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Contacto: Audi Q5 Hybrid

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El tercer y último modelo de la gama híbrida de Audi, la antesala de los e-tron que comenzarán a llegar a final de año con el R8 encabezándolos, es el Q5 Hybrid, que también tuvo el honor de ser el primer híbrido comercializado en gran serie por el fabricante de Ingolstadt.
Es el único de los tres modelos que se ofrece con tracción integral, pero el resto de los componentes mecánicos de su sistema híbrido (motor 2.0 TFSI de 211 caballos, motor eléctrico de 54, caja tiptronic de ocho velocidades y embrague multidisco intermedio) son comunes al resto de la familia Hybrid. Puedes aprender más de ellos en la explicación técnica que te dimos aquí.
El Q5 Hybrid es el modelo más económico de la gama Hybrid de Audi, con una tarifa de 57.400€, sólo 500€ por debajo del A6 Hybrid. Respecto al resto de la gama Q5, su modelo "equivalente" por consumo y prestaciones sería el Q5 TDI 3.0 quattro de 239 caballos, cuya tarifa es de 54.430€, lo que son casi 3.000€ menos. Parte de la diferencia se compensa por un extra de equipamiento opcional.
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Debido a las diferencias de peso y aerodinámica, el Q5 Hybrid es la variante híbrida de los cuatro aros que menos punta consigue, con 222 por hora. Una aceleración de 0 a 100 en 7,1 segundos y un consumo homologado mixto de 6,9 litros son las otras dos cifras de prestaciones clave para este SUV de 245 caballos y tracción total.
El Q5 Hybrid es una apuesta para aquellos que buscan un SUV de Audi, con capacidad de gastar poco combustible, que no quieren optar por un diésel por su tosquedad, y tampoco quieren "pasar" de la tracción integral.



Diseño exterior e interior
Si las berlinas de Audi se parecen, el caso de los SUV puede ser incluso peor. El parecido estético entre Q3 y Q5 es tan grande que hay que estar atento para no confundirlos. Y algo parecido pasa con el Q7.
Como en casos anteriores, por fuera la única manera de diferenciar la variante híbrida de las "normales" es por los letreros desperdigados en aletas y portón trasero, y por las llantas específicas con diseño de turbina. No es que el Q5 sea feo, pero sí que es de sobras conocido, continuista, y para nada espectacular. Eso sí, respecto al X3 tampoco es que salga mal parado, pues el modelo de Audi parece, al menos a mi juicio, algo más dinámico y agraciado estéticamente.
Al abrir la puerta nos encontramos un salpicadero muy similar al visto en los A4 y A5. Con sus añitos encima, no resulta tan fresco o de "buen diseño" como los de los actuales A3, A6 o A8, donde se ha aligerado la presencia e importancia visual de los sistemas multimedia. El interior del Q5, como ocurre con el A4, tiene como protagonista la consola central con la pantalla del navegador, controlada desde un MMI que sobrecarga un poco el diseño. Hay botones por todos lados, y la ergonomía no es tan buena como en el A3, y eso que es un modelo de inferior categoría.




Si bien los ajustes son buenos, los materiales y acabados no me parecen tan propios de un coche de casi sesenta mil euros. Eso sí, espacio hay de sobras para cuatro ocupantes, y el maletero es el más grande de toda la familia de híbridos, ya que gracias al suelo sobreelevado del maletero del Q5 se puede evitar el problema que genera la batería en el A6 y en el A8.






Dinámica
Respecto al Q5 "normal", el Q5 híbrido apenas cambia. Se nota más suave en uso urbano, donde, como ya comentamos los dos últimos días, el funcionamiento del sistema híbrido ofrece lo mejor de sí mismo, con silencio y finura. No está tan bien aislado el motor de combustión como en los otros Hybrid, y el 2.0 TFSI se deja sentir más a través de vibraciones muy ligeras a través de volante o pedales cuando entra en marcha.
Tiene un tacto en acelerador y freno más parecido al A6 que al A8, y por tanto tiene sus dos pegas: frenos menos dosificables y acelerador con cierto retardo saliendo desde parado. Eso sí, está mejor resuelto que otros modelos híbridos de similares características de la competencia.
A la hora de moverse fuera de ciudad, el motor ofrece buenas recuperaciones para ejecutar adelantamientos, y el chasis es confortable, aunque nuevamente es más duro de lo que podría ser si se buscara el confort puro. La altura de la carrocería invita a usar duras estabilizadoras para evitar balanceos y los muelles son tirando a rígidos para evitar cabeceos y movimientos parásitos poco deseados. Es por ello que ante pequeños baches el coche se muestra algo más seco de lo que podría ser una berlina o un todoterreno con un enfoque "más de confort".
La dirección eléctrica (es electrohidráulica en el resto de la gama Q5), ofrece un tacto algo artificial, con demasiada dureza cuando empiezas a ir rápido, sin informar de lo que ocurre bajo las ruedas (seguro que no te sorprende esta afirmación). Pero es que este coche, con el que se puede ir muy rápido, no es para divertirse en curvas, la verdad.

La cantidad de agarre disponible en cuanto a tracción es superior a la de los A6 y A8, y puedes aplicar el extra de potencia eléctrica que se te ofrece, con mucho par disponible prácticamente desde parado, para atacar en la carretera sin escuchar las ruedas chirriar.
De todos los modelos híbridos de la gama Audi, este es el que mejor se puede adaptar en este sentido a los que en invierno afrontan travesías sobre lluvia o viajes a pistas de esquí, puesto que tienen las ventajas de la electricidad unidas al sistema quattro.
Conclusiones
Realmente, desde mi humilde punto de vista, se me hace complicado ver sentido al Q5 frente al A6 Hybrid. El Q5 se basa en la plataforma del A4, con más altura libre al suelo y una estética inspirada en la del Q7, robusta y de posición de conducción más elevada. Pero el hecho es que la gran mayoría de sus compradores apenas van a hacer uso de este coche fuera del asfalto, así que si no es por la tracción integral, creemos que el A6 resulta mucho más idóneo como compra, pues es un mejor coche para carretera, con un habitáculo mejor terminado, más espacio en las plazas traseras, mejor equipamiento, sonoridad, y capacidad dinámica.
Las ventajas del Q5 están en la tracción integral y en un maletero más amplio, así como en su falsa sensación de extra de seguridad por ir conduciendo en un coche más alto.
Respecto a las versiones TDI, en este caso el Q5 Hybrid nos logró hacer un consumo de 8 litros de media (no lo metimos por autopista, sino por un trayecto con un puerto de montaña, zona urbana y carretera nacional), más cercano al homologado. Pese a ello, el TDI ofrece menos gasto prácticamente en cualquier circunstancia menos la ciudad.
Eso sí, si se te ha metido entre ceja y ceja comprar un SUV, y los motores TDI no te gustan o convencen, la solución híbrida, con sus ventajas tangibles e intangibles puede ser una muy buena alternativa, porque comprar un Q5 de gasolina puro, al precio al que va el combustible, me parece un riesgo económico innecesario. Con la mecánica híbrida tienes capacidad suficiente para llegar al fin del mundo, lleves la carga que lleves.

¿Me lo compraría o no me lo compraría? Complicada respuesta. Como he dicho antes, yo apostaría antes por un A6 Hybrid que por un Q5, salvo que la tracción integral sea condición indispensable. El A6 está a mucha distancia en acabado y materiales del Q5.
