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El fin de semana que corrimos un EcoRally... y regresamos con premio

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Cuando has corrido rallyes, y sudas por volver a correr "prácticamente lo que sea", porque llevas gasolina en las venas, cualquier llamada que te acerque a competir en algo siempre es bienvenida. Así que cuando nos ofrecieron la oportunidad de participar en el cuarto EcoRally Vasco Navarro, valedero para la copa FIA de la especialidad desde Fiat, no pudimos hacer otra cosa que aceptar de manera entusiasta.
Claro que la parte buena de la película es que el EcoRally es un rally de regularidad, donde se valoran dos aspectos: el consumo y eficiencia energética, y la regularidad respecto a una velocidad media establecida. ¿Correr sin correr? ¿Gestionar velocidades medias? Yo que soy "de pie pesado", me veía acabando último, la verdad.
Pero no fue así... Sin esforzarnos demasiado en el tema del consumo, conseguimos la victoria en el apartado de eficiencia energética dentro de la categoría VIII, la de coches con combustibles alternativos, quedando justo por detrás de los coches híbridos en la general absoluta, como primer coche "puramente de combustión". No sólo eso, completamos el rally con sólo 28,5€ en gasto de combustible para 542 kilómetros de recorrido, lo que son 5,25€ cada 100 kilómetros. ¿Sorprendido? Yo también... hasta el punto de que tengo miedo de convertirme "a la religión del gas licuado", como el director de otro famoso blog del mundo del motor que seguramente tú ya conoces. Y es que es un gasto que ni un coche diésel te da.
Pero vamos a contarte la aventura al completo, paso por paso, ¿de acuerdo?
Para la aventura Fiat nos puso a disposición su nueva herramienta económica-ecológica, el Fiat Punto GLP, que habíamos conocido una semana antes en la presentación de la "sexta generación" (poderosas comillas) del utilitario italiano. El interés del GLP viene por varias partes. Por un lado, es un combustible menos contaminante que la gasolina en cuanto a emisiones, pues es "menos sucio", y no genera óxidos de nitrógeno en su combustión.

Verificando el coche antes de comenzar el rally
Por otro lado, es un combustible mucho más barato que la gasolina a pie de surtidor a día de hoy, y aunque el coche gasta más gas que gasolina de media por kilómetro, esa diferencia extra de consumo es menor que la diferencia de precio entre ambos. Íbamos a tener oportunidad de probar ambas características a lo largo del rally.
Como en los rallyes de velocidad, la cosa comenzaba con las verificaciones administrativas y técnicas, antes de ir al repostaje obligatorio. La idea de la organización es llenarte los depósitos hasta arriba al principio del rally, para volver a llenarlos al final, y valorar el consumo a lo largo de la prueba.
Sin más equipamiento que el cronómetro del teléfono móvil de mi intrépido copiloto, Juan Luis, y el cuenta kilómetros parcial del propio coche (los profesionales de esto de los rallyes de regularidad cuentan con sistemas TerraTrip para calcular distancias, intervalos, medias, etcétera), nos lanzamos a la aventura, cubriendo 542,8 kilómetros a lo largo de dos días, 241,13 de ellos cronometrados a la décima de segundo, e incluyendo entre ellos cuatro vueltas completas al Circuito de Navarra en Los Arcos.

En el circuito nos tocó ir realmente rápidos
Montados en el Punto GLP más básico, con 77 caballos, el desafío de consumo y precisión incluyó rodar con las ventanillas subidas y el aire acondicionado desconectado, en busca del mínimo gasto, hasta que ya no resistimos más y acabamos abriendo las ventanas ante un sol de justicia que nos estaba cocinando poco a poco.
La primera jornada la concluimos con un buen resultado, siendo el equipo pilotado por periodistas con menos puntos de penalización, mientras que en la segunda jornada lo pasamos peor. En el circuito se nos exigía una media de 75 km/h por vuelta, partiendo la primera vuelta desde parado, y con 77 caballos lo cierto es que tuvimos que ir "a todo lo que daba el coche" para lograr el ritmo necesario para igualar la media, penalizando las tres primeras vueltas por ir más lento de lo que se nos pedía.


Aunque el rally era de regularidad, las medias exigidas eran para ir muy rápido muchas veces
Pero más allá de esa experiencia religiosa en el circuito, nuestros problemas se limitaron a un par de fallos tontos (olvidarse de poner bien el parcial kilométrico a cero en un tramo, y fallar al encender el cronómetro en la salida en otro), lo que a la postre nos llevó a ser decimocuartos de la general de un total de cuarenta inscritos. Mejor iría nuestra clasificación parcial, quedando cuartos de la categoría VIII de combustibles alternativos.
Pero la mejor sorpresa llegaba al salir a la luz la clasificación de eficiencia energética. A pesar de haber exigido todo lo que tenía el coche en el circuito y en varios tramos de la jornada del sábado, donde se pedían medias de 50 por hora en puertos con cuestas arriba y horquillas que hacían "parecer pequeño" al motor de 77 caballos, lográbamos la victoria en eficiencia de la categoría de combustibles alternativos.
Esto nos dejaba primeros como el coche más eficiente del rally "de los no híbridos", y eso sin pensar demasiado en el consumo.
Pero ahora viene lo interesante. Para recorrer un total de 542,8 kilómetros entre el viernes y el sábado, gastamos 38 litros de gas licuado de petróleo. Esto son 28,5 euros en total, repostados a un precio de 0,75 euros el litro.
Nos salió una media de consumo de siete litros de gas cada cien kilómetros, o lo que es lo mismo, 5,25 euros por cada 100 kilómetros recorridos.

Repostaje final de gas licuado de petróleo
Y esto me dio que pensar. El gas funcionó como la gasolina a la hora de conducir (el Punto tiene dos depósitos, uno de gasolina y otro de gas, y con ambos combustibles da 77 caballos), y supuso un ahorro económico bestial respecto al empleo de la gasolina al precio que está ahora mismo. A nivel de emisiones contaminantes, sobre el papel también se emite menos, pues quemar gas licuado de petróleo no genera de óxidos de nitrógeno y es más limpio en cuanto a la combustión, no dejando residuos en las bujías ni el aceite.
¿Es entonces el GLP una alternativa sensata a la gasolina sin pasarse al diésel o a los híbridos? A mi me lo parece. Y es que durante la presentación del Punto de hace unos días, la versión diésel me pareció más ruidosa, tosca, menos fina, y aunque gastara menos combustible que este GLP, también es cierto que consume un combustible más costoso.
Así las cosas, la versión más frugal para rodar por las carreteras parece la de GLP. Eso sí, para conductores que quieran afrontar aventuras más serias por carretera, no estaría mal un motor de GLP más potente, con sobrealimentación, por ejemplo, y más de 100 caballos, con lo que se podría aunar la ventaja económica del gas a un andar más "para largos trayectos y carreteras más exigentes".
Hasta tal punto ha llegado mi convencimiento pro-GLP, que lo consideraré seriamente para el próximo coche que vamos a comprar para mi chica en casa, no te digo más.

Como suele pasar cuando juntas periodistas, el pique estaba servido
¿Y las conclusiones del rally? La verdad es que nos lo pasamos pipa. No fuimos en ningún momento a intentar ganar, porque no teníamos demasiada idea de los procedimientos, ni teníamos los equipamientos precisos necesarios, pero al final, un rally de regularidad te ofrece una manera entretenida de pasar un fin de semana entre amigos, con cierto pique final, y muchas risas. El momento cumbre llegó al paso de un pueblo riojano, donde dos "aficionados" con un Astra GSI, aparcados en la cuneta comenzaron a gritar "¡ecología de mierda! ¡a los rallyes se va a correr, picad rueda!". Estos rallyes no son para ver desde fuera, son para correrlos, vivirlos y disfrutarlos desde dentro.
Sin duda, me animaré a repetir el año que viene, y antes lo intentaré también con más rallyes de regularidad con coches clásicos.
Y es que esto engancha, aunque yo prefiera "ir a los rallyes de correr de verdad". Si puedes y tienes oportunidad, no dejes de probar esto de la regularidad, ¡te lo aconsejo seriamente!

Reader Comments (Page 1 of 1)
DeAngelis 5:16AM (6/05/2012)
Que grande..
He estado a punto de correr con mi coche particular en dos ocasiones, pues aunque consume combustible fósil emite muy poco CO2..
Cada año me entran unas ganas..
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jose_90 5:18AM (6/05/2012)
un par de cosas:
- pero el gas no estaba subvencionado por el estado? Es decir, que el precio barato que tiene ahora mismo es "artificial", no se durante cuanto tiempo se puede estar seguro de que esto seguira asi.
- has dicho que tiene dos depositos, uno para el gas, y otro para gasolina. Son los dos de tamaño normal? Si es asi, el maletero sigue teniendo la misma capacidad, o donde han metido el depositos de gas??
gracias
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Ektor 5:23AM (6/05/2012)
El GLP es una solución interesantÃsima, sobre todo para aquellos vehÃculos sin pretensiones deportivas (no está pensado para atmosféricos de muy alto rendimiento, y suelen desconectarse a muy altas revoluciones) pero con consumos altos, como la mayorÃa de TT/SUVs de gasolina o berlinas grandes.
Si se hacen más de 10.000km/año (para amortizar la instalación) con un vehÃculo asà no me lo pensarÃa dos veces.
Si Fiat amplÃa la gama de GLPs podrÃa acaparar un nicho muy interesante, aunque Chevrolet también está metida.
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Guillermo Alfonsin 5:32AM (6/05/2012)
El depósito de gas ocupa el lugar de la rueda de repuesto, con 38 litros, lo que deberÃa dar para hacer aproximadamente unos 550 kilómetros funcionando con gas. El de gasolina guarda su tamaño convencional, lo que te da otros 500 km de autonomÃa "normal" a gasolina.
¿Se pierde maletero? No, lo que pierdes es la rueda de repuesto, a favor de un kit antipinchazos, que tanto odiamos, pero que tan tÃpico se ha convertido últimamente...
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Iñigo Ochoa (I 8a) 6:50AM (6/05/2012)
Yo siempre he apostado por el tema del GLP. Le veo claras ventajas por la congelación de impuestos a nivel de la UE hasta 2018 (y creo que lo han prologado hasta ¿2023?). La única desventaja es la red de suministro que en españa va décadas por detrás que otros paÃses como Francia Italia y Polonia, donde es lo más normal del mundo. Por lo tanto conviene hacerlo si tienes un surtidor cerca de casa.
Además he seguido durante los últimos meses los precios de la gasolina y GLP, y si, el GLP ha subido a la vez que la gasolina, pero el gas no llegó a cinco céntimos y la gasolina rozó los 30.
He intentado muy seriamente convencer a mi padre, primero de comprar el coche ya adaptado y posteriormente de adaptarlo. Un coche que consume 12 litros de gasolina en ciudad viene a salir, a dÃa de hoy, por unos 16 euros. Con gas, poniendo un consumo unos dos litros superior a gas(según experiencias reales de usuarios con GLP y coches como el de mi padre o de incluso más motorización) salen poco más de 10 euros. Ahora si cogemos que a gas este coche gasta unos 10 litros en carrtera sale a 7.4 euros a los 100. Si dividimos 7.4 entre más o menos los 1.32 o asà que rondará el gasoil tendrÃamos un coche con motor gasolina 2.5 atmosférico, cambio automático y tracción total permanente que consumirÃa unos 5.61 litros de gasoil a los 100.
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