciados, en versiones de 90 y 110 caballos. La gama de gasolina se articulaba a partir de un 1.4 16 válvulas de 75 caballos, un 1.6 de 101 caballos de ocho válvulas, un 1.8 atmosférico de 125 caballos, y una versión sobrealimentada de este con 180 caballos (el mismo motor que por entonces se ofrecía como acceso en el Audi TT).
En 1999, apenas se producían 6.000 unidades de este nuevo León, ya que el modelo se presentaba en septiembre, y no daba tiempo a comercializarlo de manera masiva.
Un gran recuerdo del León se quedaba en la mente de los españoles, al protagonizar SEAT "el primer anuncio del año" al entrar en el 2000, con la marca española luciendo orgullosa el León como "la muestra de lo que está por venir". Ver un SEAT con equipos como el sistema de navegación en el salpicadero era toda una declaración de intenciones.

225 caballos llegaría a tener el León Cupra R más evolucionado, con distribución variable
Curiosamente, arrancó el 2000, y el León canibalizó de manera masiva las ventas del Toledo. La berlina de SEAT había logrado vender 105.000 unidades en 1999, y se quedaba en cerca de 60.000 en 2000, mientras que el León pasaba de no existir a colocar nada menos que 93.000 unidades en su primer año en el mercado, demostrando el acierto de su lanzamiento.
En las pruebas de la época, el León 1M destacaba por su comportamiento ágil y deportivo. Su trasera se podía colocar con mayor facilidad en las curvas que sus hermanos Golf y A3, y su tarado de suspensiones estaba más pensado hacia el disfrute en la conducción, pensando en un cliente "tipo" que prefería pasárselo bien con su coche. La buena prensa y las buenas ventas animaban a SEAT a dar más importancia a estos aspectos.
Y de esta manera iban apareciendo versiones de altas prestaciones del León, mientras se descartaban proyectos como el Toledo Cupra.
El primer León Cupra4 llegaba en el año 2000 con el motor VR6 ya visto en otros modelos de Volkswagen. Acoplado a la tracción total Haldex, el coche ofrecía 204 caballos, pero era "más GT que GTI", por comportamiento y por tipo de respuesta de motor.
Sería sustituido por el León Cupra R, que posiblemente haya sido "el mejor León" hasta la fecha, por situación ante sus rivales de segmento. Salió al mercado con el mismo 1.8 turbo de cinco válvulas por cilindro del TT, en especificación primero de 210 caballos, y luego de 225. Llegaba en 2002 al mercado, e instantáneamente recibía el aplauso de los periodistas especializados por un comportamiento deportivo agresivo, con un culo que se podía colocar a placer, y un motor con mucho empuje.

Los primeros Leones Cupra eran tracción total y V6
Había sido puesto a punto por SEAT Sport, y eso se dejaba notar. Las llantas de aleación específicas y un kit de carrocería también propio le servían para diferenciarse de sus hermanos más básicos.
Y en la gama, para acompañar a este Cupra R y ofrecer deportividad a coste razonable se lanzaban las versiones FR, con los motores de 180 caballos de gasolina y 150 diésel (hasta 180 durante algún tiempo), que contaban con los paragolpes del Cupra4 y una puesta a punto de chasis también bastante "picante".
Estos FR eran un perfecto dinamizante de las ventas, y el León 1M conseguía mantener ventas por encima de las 90.000 unidades anuales durante toda su vida comercial antes de verse sustituido por la segunda generación del compacto.
De esta generación inicial se desarrollaría una variante de carreras a partir del Cupra R, denominada León Supercopa. Creado por SEAT Sport, este modelo estaba destinado a una categoría monomarca nacional de gran éxito por número de participantes, donde se ofrecía un coche económico y fiable para correr, pero con grandes pestaciones. La versión de carreras ofrecía 250 caballos, y se emplearía en campeonatos en España, Alemania, Turquía y Reino Unido, con una final conjunta para los mejores de cada campeonato.



Reader Comments (Page 1 of 1)
JJ's 7:25AM (7/23/2012)
El primer león fue el mejor sin duda, sobre todo por diseño. En cuanto al salpicadero del A3 es a medias, ya que sà que usaba el mismo "molde" pero ni los materiales ni las texturas eran las mismas.
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