Categorías: Citroën, Garaje, Utilitarios, Deportivos

Prueba: Citroën DS3 Racing (2/2)


Haz clic en la imagen para saltar a la galería

Primera parte: Equipamiento, acabados y rivales

Si ayer te hablaba de los aspectos principales relacionados con el DS3 en materia de acabados, equipamiento y la impresión visual, hoy toca comprobar si esos más de 31.000 € que hay que pagar por una unidad como la testada están justificados.

Para la versión más potente y dinámica de la gama DS3, Citroën no sólo ha maquillado un poco el aspecto y montado un motor más potente, sino que ha trabajado mucho en el chasis para ponerlo a punto y conseguir una mayor efectividad en cualquier circunstancia. ¿Se nota? ¿Lo han conseguido? La respuesta es sí.


De entrada este DS3 presenta el buen saber hacer del departamento de competición de Citroën. Este equipo ha realizado cambios en las suspensiones para contener los balanceos de una manera casi total, virando plano en todo momento y aportando una sensación de control superior al de las versiones convencionales. Claro que esto no se consigue sólo con muelles rígidos y de extensión reducida, sino que también han aumentado las vías en 40 mm en ambos ejes y la altura al suelo se rebaja en 15 mm.



Si esto no es ya suficiente para conseguir un conjunto más efectivo, Citroën ha querido que su DS3 más deportivo sea capaz de frenar en distancias muy cortas. Así se ha dotado al Racing de discos de mayor diámetro, perforados y ventilados. En el eje delantero las pinzas son monobloque de aluminio de cuatro pistones y están pintadas en rojo.

EXCELENTE MOTOR

El control de estabilidad por su parte también ha sido modificado para que ahora deje más margen de actuación al conductor. Como novedad se puede desconectar completamente desde un botón situado en el salpicadero. La dirección asistida, con nueva calibración, también tiene como misión mejorar las sensaciones, y lo cierto es que a sus mandos es posiblemente uno de los aspectos que más se nota. Me ha encantado por precisión, rapidez y sobre todo por saber leer y transmitir todo lo que sucede, algo que no siempre se consigue.



Con todo, este DS3 es un verdadero juguete cuando las curvas se suceden unas tras otras. Sin ser especialmente ligero, las modificaciones realizadas en el chasis consiguen una agilidad en las reacciones superior a la sentida en el DS3 THP 155. Esto se acompaña del excelente motor de 1,6 litros y sobrealimentación llevado hasta los 203 CV de potencia, que además de enamorar con su ronco sonido, es capaz de mostrar una elasticidad y capacidad de empuje inagotable. Infinita no es, pero las ganas con las que sube parecen quedar limitadas sólo por el corte de inyección. Lo mejor de todo es que tanta garra no limita su uso a los fines de semana para descargar adrenalina, sino que en el día a día puede valer como vehículo convencional, pues la sonoridad se reduce y los consumos son especialmente ajustados, tanto que incluso no me los llegaba a creer viéndolos en el ordenador de viaje.

Consumos ajustados

Por ejemplo en el habitual viaje que realizo con las unidades de prueba desde Madrid a Marbella, este DS3 se ha conformado con 7,0 L/100 circulando a velocidades legales o no tanto. Además dejo claro que no son todos los km realizados por vías rápidas y autopistas, sino que siempre aprovecho para realizar paradas en las bonitas ciudades de Jaén o Granada –con tráfico complicado en ocasiones- y de los 640 km en total, unos 150 se hacen por secundarias. Por eso mismo conseguir cifras de unos 7,0 L/100 para un SP98 me parece poco, sobre todo si tampoco estas mirando el gasto.

En carreteras de segundo orden, a 90-100 km/h las cifras obtenidas rondaban los 5,3 L/100, algo increíble sabiendo que debajo hay 207 CV esperando despertar. Y lo mejor es que al menos golpe de acelerador, están ahí entregando lo mejor de sí mismos. Jugar con el cambio puede elevar los consumos hasta los 18,0 L/100 obtenidos en conducción deportiva por puertos de montaña, gasto que compensa por las sensaciones y el bonito sonido que emana su escape (seguro que no pensarán igual los amigos de la ecología, pero hay que entender a este vehículo en un punto opuesto pese a no ser gastón). En ciudad las cifras están en el orden de los 8,0-9,0 L/100, dependiendo del tráfico y lo que te quieras lucir (aprovechando segunda petardea un pelín y es un sonido que gusta).



COMPORTAMIENTO


Lo peor de este DS3 es cuando llegamos al límite. De no saber actuar podríamos perder rápidamente el control de la trasera y, llegado a este punto, no es tan fácil domarlo y volver al camino marcado. Este límite se consigue antes de lo que parece, pero no por falta de efectividad sino todo lo contrario ya que es tan fácil aumentar el ritmo, que cuando llegamos al límite no hemos sentido debilidad alguna como sí ocurre en el THP155. Sabiendo controlar esto, es un automóvil con un paso por curva estupendo siempre y cuando se dosifique la energía. En la operación que se debe prestar especial atención es en las frenadas agresivas, pues la zaga muestra sin muchos problemas su carácter nervioso y condiciona la trayectoria. En aquellas en las que no se demanda la máxima capacidad de frenada, sí me ha parecido convincente, y es que el equipo de frenos es sensacional pero el bastidor no alcanza ese punto equilibrado en todas las circunstancias.



Y es que la potencia del motor es tal, que incluso en tercera al presionar a fondo la dirección titubea al no poder gestionar todo el par que llega de repente. Durante los primeros dos días pensé en que incluso podría ser un problema de los neumáticos, que no estaban bien, y de ahí el constante vaivén en las aceleraciones. Tras comprobar las presiones y ver que a las ruedas no les pasaba nada, empecé a contener ligeramente el pie derecho demandando casi la misma potencia que antes pero de manera más lineal. Y de esta manera, salir de un semáforo no suponía sujetar como un loco el volante mientras las ruedas enloquecían. Con una puesta a punto más eficaz del eje delantero se conseguiría remediar esto, evitando los movimientos bruscos que se transmiten constantemente.

En ciudad el DS3 es cómodo. El sensor de aparcamiento posterior ayuda con ciertas maniobras mientras que la visibilidad general es correcta. Lo peor es el nuevo paragolpes delantero, que con los 15 mm menos que hay de altura al suelo, termina rozando en cualquier bordillo y en más de uno podrías dejarte medio "Pack Racing". Salvo por este detalle, no resulta especialmente distinto al THP. Sí se nota la firmeza de la suspensión en los badenes y juntas de dilatación... e incluso cualquier irregularidad que haya en una vía que no tenga un asfalto inmaculado. Si eres de los que sufre de espalda, este modelo no será de tu agrado, pero si no te importa sufrir en tus carnes las deficiencias de nuestra infraestructura, el Racing puede ser un regalito perfecto para estas navidades.



La caja de cambios, con seis velocidades, tiene un tacto correcto y resulta rápida y precisa. Sin embargo los desarrollos escogidos no parecen los apropiados para un vehículo que lleva el apellido "Racing", con una sexta larga que no llega a suponer un problema en las recuperaciones gracias a la excelente respuesta del motor, pero que tampoco consigue hacer adelantamientos fulgurantes... salvo que se reduzca una o dos marchas. De todos modos es precisamente ese largo desarrollo el que permite unos consumos realmente contenidos por lo que casi hasta se agradece.

ALGUNOS DATOS
  • Cilindrada: 1.598cc
  • Potencia: 207 CV
  • Par máximo: 275 Nm
  • Velocidad máxima: 235 km/h
  • Aceleración 0-100: 6,5 seg
  • Consumo medio: 6,4 L/100
  • Emisiones CO2: 149 g/km
  • Peso: 1.240 kg
  • Cambio: manual, seis velocidades
  • Longitud: 3,94 metros
  • Anchura: 1,71 metros
  • Altura: 1,45 metros
  • Batalla: 2,46 metros
  • Maletero: 285 litros
  • Depósito: 50 litros
  • Neumáticos: 215/40R18


VIRTUDES

  • Prestaciones
  • Comportamiento
  • Consumo ajustado
DEFECTOS
  • Pérdidas de tracción
  • Relación precio-equipamiento
  • Suspensión dura


VALORACIÓN
  • Habitabilidad: 7,5
  • Maletero: 7,5
  • Calidad percibida: 8,5
  • Calidad real: 8
  • Sonoridad: 8
  • Confort de marcha: 6,5
  • Iluminación: 7
  • Visibilidad: 7,5
  • Comportamiento: 8
  • Comportamiento en campo: N/A
  • Frenos: 8,5
  • Dirección: 8,5
  • Cambio: 8
  • Prestaciones: 8,5
  • Recuperaciones: 8,5
  • Aceleración: 8
  • Consumos: 8,5
  • Equipamiento: 6,5
  • Opciones: 6
  • Valor/Precio: 6,5
  • Valor de reventa: 7,5


CONCLUSIÓN

¿Justificar 8.000 € de diferencia entre el THP 156 y el Racing no es fácil? Cierto que es una serie limitada a sólo 60 unidades para España y que la puesta a punto es sensacional, sobre todo por una dirección asistida directa y agradable, pero es que el THP no va nada mal y ya de por sí no es barato. El Racing es delicado de reacciones y aunque busca un conductor más experimentado, no me parece que sea apto para todos los públicos. Hay mucha chicha que controlar y además el excelente motor invita a pisar a fondo...

Tengo claro que si lo puedes pagar, los más de 200 CV te permitirán pasarlo muy bien, los exclusivos ajustes son estupendos para circular por carreteras de montaña y encima los consumos son contenidos, pero sigo pensando que más de 30.000 € es un precio excesivo. Y tú, ¿qué opinas?

Texto y fotos en vivo por Enrique García, también en Facebook

Noticias recientes

Reader Comments (Page 1 of 1)

Deja tu comentario

Por favor, procura que los comentarios estén relacionados con el artículo. Las direcciones de correo electrónico nunca se muestran al público, pero son necesarias para que puedas confirmar tus comentarios.

Cuando pulses el botón "Añadir comentario" recibirás un enlace para confirmar tu mensaje en la dirección de correo indicada. También encontrarás una contraseña. Para dejar otro comentario sin necesidad de confirmarlo, sólo tienes que introducir la clave proporcionada. Si utilizas Hotmail u otro servicio de correo electrónico gratuito, es posible que los filtros antispam detengan por error el mensaje de confirmación. Revisa tu buzón de correo no deseado.

Para crear un enlace, tan solo necesitas teclear la dirección URL (incluyendo http://). Puedes poner un máximo de tres direcciones por mensaje.