Saab, de nuevo con problemas para pagar a sus empleados

El calvario continúa en las oficinas de Trollhattan. Cuando el pasado 28 de octubre las chinas Youngman y Pang Da acudieron a lomos de un blanco corcel al rescate de la desvalida Saab, lo primero que dejaron claro es que había que pagar como fuera a sus empleados, y para ello pensaban introducir inmediatamente 50 millones de euros en sus arcas, evitando de esta forma el abandono forzoso de la protección por bancarrota y su inevitable colapso. Sin embargo, ese dinero todavía no ha llegado. Y la historia empieza a oler ya demasiado.
Victor Muller, CEO de Saab, ha reconocido que es posible que las nóminas de este mes no se puedan pagar a tiempo (una vez más), y no solo eso, sino que en un giro de actitud bastante inesperado, dice que su compañía no es responsable, sino que "la culpa es de los chinos". Este viernes deberían realizarse sin tardanza los ingresos a los trabajadores de Saab, pero el dinero prometido por Youngman y Pang Da aún no se ha materializado, pese a que en palabras de Muller, "los chinos están extremadamente implicados y quieren que tengamos éxito para poder convertirse en propietarios de Saab Automobile".
El problema de los sueldos ya casi es secundario a lo que viene detrás; si Saab no consigue demostrar que es un fabricante de automóviles viable, y para eso necesita el dinero prometido por Youngman y Pang Da, el administrador a cargo del proceso de reconstrucción de la compañía no tendrá más remedio que solicitar el cese de las barreras legales que ahora mismo ponen límites a las demandas de sus acreedores. De llegar a ese punto, ya prácticamente nada podría hacerse para evitar la quiebra, así que esperamos con los dedos cruzados que este sólo sea otro bache más en el eterno vía crucis de Saab.
[Foto: Nikkorsnapper, CC 2.0]
[Vía SaabsUnited]
