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Categorías: Renault, Pruebas, Monovolúmenes y MPV

Contacto: Gama Renault Scénic 2012


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Presentación en León del Renault Scénic 2012

Ayer ya pudiste leer los detalles relativos a la nueva gama Scénic que comienza su andadura comercial estos días en el mercado español. Hoy toca hablar de las impresiones a sus mandos, y sobre todo, si las mejoras efectuadas le han sentado bien.

Para la toma de contacto con el nuevo Renault Scénic, la firma francesa propuso un recorrido variado en el que poder analizar las cualidades del vehículo, entre Valladolid y León. Como viendo siendo habitual en los modelos de la marca sin las siglas RS, el tarado de las suspensiones está enfocado a mejorar el confort de marcha y pese a que dinámicamente no hay fallas importantes, no destacan en este aspecto. Para encontrar un monovolumen compacto con reacciones más agiles y un comportamiento superior cuando las curvas hacen acto de presencia no hace falta buscar mucho: Ford C-Max, SEAT Altea e incluso el Opel Zafira Tourer (con acabado Sportive) son más eficaces.



Durante la presentación pude probar tres unidades del Scénic con distintos motores: Scénic 1.6 dCi 130 CV FAP Dynamique, Grand Scénic 1.5 Energy dCi 110 CV Dynamique y Grand Scénic 2.0 dCi 150 CV FAP Privilege. Los tres me han parecido interesantes para aquellos que valoran el confort de marcha por encima de todo.



SCENIC 1.6 Energy dCi 130 CV Dynamique (Gris Plata)

Esta unidad es la que menos tiempo estuvo en mis manos. Pese a ello ya lo había probado con la anterior carrocería por tierras francesas por lo que conozco bien la motorización. Me parece que este motor es el más interesante de la oferta por su buena relación prestaciones-consumos. Además tiene un funcionamiento muy fino, con una sonoridad reducida y total ausencia de vibraciones. El sistema Stop&Start me parece un poco lento en el momento de arrancar el motor, y a la hora de detenerlo hay que estar totalmente parado. Es una pena que no hayan modificado su funcionamiento para que cómo en los e-HDI de Citroën, el motor se apague un poco antes de estar completamente parado.

La única transmisión posible para este motor es una manual de seis velocidades. Los desarrollos me parecen correctos y aunque la sexta es algo larga, hay par suficiente para que no le cueste ganar velocidad -siempre que rodemos por encima de las 1.600 rpm-. El tacto de la palanca me parece que podría haberse revisado, pues sigue presentando recorridos muy largos.



GRAND SCÉNIC 1.5 Energy dCi 110 CV Dynamique (Marrón)

Se podría decir que junto al nuevo 1.2 TCe de 115 CV que llegará algo más adelante, este bloque es el más novedoso del nuevo Scénic 2012. Tengo que reconocer que respecto al anterior 1.5 dCi "a secas" con idéntica potencia, esta evolución es mucho más interesante por agrado de uso y sobre todo, vibraciones y sonoridad. Ahora funciona de forma más fina y gracias a la introducción del sistema Stop&Start se permite homologar unos consumos muy bajos, de sólo 4,1 L/100 asociado con la carrocería pequeña (un poco más en los "Grand").

En marcha no es un tiro, pero mueve bien el conjunto para mantener las velocidades legales en autopista. Sí tengo la sensación de que en el caso del Grand Scénic, con las siete plazas ocupadas pueda resultar algo escaso, y creo que merecería más la pena invertir en el 1.6 dCi de 130 CV, más completo en términos generales e igualmente parco en consumos.



En lo que único que el bloque pequeño me parece superior es en la entrega de potencia desde bajas vueltas, pues parece más enérgico, contando con mucho par incluso por debajo de las 1.500 rpm. Esto, en la vida cotidiana, se traduce en una conducción más viva e inmediata (especialmente en ciudad), por lo que si sólo se realizan escapadas ocasionales y mucho recorrido urbano, puede interesar ahorrarse la diferencia con el escalón superior.

La caja de cambios, de seis velocidades, presenta aquí unos desarrollos muy largos en marchas largas, lo que obliga a jugar con las velocidades para aumentar el ritmo de manera rápida. Por ahora no habrá opción automática ni de doble embrague EDC, dejando esta última en exclusiva para el anterior 1.5 dCi de 110 CV.



GRAND SCÉNIC 2.0 dCi 150 CV FAP Aut. Privilege (Rojo Granate)

Para ser el tope de gama, me ha dejado un poco frío. Cuesta algo más de 28.000 € pero mantiene la misma terminación que el resto de la familia, y sólo algunos detalles decorativos alegran y diferencian unos acabados de otros (Privilege frente a Dynamique). Cosas perdonables en las versiones más asequibles como los plafones para la iluminación del techo -que dan aspecto de coche barato-, en este Privilege no pueden pasarse por alto y deberían ser revisados.

En marcha este motor cumple por finura y baja sonoridad, aunque el cambio automático perjudica notablemente las prestaciones. Es una caja automática con convertidor de par y seis relaciones, algo lenta al comenzar la marcha (demasiado resbalamiento). Realiza las transiciones entre velocidades de manera limpia y sin tirones, pero no es rápida a la hora de reducir y tampoco tiene una función que nos deje bloquear alguna velocidad, por lo que incluso en modo manual pasa a una superior si la gestión electrónica lo cree necesario (casi siempre lo hará).



En Renault no han aprovechado para incorporar unas levas tras el volante por lo que en modo manual obligatoriamente habrá que recurrir a la palanca para subir/bajar una marcha.

Para tener 150 CV no anda mucho e incluso apostaría a que el dCi de 130 CV supera con creces algunas mediciones, con la única salvedad de las recuperaciones (la "D" hace milagros). El consumo obtenido durante la toma de contacto no fue precisamente y aunque es cierto que en ninguno de los tres la conducción fue relajada, el más potente terminó marcando en el ordenador 8,2 L/100 mientras que el 1.6 dCi de 130 CV rebaja esa cifra hasta los 6,9 L/100 y el 1.5 dCi 110 CV se conformaba con 6,6 L/100. Salvo el 130 CV, que lo probé sobre carreteras secundarias y con un tipo de conducción agresiva, el resto de variantes fueron ensayados en autopista, vías secundarias y algo de ciudad (muy poca, pues sólo era la entrada o salida a León).

Creo que en Renault deberían plantear una opción mecánica similar (unos 150 CV) con el cambio EDC. De momento no está en los planes, aunque sabemos que sí podrá asociarse a otros motores (desconocemos si de gasolina o diésel). El automático tradicional de todos modos no va mal, y dado el tipo de vehículo que es el Scénic -corte familiar-, cumplirá las expectativas de la mayor parte de usuarios "tipo".



COMPORTAMIENTO

En los tres me ha parecido que las suspensiones son cómodas, filtrando muy bien las irregularidades de la carretera y los malditos badenes que inundan las ciudades. Cuando la carretera se retuerce esa suavidad de las suspensiones deja que la carrocería balancee más de la cuenta, restando agilidad y vivacidad en las reacciones, aunque siempre se tiene sensación de seguridad.

Es verdad que se conduce de manera intuitiva y parece querer avisar cuando nos estamos acercando al máximo de sus capacidades, con una ligera tendencia a clavar morro. Es justo decir que la dirección tiene gran parte de culpa en estos resultados, pues no consigue transmitir absolutamente nada y aunque hay gente a la que le gusta ir completamente aislado, yo soy de los que prefiere entender que ocurre bajo las ruedas. Esta dirección, con asistencia eléctrica, es cómoda en ciudad pero no tanto la posición del volante. En anteriores generaciones del Scénic esto fue muy criticado y aunque ya no está en una posición tan horizontal, sigue dando la sensación de que no estás conduciendo un turismo. Un C-Max o un Altea están mejor resueltos en este aspecto.



INTERIOR Y EQUIPAMIENTO

Esta misma sensación también nos llega -y aquí ya es algo positivo- por la excelente sensación de espacio que se respira en su interior –sobre todo en aquellas unidades con techo solar panorámico-. La cota de altura es especialmente holgada y el ancho interior, tanto en las plazas delanteras como en las posteriores es más que correcto. Otra cosa es la tercera línea en los Grand Scénic, más limitada y apropiada para los más peques, pues tanto el acceso como la postura de las rodillas no invitan a que un adulto realice un recorrido largo en ellas.

Sí me gusta la solución empleada por Renault en esas unidades del Grand Scénic con siete plazas, pues si no las necesitamos podemos dejar una superficie totalmente plana de más de 2,7 metros. El único "pero" achacable al maletero es que cuando empleamos las siete plazas, la capacidad se reduce a la mínima expresión y para colmo no podemos dejar la bandeja oculta-equipajes en ningún sitio -no hay un lugar especifico para ella, lo que termina siendo un verdadero engorro-.



Entre las novedades de equipamiento hay que destacar el nuevo Visio System. No he podido probar una de sus funciones que cambia automáticamente las luces cortas/largas (la toma de contacto se realizó de día), pero sí el sistema de alerta de cambio de carril involuntario. En las versiones que no lo equipan de serie sólo cuesta 250 € y te aseguro que puede ser muy útil. El primero de ellos para evitar que podamos deslumbrar a los vehículos que nos preceden o vienen en dirección contraria, y el segundo por alertar al conductor en algún despiste que debe ponerse a los mandos. El aviso que se recibe es tanto sonoro como visual, con un mensaje en la pantalla TFT indicando que ocurre. Si se desea se puede desconectar desde un botón situado en la zona inferior del espejo retrovisor interior -donde van los sensores de lluvia y luces-.



En Renault también anuncian como novedad los "intermitentes de autopista". Con sólo un toque parpadean tres veces y evitan tener que estar pendiente de la palanca. Es cierto que es algo muy útil, pero habría estado bien que se hubiese incluido hace años pues no es precisamente algo muy nuevo -e incluso es criticable que hasta ahora hayan prescindido de ello-. Otra primicia de la nueva fase es el Hill Holder o asistente al arranque en pendientes. Es algo que vienen usando otros modelos desde hace tiempo y que supone una gran ayuda en ciertas circunstancias. Lo mejor es que funciona también en marcha atrás.



La sensación de calidad en los Scénic me parece simplemente correcta. Con el ambiente claro visualmente es más agradable al primer vistazo, pero también es verdad que si analizas el tipo de plástico empleado esconde peor que es eso mismo, plástico. En aquellos con guarnecido oscuro el ambiente es más sobrio, pero disimula ciertos materiales. Aun así hay que reconocer que supera con creces la sensación de calidad percibida de un Altea -muy pobre en este sentido- y está a la par con C4 Picasso y Verso, aunque no alcanza al nuevo C-Max -y eso que la tapa de la guantera en este deja que desear- o al nuevo Zafira Tourer -mil botones que dificultan su manejo, pero mejor presentado-.



Donde nadie podrá poner pegas es en la cantidad de huecos repartidos por el interior. Hay tantos que casi dará miedo vaciar los bolsillos pues luego podrías pasarte un buen rato buscando el lugar en el que los dejaste. Y es que ya sea en el suelo -varios cajones- como la consola central -deslizante según versiones- como en las puertas o resto del salpicadero, el Scénic tiene guanteras y repisas para que todo lo que llevemos encima encuentre su sitio.



CONCLUSIÓN

La nueva gama Scénic 2012 me parece más completa que antes, y sobre todo, visualmente más atractiva. Me gustan el renovado frontal y los agradables motores Energy dCi, aunque deberían mejorar el recorrido de las palancas de cambio en los manuales, demasiado largos. La postura al volante sigue sin parecerse a la de un turismo, y el volante queda en una posición algo rara.

Si se desean elementos de equipamiento que podríamos considerar no imprescindibles, el precio final puede subir notablemente. Pero lo bueno es que desde el nivel Expression podríamos decir la dotación estándar es más que razonable y sólo algunos caprichos de personalización -llantas de aleación, techo solar- o de confort -asientos eléctricos, cuero- encarecen el producto.



Creo que no es el mejor monovolumen dinámicamente hablando, pero cumple muy bien con el público al que va dirigido y eso es importante. Quizás un tarado más duro le habría venido bien para ganar algo de agilidad, pero realmente no lo veo imprescindible. Para ir con los niños de vacaciones o llevarlo al cole no hacen falta. Por último decir que si no te llega para el dCi 130 CV, el nuevo de 110 CV es una opción muy interesante aunque de no hacer muchos kilómetros, deberías poner los ojos en el estupendo TCe de 130 CV. Es rápido y no gasta mucho. Entre las opciones a evitar está claro que están el dCi de 95 CV y el 1.6i 16v de 110 CV, ambos justitos para aprovechar las posibilidades de carga del Scénic.


Texto y fotos en vivo por Enrique García, también en Facebook

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