CategorÃas: Audi, Pruebas, Compactos segmento C
Contacto Audi A3: Diseño y tecnologÃa

Diseño exterior
Dicen que dentro de las características del buen diseño está la simplicidad, la atemporalidad, la universalidad, la utilidad, el cuidado por el detalle, la discreción y la honestidad. Si juzgamos por este "manual" las formas externas del nuevo A3, hemos de aceptar que es un buen diseño sin duda alguna.
Es soso, sí, no descubro nada afirmándolo, ni te digo algo que nadie más haya dicho antes o después que yo. Pero es un coche estéticamente agradable, sobre todo en su parte delantera, con unos grupos ópticos delanteros de diseño muy similar a las formas de los A6 nuevos y una calandra muy trabajada, esculpida al detalle.


La vista lateral está dominada por dos elementos. Uno es el pliegue horizontal que recorre la línea de cintura por arriba, y que consigue un bonito contraste de luces y sobras cuando al coche le da el sol (un elemento que Audi lleva muchos años ya empleando), y una forma "dinámica" esculpida en la parte inferior de la carrocería, que trata de dar dinamismo, acuñada hacia adelante.
La trasera cambia los faros verticales de anteriores A3 de tres puertas para pasarse a unos grupos ópticos horizontales en la línea del resto de modelos de Audi, con tecnología LED muy trabajada, y una estampa sólida, compuesta por "mucha chapa a la vista" y un pilar C poderoso en dimensiones.

¿Resultado general? Un coche donde la línea horizontal predomina, que se ve plantado en la carretera, acuñado hacia adelante, y sólido. Un diseño muy "arquitectónico" diría yo, pero desgraciadamente para los que nos gusta el picante, nada espectacular.
Y es que el A3 es la típica chica guapa comedida, que tiene ese saber estar, bien vestida, pero que no destaca entre las demás. Y el coche sufre además de otros dos problemas coyunturales: La competencia está trabajando con diseños más atrevidos y rompedores, que si bien pueden hacerse caducos o poco continuistas, sí que son más llamativos. Por otro lado está el tema de que cada Audi es una mera interpretación del mismo diseño de coche a una escala diferente y con atributos distintos.





Esto al final es difícil valorarlo como pega o ventaja. Audi transmite imagen de marca, y podrías identificar un producto sin su logo perfectamente, creando con ello una colección de coches coherente, que ayuda a vender todos por igual manera, y que permite a sus usuarios "entender fácilmente" la gama y la evolución de la misma a lo largo de los años. El problema es para los que nos gusta más el diseño avanzado, la innovación, el riesgo, o el simple hecho de apreciar coches que te hacen girar la cabeza, ya que eso no lo tendrás con el "muy alemán" A3.
Durante la presentación tuvimos la oportunidad de contemplar y usar unidades con y sin el kit S-Line, y como siempre, con kit el coche gana muchos enteros en dinamismo estético, gracias a un frontal más agresivo, con tomas de aire más pronunciadas, y unas llantas a juego con la deportividad.
Interior
Por dentro la cosa cambia. Si por fuera el diseño es predecible y continuista, el habitáculo evoluciona de una manera espectacular. El salpicadero se ve directamente ya como una obra mucho más elaborada, un paso adelante donde la integración de botones y sistemas multimedia logra una simplicidad de diseño que te deja buen sabor de boca desde el primer instante.

Según los encargados de Audi, el diseño del salpicadero está inspirado en un perfil alar, donde las toberas de aireación del habitáculo cuentan con las formas de una turbina a reacción. La parte central queda presidida por una especie de tablet digital que surge del salpicadero cuando accionas el motor, y que te permite visualizar las funciones telemáticas del coche.
Se controla desde el nuevo sistema MMI, reorganizado con menos botones y con un sistema táctil que te permite escribir sobre el propio botón circular principal para introducir destinos en el navegador, o buscar nombres en la lista telefónica. Navegando por menús y submenús podrías estar horas configurando todos los aspectos del coche, desde la iluminación ambiental interior, a la configuración del aire acondicionado, del sistema multimedia o el tacto de la dirección y el acelerador (más sobre eso más adelante).
Necesitaríamos miles de palabras para describirte todo el sistema, pero aunque así sea, nos parece el mejor MMI hasta la fecha de Audi, el más intuitivo. Necesita de su fase de aprendizaje, obviamente, como todo nuevo dispositivo multimedia, pero es bastante intuitivo, y para los que se compren el vehículo, tras unos días de entrenamiento no presentará ningún problema para sacarle partido.






Entre esta pantalla y la parte baja del salpicadero nos encontramos dos aireadores, una fila de botones "de estilo aeronáutico" con funciones como las luces de warning o el control de distancia de aparcamiento, y el climatizador, que a pesar de estar todavía bajo, y no contar con replicado de las informaciones en la pantalla principal, se ve mejor que en el anterior A3.
Todos los componentes tienen un tacto de calidad, con ajustes de décimas de milímetro, plásticos blandos que no se reflejan en el parabrisas, y piezas diseñadas específicamente para este coche (no es un mero corta y pega de elementos de la base de órganos del grupo).
El coche da la sensación de mayor amplitud interior, aunque realmente apenas se gana espacio real a los pasajeros respecto al modelo anterior, metro en mano. Las plazas delanteras siguen siendo enormes, con anchura y espacio para piernas y cabeza a la altura de lo mejor de la categoría, y buena visibilidad. El volante cae "donde debe caer", gracias a la multitud de ajustes disponibles, ocurriendo lo mismo con los pedales. La pega para mi gusto es la posición concreta de la palanca de cambios, que en las versiones manuales queda algo retrasada para operar 2ª, 4ª y 6ª sin tener que girar tanto la muñeca. ¿Seré raro?

Los butacones son, como siempre en Audi, pequeñas obras de arte, cómodas y llenas de regulaciones, y los deportivos opcionales del S-Line son un lugar donde se combina comodidad con agarre y dureza.
Detrás las cosas cambian. El A3 sigue sin ser de lo más grande de su categoría, y suma a ello un acceso a las plazas bastante complicado. Una vez logras entrar puedes viajar perfectamente en él. De hecho hay espacio más que suficiente, pero tales han sido los avances en los modelos de la competencia en este aspecto, que el modelo de los cuatro aros es pequeño para el espacio de piernas en relación a lo estilado en la categoría.
Tecnología
No se puede hablar del A3 sin hacer mención a su carga tecnológica. De hecho, es uno de sus mejores argumentos de venta. A nivel de fabricación y logros técnicos, el A3 ha perdido kilos, con el empleo de aceros de alta resistencia y de una nueva técnica de estampado en molde caliente, hasta colocarlo en la misma masa de la primera generación. También se han aligerado los subchasis con el empleo de elementos forjados, y se han quitado kilos en todos sus motores.
Unido a esa pérdida de peso está la evolución de las mecánicas, donde nos encontramos entre otras soluciones la desconexión selectiva de cilindros en el motor 1,4 TFSI que permite, a bajas cargas de acelerador, ahorrar gasolina sin perjudicar la calidad de rodadura.

A nivel de ayudas a la conducción tienes todo lo que puedas imaginar, desde control de crucero adaptativo, ayudas para mantener el carril, emulación de diferencial autoblocante en el eje delantero mediante electrónica, obviamente controles de estabilidad y tracción, y un sistema de seguridad preventiva que tensa los cinturones de seguridad cuando detecta la posibilidad de un accidente.
La lista es prácticamente interminable, y puedes encontrar casi de todo. De hecho, es líder de su categoría en estos equipamientos, que llegan hasta la telemática del vehículo, con Google Maps para el navegador, por ejemplo.
Mención aparte merece también el sistema de selección del estilo de conducción deseado, que permite configurar con el toque de un botón los parámetros de la asistencia a la dirección, el mapeado del acelerador electrónico, los tarados de los amortiguadores adaptativos etcétera, para buscar la máxima eficiencia, el máximo dinamismo, un sistema automático, o un programa creado por nosotros mismos con nuestras preferencias.
¿Y sirve de algo toda esta tecnología? ¿Cómo se mueve el coche? ¿Es divertido de conducir? Salgamos de dudas.




Reader Comments (Page 1 of 1)
airbender 5:25AM (5/31/2012)
Para mi, el hecho que el diseño sea mas bien contenido y no rompedor es un punto a favor. Creo que asà como hay personas que les gusta llamar la atención, tambien habemos otros que nos justa disfrutar de lo bueno, pero sin tener que intervenir al resto en el acto.
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csb 5:52AM (5/31/2012)
es soso y aburrido como el sólo además de caro.... pero leches, no me importarÃa tener un S3 de nueva generación en el párquing si es tan bueno como el actual.
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