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Prueba: VW Up! 1.0i 12v 75 CV White Up! (1/2)


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Con sólo un poquito más de esfuerzo y cuidado por el detalle, Volkswagen tendría en el Up! un producto absolutamente ganador. Y es que tras compartir una semana con este urbanita te puedo asegurar que es un coche muy interesante y con grandes puntos positivos, aunque no exento de fallos.

Como a muchos de vosotros, cuando salieron las primeras imágenes oficiales del Up! me lleve una ligera decepción. La estética ciertamente sobria y unos interiores aparentemente mediocres casi me hicieron llevarme las manos a la cabeza. Luego hubo oportunidad de palparlo en vivo, lo que ayudó a mejorar esa primera impresión. y ahora que ya he podido probarlo con intensidad, mi concepción del producto es radicalmente opuesta a la inicial.

Si en esos primeros momentos veía al trío Up/Citigo/Mii como unos de los productos más sencillos y simples del mercado en cuanto a concepto, terminación y definición general, ahora no lo tengo tan claro. En esa primera impresión pensaba que sus rivales directos serían los Alto/Pixo y 107/C1/Aygo, pero ahora creo que son los mejor terminados Kia Picanto, Fiat Panda e incluso 500 los que hay que tener presentes, y no exclusivamente por precio. Para llegar a esta conclusión primero hay que verlo, probarlo y por así decirlo, "vivirlo", o de lo contrario seguirás pensando que está sobrevalorado.



La prueba de la semana se centra en la versión más equipada y potente de los Up! disponibles en la actualidad: el 1.0i 12v 75 CV White Up! Su elevado precio, que supera los 12.000 €, puede que asuste algo al principio, pero es necesaria una matización para entender que lo que parece caro no lo es tanto, al menos teniendo en cuenta que Volkswagen siempre cobra bastante más sus vehículos.

EN VIVO GANA

El primer contacto con el Up! White Up! en vivo es positivo. Me gusta cómo Volkswagen ha cuidado al máximo el exterior de esta versión especial, con muchos detalles cromados, las llantas de aleación de 16 pulgadas pintadas en blanco y con contorno en color aluminio, lunas posteriores sobretintadas, etc. Todo esto le da un aire chic que lo aleja del concepto low-cost.

Contrasta su buena anchura con la recortada longitud de su carrocería. Son sólo 3,54 metros de largo -lo mismo que un Fiat 500-, y la mayor parte de ellos se van al habitáculo, pues la parte del vano motor ocupa más bien poco, con un morro achatado al máximo.



En la zaga paso algo parecido, con un portón muy vertical que permite exprimir la capacidad de su habitáculo. Además tampoco tiene una línea muy curvada en el lateral, lo que termina dando un aspecto muy cuadrado y robusto. Me encanta el portón posterior totalmente en negro, contrastando con el blanco de la carrocería y que parece está realizado en cristal en su totalidad -y no es así, siendo sólo de vidrio la luneta-.

En conjunto es muy pequeño y cuadradote, pero bien ejecutado. Imagino que estarás pensando que claro, siendo el tope de gama lo más lógico es que tenga cuatro cosillas en su exterior que animen la tristeza de la versión de acceso, bastante menos atractiva. Y tienes razón, este White Up! presume de un aspecto muy conseguido que en los convencionales no lo esta tanto.

INTERIOR MEJOR DE LO ESPERADO

¿Y el habitáculo? Casi es lo que más miedo me daba, pues en un Volkswagen siempre se espera una terminación superior a la media, o al menos, algo que pueda justificar el coste adicional que suelen tener sus vehículos frente a la competencia. Así que sin pensarlo demasiado busco las llaves del pequeñín y primera sorpresa: el mando es el mismo que puedo encontrar en un Polo, Golf e incluso Scirocco. Este detalle me gusta, pues en este segmento la tendencia al ahorro llega incluso a los más pequeños elementos.



Abro la puerta y... vaya, no es tan ligera como pensaba. Estaba esperando esa sensación de debilidad y ligereza que algunos urbanos transmiten, pero el Up! se libra y con nota. El primer vistazo desde fuera al habitáculo no es en absoluto negativo. ¿Dónde están esos horribles plásticos de aspecto endeble y austero? Vale que no son los de un Golf, pero tampoco los estas pagando. Y para evitar que te deprimas en la sobriedad alemana habitual, aquí el panel central está pintado en color carrocería -en este caso blanco- añadiendo un toque de alegría y vistosidad. No es una solución nueva y el 500 puede presumir de haberla puesto de moda, pero nos da igual que no sea una idea original.

Como en otros modelos de la marca, tratar de cerrar la puerta a la primera es misión imposible. Tras dos intentos fallidos, a la tercera cierra a la perfección y me dispongo a seguir observando el interior. Se me van los ojos hacia el centro del salpicadero, y es que nada más insertar la llave en el contacto, el sistema Maps+More se enciende y reclama mi atención. Cuatro sencillos menús para elegir definen el sistema: vehículo, teléfono, navegación y multimedia. Desde aquí podremos ir jugando con la información que deseemos en cada momento, tanto del ordenador de viaje -que también se puede visualizar en la pantalla digital de la instrumentación-, como de la cartografía, bluetooth o radio CD MP3 (que también tiene su propia pantalla individual). Es un aparato de sencillo manejo y con muchas funciones, y encima en este acabado es de serie.



Tras un breve lapsus de inquietud hacia las funciones del Maps+More, hay que seguir toqueteando todo. Me fijo en las palancas de intermitentes y limpias y de nuevo se los ha robado al Golf. Incluso el control de velocidad -opcional en el White Up!- va situado en la palanca izquierda.

La instrumentación me recuerda a la del Beetle, aunque realmente no es otro elemento compartido. El enorme velocímetro toma todo el protagonismo mientras que tacómetro y nivel de gasolina se quedan en un segundo plano. Este último no importa demasiado que sea tan pequeño, pero el cuentarrevoluciones habría estado bien que fuese algo más grande. Para tenerlo más a la vista podemos recurrir al Maps+More y seleccionarlo, de modo que podremos verlo allí junto al termómetro de temperatura exterior o el del líquido refrigerante.



El ordenador de viaje es muy completo y tiene las mismas funciones que en otros productos de la marca, aunque su lectura en la instrumentación no es tan sencilla como siempre, debido al pequeño tamaño de sus caracteres.

Me encanta el volante. Por grosor y tamaño es excelente y los detalles en negro lacado le dan un toque elegante y deportivo a la vez, con la inscripción del modelo en la parte inferior. Sin embargo el tacto del cuero es mejorable y me pregunto si no será un material que sólo trata de imitarlo. En cualquier caso, mejor que el poliuretano típico sí que resulta.

Calidad razonable

La chapa vista de las puertas a mi no me parece que le quede mal. Dado que el centro del salpicadero recurre al mismo tratamiento, parece que se ha buscado esa continuidad en el diseño -posiblemente no y sólo era para ahorrar- Y no me parece mal al ser la única superficie no recubierta, pues en las plazas posteriores y el techo hay guarnecidos, lo que nos hace olvidar el decepcionante aspecto de los Lupo/Arosa anteriores. No tiene nada que ver.

El plástico de las puertas es de calidad normal. Duro, de fácil limpieza y que no destaca. Es mejor que el del Fiat 500 (sí, he dicho 500, un modelo muy cuidado pero que en las puertas tiene un plástico horrible, y lo digo como ex-propietario de uno) o el Renault Twingo en apariencia, y le da mil vueltas al del Nissan Pixo, pero tanto Hyundai i10 como Kia Picanto presumen de un material más conseguido y atractivo. Estos coreanos han hecho bien los deberes y logran una mejor presencia.



El resto de materiales empleados en el habitáculo son de distintas facturas según la zona. Por ejemplo los asientos tienen un tapizado de excelente calidad, además de ser muy cómodos incluso con ese apoyacabezas fijo. Los plásticos de la parte inferior son por supuesto duros y no están mal; de nuevo sin destacar. Los superiores ya no tanto, pero más que nada por los brillos que generan y que en días soleados castigan con reflejos en el cristal. Menos mal que el navegador está ahí en medio acaparando la atención para que olvides este feo detalle.

Y ya que estamos, hay que mencionar todos esas cosas mejorables que no consiguen que el Up! brille con la luz que se merece. De entrada la imposibilidad de manejar el elevalunas eléctrico derecho desde el puesto del conductor es un tostón. Puede que nos hayamos acomodado con el tiempo pero ya que las manivelas quedaron en el pasado, me parece una solución más incómoda que barata. Por si esto no es suficiente, carecen de iluminación y encontrarlos por la noche no es complicado, pero sí hay que tantear (y esto es extensible al rotor de la regulación de los espejos eléctricos).



Otro punto a mejorar es la regulación del volante, pues sólo puede hacerse en altura y dependiendo de lo que midas, podrá tapar parte de la instrumentación. La climatización, aunque potente, carece de salidas de aire centrales regulables (tras el enchufe del navegador hay una plancha que expulsa el aire hacia el cristal), lo que obliga a jugar con las dos únicas laterales. Esto es un poco engorroso dado que el interior del Up! tiende a empañarse más de lo normal. No hay opción de climatizador automático (de momento, aunque lo hemos visto en un e-Up!), y esto es algo que lo aleja de rivales como 500, Panda, Twingo, etc. que sí pueden llevarlo. Los mandos son cómodos, pero bastante feos y anticuados.

Tampoco me parece de recibo que en un modelo dirigido al público joven no haya una entrada USB. Tienes de todo en el Maps+More -hay una entrada mini-USB, pero entonces el pendrive queda colgando-, aunque sin él la única toma auxiliar disponible es un mini-jack. Igualmente se echan de menos los mandos del equipo de sonido en el volante, que no están disponibles ni en opción.



Aunque no he llegado todavía al tema de la habitabilidad, si es momento para comentar que la terminación del maletero no es digna de un Volkswagen. Mucha chapa a la vista y una tapa cubre-equipajes de accionamiento manual son detalles demasiado pobres. De nuevo el ahorro es palpable, pero no creo que compense frente a la sensación negativa que transmite. Al menos en los acabados más altos deberían haberse esforzado, pues el precio a pagar no es moco de pavo.




AMPLIO INTERIOR, MEJOR MALETERO

El espacio disponible en el habitáculo de este urbanita es sensacional. Muy bien la capacidad del maletero, con el mayor volumen del segmento y el práctico doble fondo que permite esconder algunas cosillas. También las plazas delanteras se muestran holgadas y no irás rozando con el codo al acompañante. Por altura hay espacio de sobra para que las cabezas ni se acerquen. Y en las plazas posteriores, aptas para dos ocupantes, tanto la cota longitudinal como la altura es buena, y yo que mido más de 1,80 metros puedo meterme sin problemas. El sistema Easy Entry facilita las cosas para acomodarse, si bien es cierto serán los peques de la casa los que mejor accedan a estas plazas.



Unas líneas más arriba comentaba que esta unidad del Up! me parecía una de las más interesantes e incluso que la relación precio-equipamiento era de las mejores en Volkswagen. Y es que tiene mucho equipamiento incluido en el precio, con interesantes gadgets como los asientos delanteros calefactables -que por cierto me han venido genial en estos fríos días de febrero-, el aire acondicionado o los espejos térmicos. Además las opciones no son caras y sí muy interesantes.



A continuación dejo un listado con todo lo que lleva incluido en el precio y las principales opciones:

EQUIPAMIENTO DE SERIE
  • ABS + EBD
  • Control de estabilidad ESP
  • Control de tracción
  • Airbags frontales, laterales y de cortina
  • Iluminación diurna
  • Dirección asistida eléctrica
  • Volante y pomo del cambio en cuero
  • Aire acondicionado
  • Elevalunas eléctricos delanteros
  • Cierre centralizado con mando
  • Retrovisores eléctricos y térmicos
  • Radio RCD215 MP3
  • Maps+More (navegador, ordenador, otras funciones)
  • Dos altavoces
  • Entrada auxiliar de audio
  • Asientos delanteros calefactables
  • Asiento del conductor regulable en altura
  • Asiento posterior abatible por partes
  • Sistema Easy Entry
  • Tapizado en tela "Stripes"
  • Detalles en negro lacado
  • Alarma antirrobo
  • Alfombrillas
  • Faros antiniebla
  • Llantas de aleación de 16 pulgadas
  • Paquete cromado exterior
  • Cristales sobretintados
  • Espejos cromados
  • Up!Boxes (regalo a elegir, hay fundas de llaves, peluches, bolsas térmicas, etc.
OPCIONES (en negrita incluidas en la unidad probada)
  • Tapizado símil piel Leatherette, 425 €
  • Techo panorámico eléctrico, 720 €
  • Paquete Sound, 85 €
  • Up&City Light (control de velocidad, ordenador, park pilot), 385 €
  • Up&Safety (frenada de emergencia en ciudad, airbags desactivable), 420 €
PRECIO BASE: 12.410 €
PRECIO UNIDAD PROBADA: 13.300 €



RIVALES

A lo largo del artículo han ido apareciendo algunos posibles rivales. Si bien comentaba que podrían ser unos y no otros, lo cierto es que todos lo son entre sí. En el segmento A podemos encontrar de todo, desde opciones muy asequibles que cumplen con su función de transporte sin enamorar (Alto, Pixo, C1, Aygo, 107), a otras versátiles y equilibradas (Panda, i10, Picanto, Twingo, Ka), pasando por pequeños monovolumen (Spark, Splash, Agila) y con aires chic (ForTwo, iQ, 500). Sin embargo el principal rival por ahora de este Up! es el SEAT Mii, gemelo del Volkswagen y algo más barato. No hay mucha diferencia en el precio, pero si lo que quieres es un VAG y no te da el dinero, la solución pasa por el modelo español o bien esperar al Citigo de Skoda que llegará en verano.

En el caso concreto del acabado testado, podría decirse que apunta alto dentro del segmento A por equipamiento y detalles de acabado. Un Fiat 500 1.2i 69 CV Lounge con equipo parecido cuesta 15.950 € (15.176 € con promoción) e incluye techo panorámico fijo pero no navegador. Un Twingo 1.2i 16v 75 CV Emotion sale por 10.880 € pero queda muy atrás en la dotación mientras que un Picanto 1.0i CVVT 69 CV Emotion 3p ronda los 11.000 € con un equipo completo, pero sin navegador ni asientos térmicos, etc. Por tanto, el único comparable por dotación es el 500, que sale más caro aunque tiene un "algo" que lo diferencia.

Lo peor de estos utilitarios es que en España la legislación no les favorece, y hay polivalentes que pueden costar bastante menos. Como ejemplo está el propio VW Polo, mucho más coche y disponible desde 9.900 €. Fuera de la marca hay otros modelos como el Fiat Punto (8.800 €) o el SEAT Ibiza (9.400 €), que con un equipamiento suficiente son más baratos. Por tanto aquí dependerá mucho si se quiere un coche muy pequeño, o más equipamiento y aspecto pintón frente a espacio y prestancia (de todos modos ¡ojo! con las ofertas, pues para conseguir esos precios es necesario financiar, por lo que el ahorro de un lado se va por otro dependiendo de las condiciones).

Y hasta aquí la primera parte de la prueba. Mañana podrás encontrar en Autoblog la segunda entrega.

Segunda parte de la prueba


Texto y fotos en vivo por Enrique García, también en Facebook

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