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Contacto: Subaru XV 2.0 Bóxer Diésel Executive Plus


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Presentación en Madrid del Subaru XV 2012

El nuevo Subaru XV es un todocamino. Esto es lo que han repetido los responsables de producto un buen número de veces durante la presentación del coche y tras haberlo probado, me ha quedado muy claro que no es un simple compacto con pasos de rueda adornados con un plástico negro.

Para la toma de contacto, Subaru decidió combinar todo tipo de vías en un recorrido que al terminar el día habría alcanzado los 260 km. Entre Madrid y Navaluenga, en la provincia de Ávila, pude conducir el XV por autopista, carreteras secundarias, vías no asfaltadas en buen estado y otras algo embarradas. Además, y fuera del itinerario previsto, también pisó zonas más complicadas.

Salvo una unidad del XV con acabado Sport, todas las que estaban a disposición de la prensa en esta presentación estaban asociadas al nivel de terminación Executive Plus, y siempre con el motor 2.0 Bóxer Diésel de 150 CV. Posiblemente sea la opción más demandada por su buena relación prestaciones-consumos, si bien no me parece la variante más equilibrada.



Al primer vistazo en persona el XV luce mucho mejor que en las fotos oficiales. Ni rastro de aquel color naranja tan estridente de la presentación en Frankfurt, que más que ayudar a venderlo conseguía lo contrario. En Madrid todos estaban terminados en tonos muy clásicos (negro, gris, plata y blanco). Yo elegí el blanco por ser el más "a la moda" y de paso, por ser también el que menos problemas da a la hora de inmortalizar su aspecto con la cámara.



Pese a contar con 4,45 metros de longitud, el XV parece más compacto que un Qashqai (que se queda en 4,3 metros). No da la sensación de ser aparatoso y hay que reconocer que si está equipado con las barras de techo, tiene un aspecto muy dinámico y joven. Las llantas de aleación, en dos tonos, y las molduras plásticas añaden ese toque campero necesario, complementado con los protectores de bajos y difusor posterior en color plata.

Si te gusta por fuera, por dentro también lo hará. No enamora por diseño, pero la elección de los materiales es más que correcta. Las superficies superiores están acolchadas y son agradables al tacto. Este espumado se extiende también a los paneles de las puertas y, en el caso de las unidades con tapizado en piel, la sensación de calidad es elevada. De todos modos siguen sin convencer algunos materiales menos vistosos en las zonas inferiores y el que rodea los mandos de los elevalunas, demasiado brillante y de aspecto pobre.



Analizando la situación de los mandos principales, todo parece estar en su justo sitio. La instrumentación es muy sencilla, quizás demasiado sobria para un coche de carácter dinámico, mientras que en la consola central lo único que alegra el panorama es la pantalla táctil del navegador. En un plano superior encontramos otra pantalla, pero esta es la del ordenador de viaje. Salvo en el acabado básico, aquí se muestra la información a todo color (desde el consumo medio hasta la autonomía, pasando por un esquema del reparto de energía a las ruedas, algo interesante cuando circulamos fuera del asfalto).



La postura al volante es correcta sin más. Comentando esto con otros colegas de profesión llegue a la conclusión que dependerá mucho de la talla que uses para sentirte cómodo o no. Yo no lo conseguí en ningún momento y siempre me daba la sensación de estar en una postura forzada, pero a otros les pareció estupenda. Por tanto lo mejor que se me ocurre es recomendar que te lo pruebes y veas tu mismo si te queda bien. De todos modos no te asustes antes de tiempo, que el volante tiene reglaje en altura y profundidad, y además el asiento también es multirregulable. Si eres copiloto no tendrás tanta suerte pues ni en el tope de gama Executive Plus se regula en altura.



Detalles mejorables

Y ya que he sacado un punto negativo, me lanzó y sigo con otros. No me gusta que los intermitentes no tengan función "One Touch". Es un elemento que tiene un coste irrisorio y sin embargo es muy útil en el día a día. Tampoco me gusta el espejo con la endeble tapa que han colocado en el parasol. ¿Tanto costaba poner uno iluminado con mejor terminación? Este es más propio de un Justy de los 80. Colocar el puerto USB en el cajón de la consola central no está mal si no hay otro lugar disponible, pero habiendo espacio como hay, es una pena no ponerlo más a mano. Esto es extensible a los mandos que accionan los asientos calefactables, demasiado incómodos si estas conduciendo. También es chocante que lleve encendido automático de luces y sensor de lluvia, pero carezca de espejo interior fotosensible. En un Advance es admisible, pero no en un Executive Plus de 31.000 €.



Volviendo a los puntos positivos, hay que mencionar el espacio para las piernas en las plazas traseras, bastante holgado. La anchura es limitada para tres adultos, pero dos podrán viajar muy cómodos. La altura al techo es correcta, sin más. El maletero tiene un tamaño normal, con 380 litros capacidad en el peor de los casos (salvo con rueda de repuesto, opcional en España y que deja el maletero en 315 litros). La tapa situada en fondo me ha gustado que tenga una segunda posición para salvar el escalón existente hasta el borde de carga y así poder arrastrar objetos pesados con mayor comodidad.



En el habitáculo hay repartidos un buen número de huecos que permiten vaciar los bolsillos sin problemas. La guantera principal es generosa, las bolsas de las puertas muy prácticas y el resto de cajones y huecos sirven para que no tengamos que volvernos locos buscando un lugar para el móvil, las llaves o la cartera.



Y en marcha, ¿cómo va?

Lo primero que se nota nada más arrancar es que es diesel. Desde el habitáculo apenas se percibe, pero en el exterior si se nota su ciclo. Los Executive Plus incluyen el sistema de entrada sin llave y arranque por botón, si bien este último se encuentra bastante escondido y en un lugar que parece algo forzado (está mejor resuelto en un Forester). Primera, segunda, tercera... va suave, no hay vibraciones y no se percibe ruido alguno. Primera rotonda y apenas inclina. Pese a la mayor altura al suelo se conduce como un turismo convencional. Según comenta la marca esto se ha conseguido gracias al trabajo realizado en las suspensiones, la delantera con un muelle en la barra independiente que reduce los rebotes y consigue que vaya más pegado al suelo, y la posterior de tipo doble horquilla independiente con estabilizadora y casquillos en el sub-chasis optimizados.



Continuamos por la autopista y los kilómetros pasan con una muy buena respuesta del motor bóxer diesel. Es cierto que todavía no estaba al 100% (apenas 1.000 km en el marcador) pero promete prestaciones más que razonables para la mayoría de los usuarios. Posiblemente con más kilómetros, gane en agrado y sobre todo reduzca el leve lapsus que hay entre 3.000 y 3.700 rpm (un pequeño bache en la entrega de potencia). Esto no ocurrió en las unidades con el mismo motor de los Forester y Outback que probé hace un tiempo.

Caminos y algo más

Tras superar el túnel de Guadarrama, el navegador indicaba tomar dirección Ávila. Algo más de autopista, peaje y al poco, una carretera secundaria plagada de curvas de esas que se disfrutan conduciendo. Dado que es una toma de contacto tampoco apuro el ritmo, pero el XV sorprende con una solida pisada y buen agarre. Frente a un Qashqai se muestra más ágil y dinámico, aunque no tanto como un VW Tiguan con paquete R-Line (que por otro lado es mucho más seco e incomodo). Curva tras curva el Subaru va mostrando el estupendo agarre de todo tracción total y al mismo tiempo una suspensión eficaz que contiene los balanceos. De circular algo más lanzado de lo debido, tiene tendencia a irse de morro, pero nada fuera de lo normal y mucho menos preocupante. Me gusta por la sensación de seguridad que se siente a sus mandos, facilitando la conducción en cualquier terreno.



La dirección, con asistencia eléctrica, tiene la dureza adecuada en todo momento y es bastante rápida aunque no consigue transmitir lo que sucede entre ruedas-asfalto al conductor (al menos no como me gustaría, con ese típico tacto que parece decir "voy sobre algodones"). No lee especialmente bien y a velocidades elevadas se muestra ligera. Y al equipo de frenos le ocurre algo parecido. No logra destacar ni por eficacia ni por dosificación, pero cumple.

Tres tramos previstos por la organización incluían pistas de tierra. En estas circunstancias se puede conducir con la tranquilidad que dan los 220mm de distancia al suelo, aunque no conviene confiarse si hay barro o mucha arena (los neumáticos tampoco ayudan). En la pantalla multifunción podemos verificar cómo el sistema AWD realiza el reparto de fuerza en cada momento. Arena, surcos, algo de terreno pedregoso y barro no me parecen suficientes para analizar en esta toma de contacto las capacidades off-road del XV, así que decido probar algo más interesante y aparentemente complicado fuera de la ruta programada. Y lo que parecía más difícil no lo fue tanto aunque al embrague no le debió parecer lo mismo.



Durante los siguientes 50 km por carretera tuvimos (el compañero de viaje y yo) que ir soportando un olor bastante desagradable y fuerte parecido a "goma quemada". Lo curioso es que tampoco se le exigió demasiado, por lo que tengo mis dudas sobre las limitaciones del modelo (es lógico que huela un poco al ser un vehículo prácticamente nuevo, pero no me pareció que las circunstancias fueran duras como para llegar a ello).

Consumo ajustado

En lo relativo a los consumos, durante los 260 km del recorrido total de la jornada y las muchas paradas efectuadas para realizar fotos, etc., la media que indicaba el ordenador de viaje fue de 7,4 L/100. Dado el uso intensivo y sin miramientos me parece una cifra muy contenida y baja. El Qashqai dCi 150 CV 4x4 que probé el año pasado en una situación parecida no habría bajado de los 9,0 L/100 casi con seguridad. Cuestión de ligereza, que permite unas maneras mucho más controlables al volante y también reducir el gasto de combustible.



VEREDICTO

El XV es la apuesta más importante de Subaru a corto y medio plazo. Disponible desde unos atractivos 19.900 €, es precisamente esa versión básica con 117 CV, tracción total y acabado Advance la más interesante de todas. Por esa cantidad no hay muchas variantes con potencias y características similares, a lo que habría que sumar la exclusividad que hoy día todavía conservan los Subaru.

El diesel es posiblemente más completo para un uso más variado y plural, pero el precio de salida se antoja caro en estos tiempos en los que sus rivales hacen promociones realmente elevadas. Si el dinero no es problema, seguro que te convence por su diseño diferenciado, sus buenas maneras y consumos reducidos. Con una promoción de lanzamiento algo más agresiva seguro que las posibilidades de éxito serían mucho mayores, pero tiempo al tiempo, pues la marca puede corregirlo en cualquier momento. Como producto equilibrado, desde luego tiene posibilidades.


Texto y fotos en vivo por Enrique García, también en Facebook

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