Categorías: Fiat, Pruebas, Utilitarios Segmento B

Prueba: Fiat Panda MultiJet 75: Dinámica y callejeo



Lo primero que me llamó la atención del Panda al montarme fue su paso adelante en insonorización. El coche arranca su motor diésel, y apenas deja sentirlo en el interior. Obviamente no es un Jaguar XJ en aislamiento, pero me acababa de bajar hacía escasos minutos de un Punto diésel, y el Panda, con el mismo motor, se mostraba mucho más fino.

Tras ajustar asiento y altura de volante eché a andar para confirmar que, efectivamente, el Panda tiene una pisada muy evolucionada, donde el motor y la rodadura ya no tienen la presencia de antes en el habitáculo, algo que le viene bien, dada la evolución en ese aspecto de los Up! y compañía.



La asistencia eléctrica de la dirección es otro enorme paso adelante. Respecto a la "chiclosa" asistencia anterior, la nueva está mucho más conseguida. Me atreveré a decir que es la mejor eléctrica que ha conseguido Fiat, sin pasarse de ligereza, con suficiente precisión, y sin un intento de autocentrado elástico constante.

Eso sí, no te esperes información a través de ella cual coche de rallyes, porque sigue filtrando mucho, prácticamente todo, y no te puedes enterar demasiado de cuánto agarre hay en las ruedas delanteras (sí, yo también me canso de escribir la misma queja de prácticamente la totalidad de coches que pruebo, qué le vamos a hacer). En todo caso, si me das a elegir entre la dirección del Up! y la del Panda, no sé con cuál me quedaría, la verdad... Ambas son buenas, y mucho mejores que las de la competencia.

El motor diésel responde desde la primera insinuación de pedal, con buenos bajos y estirada más que suficiente. Y lo hace además sin consumir prácticamente nada, con medias de consumo que pueden rondar sin problemas los cinco litros a los cien kilómetros.



Este motor diésel le da además al Panda unas facultades excelentes como coche "para todo". Y es que lo mismo te vale para hacer trazados urbanos como para irte de viaje, como pude comprobar, aunque tengas que hacer más de mil kilómetros en un día. Es un coche que te tratará de manera afable en ese sentido, con par más que suficiente para adelantamientos y mantener cruceros altos y totalmente ilegales en autopista, si así lo quieres.

Sobre el papel es menos potente que el TwinAir bicilíndrico, pero como tiene una curva de par más llena y plana, el diésel se siente más "para todo". Te puedes olvidar más del cambio, y te ofrece una conducción más relajada. El TwinAir es más divertido, suena mejor, y es más chic, pero probablemente vayas haciendo más el "paria" con él, estirándolo y jugando con el cambio. Es como comparar al hermano calmado y estudioso con el pingo fiestero que intenta hacer bromas todo el rato. Las madres querrán para su hija al calmado, mientras el pingo las conquista a todas, aunque sea menos "económico o lógico", ¿no?



Volviendo sobre la descripción de la conducción del coche, se ha ganado visibilidad y control del entorno. El radio de giro es ridículamente pequeño, y te permite aparcar en dos maniobras la mayor parte de las veces, y te convierte en ciudad en un "jugador agresivo" que busca huecos donde parece no haberlos. Justo como tiene que ser un coche urbano, vamos.

La mejora aerodinámica del coche (ha pasado de ser antiaerodinámico a tener cifras dignas de Cx con 0,33) se deja notar en consumos, velocidad punta y rumorosidad, y la suspensión se muestra muy absorbente.



Y ahí probablemente está una de las claves y diferencias del Panda respecto a sus rivales de VAG. Va más blando de suspensión, y se mueve más de carrocería, pero una vez lo apoyas de manera franca en la curva, puedes jugar con él e incluso incitarle la trasera (algo que el ESP desaprobará y te cortará, si lo has colocado dentro de tu lista de opcionales).

Es un coche divertido de conducir, no preguntes por qué exactamente, pero te da "buen rollo" nuevamente. Puedes frenar tarde, cabecear, balancear y trazar, sin miedo al vuelco. Si hay imperfecciones en medio de la trazada, se las tragará y no te escupirá fuera.

En comparación, el Up! es un coche totalmente distinto. Tiene una pisada de coche mucho más maduro, más "sereno y tranquilo", pero también más seco. Con amortiguadores más duros, el Up! no te deja tampoco jugar demasiado con el volante ni buscarle tres pies al gato. Es más una herramienta que una caja de diversión en ese sentido, al menos hasta que llegue la versión GT.



Con todo, el Panda engancha. Gasta poco, te mueve rápidamente, y te sirve para todo. De hecho, es de los pocos coches del segmento A que podría cubrir perfectamente la faceta de coche único para una casa, pues es capaz de ofrecer espacio para transportar cuatro personas, la compra, y no tiene miedo a los grandes trayectos de carretera.

Ofrece entre equipamiento de serie y opcional prácticamente todo lo necesario para vivir con él, y además no resulta demasiado caro de adquirir.

Pero, ¿entonces ha resultado satisfactoria su renovación? ¿Sigue siendo el rey del segmento? Saquemos conclusiones.





Noticias recientes

Reader Comments (Page 1 of 1)