GM afirma que no cortó la producción del 9-4x por falta de dinero, sino por conflictos con los socios chinos de Saab

La verdad rara vez es de color blanco o negro, sino gris, y dentro del mismo, hay cabida para infinitas tonalidades. En el caso de Saab y los motivos sobre por qué el 9-4x ya no se encuentra en producción las cosas siguen sin estar del todo claras, pero si el otro día leíamos en la prensa sueca que el motivo era la falta de fondos, ahora sabemos que según General Motors, el conflicto de intereses generado por la aparición de los socios chinos de Saab se encuentra detrás de su paralización.
Como ya te hemos contado, GM no ve con muy buenos ojos la compra de Saab por parte de Pang Da y Youngman, dado que de esta forma dos compañías chinas ganarían acceso a sus tecnologías a precio de saldo, y lo que es peor, pondrían en una situación muy comprometida a SAIC, con la que posee una importantísima alianza en el país de la Gran Muralla para fabricar coches de todo tipo usando plataformas y motores comunes. Aunque Saab tenga un tamaño minúsculo, ni GM ni SAIC están particularmente interesadas ante la idea de armar a un futuro enemigo con las mismas tecnologías que utilizan ellos.
Estas han sido concretamente las declaraciones de Jim Cain, portavoz de GM:
Aunque General Motors está abierta a seguir suministrando motores y otros componentes a Saab bajo las condiciones y los términos adecuados, GM no aceptará mantener los acuerdos de licencia de tecnologías existentes o el suministro continuado de vehículos 9-4x a Saab tras el cambio de propietarios propuesto, dado que no sería lo mejor para los accionistas de GM".
Por su parte, Victor Muller, máximo responsable de Saab, ya imaginaba que sucedería algo así. Su idea era vender poco más del 50% a sus socios chinos, pero tras la casi inminente quiebra de Saab, este porcentaje aumentó súbitamente al 100% (y las gracias, porque si no ya estaríamos hablando de una liquidación).
Advertí a los chinos que GM tendría un mega-problema con cualquier otro acuerdo que no implicara el 54% de las acciones de Swedish Automobile. Desafortunadamente, tenía razón.
Así las cosas, Saab anunció ayer que regresaría a la mesa de negociaciones con General Motors para ver si puede conseguir un acuerdo que le permita mantener las licencias bajo las cuales se surte de motores, transmisiones y plataformas para fabricar sus coches. Si GM no está dispuesta a abrir sus tecnologías a los futuros compradores de Saab, al menos debería ofrecerles algún tipo de pacto que les permita usar dichos componentes mientras Saab desarrolla sus propias soluciones o subcontrata el desarrollo de nuevos elementos técnicos. Y es que a la postre, de nada les serviría a Youngman y Pang Da comprar un fabricante de coches sin coches.

Reader Comments (Page 1 of 1)
Ignasi 5:11PM (11/08/2011)
Pobre Saab. Ahora solo le falta un coche que ya tenemos aborrecido antes de presentarlo. Con estos amigos quien necesita enemigos... A veces una retirada a tiempo es una victoria y conste que tengo un 93 y me duele decir esto...
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