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Prueba: Mazda2 1.6 CRTD 95 CV Style+ (2/2)

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Primera parte: Habitáculo, equipamiento y acabado
Tras el análisis inicial en el que te contaba algunos aspectos del interior, habitabilidad y calidad de acabado del Mazda2, ahora toca hablar de los apartados más dinámicos y la gama ofertada en el mercado español.
Con la última renovación, la familia del "2" se ha reducido a tres motores (antes cinco). En gasolina se puede adquirir con el 1.3i 16v de 75 CV con acabados Active, Style y Style+, y con el 1.5i 16v de 103 CV con terminación Sportive y Style+ en el caso del automático. En cuanto al diesel, objeto de nuestra prueba, puede combinarse con los niveles Style, Style+ y Sportive.
Gallery: Prueba: Mazda2 1.6 CRTD 95 CV Style+
NUEVO MOTOR, CONOCIDO EN OTROS MODELOS
Precisamente una de las principales novedades de la gama 2011 es la introducción del motor 1.6 CRTD de 95 CV, que ha llegado para sustituir tanto al anterior 1.4 CRTD de 68 CV como al 1.6 diésel de 90 CV. Similar al que emplean otros vehículos de PSA y Ford, ha perdido el turbo de geometría variable y la culata multiválvulas, y pese a ello, ha mejorado las prestaciones y reducido los consumos.

Nada más girar la llave, el Mazda2 te recibe con un nivel de sonoridad típicamente diésel, algo elevado, pero sin que las vibraciones sean importantes. Según va tomando temperatura el ruido se va reduciendo aunque en ningún caso se trata de un coche silencioso. Es más, apurando las marchas se deja sentir bastante en el interior y una vez superamos cierta velocidad (por encima de los 130 km/h) queda claramente patente. Esto es debido en parte a unos desarrollos cortos para los tiempos actuales, que lo dejan girando a un régimen más alto de lo habitual. Me atrevería a decir que una sexta velocidad le sentaría de maravilla, pues a lo bueno que aportan las cinco primeras relaciones (rapidez de respuesta, buenas recuperaciones), sumaría una sonoridad más reducida y consumos todavía más ajustados, dado que el motor giraría a un régimen menor.
Y es que si en algo destaca este Mazda2 es en prestaciones. Sin ser un rayo, es capaz de moverse con una facilidad pasmosa entre los 60 y 160 km/h, e incluso, supera esa velocidad sin complicaciones. La unidad testada, con poco más de 3.800 km al inicio se mostraba todavía algo dura y falta de rodaje, y estoy convencido que con unos cuantos kilómetros más su respuesta sería todavía más natural y enérgica. Tiene un rango de utilización algo limitado, pero desde las 1.500 rpm y hasta las 4.000 se siente muy vivo, para al superar ese régimen, desfallecer dramáticamente.

CONSUMOS REALES AJUSTADOS
En lo relativo a los consumos, este "2" resulta económico en el día a día. Es cierto que no homologa cifras récord y sus 4,2 L/100 hoy día son superados por muchos otros modelos. Sin embargo fuera de los datos de laboratorio, todos los vehículos gastan sensiblemente más y en estas circunstancias el japonés saca las uñas y se mantiene en niveles muy comedidos.
- Ciudad (tráfico normal): 5,8 L/100
- Ciudad (tráfico congestionado): 6,4 L/100
- Carretera (conducción eco): 4,2 L/100
- Carretera (conducción normal): 4,9 L/100
- Carretera (conducción dinámica): 5,3 L/100
- Autopista (conducción eco): 5,4 L/100
- Autopista (conducción normal): 5,9 L/100
- Autopista (conducción dinámica): 6,6 L/100
- Montaña (conducción dinámica): 7,6 L/100
COMPORTAMIENTO
Una de las cosas que más me llamó la atención del Mazda2 durante los primeros kilómetros fue la agilidad y ligereza que se siente a sus mandos. No esperaba una capacidad de reacciones tan viva y llena de energía, que hacen de la circulación en tráfico urbano un juego de niños, con cambios de carril rápidos y seguros. Lo mejor del coche es sin duda la dirección, con una calibración ajustada correctamente para transmitir al conductor lo que sucede entre ruedas y asfalto, y a su vez no obligarle a realizar un sobre esfuerzo en algunas maniobras. Eso sí, a partir ciertas velocidades sí he echado de menos un poco más de dureza (pero a ritmos prohibitivos donde los puntos, en caso de que te pille uno de los numerosos radares, ya empiezan a descontarse).
Continuando en tráfico urbano, me ha gustado la buena visibilidad ¾ trasera que facilita algunas incorporaciones y también las maniobras de aparcamiento. Por cierto, al ser bastante compacto resulta sencillo encontrar huecos en ciudades tan caóticas como Madrid, donde los centímetros cuentan y mucho.

Salir a carretera no supone un problema con este japonés. Por motor va más que sobrado y su bastidor muestra buenas maneras a velocidades normales, si bien según vamos apretando el ritmo el conductor va notando cierta falta de aplomo y mucha ligereza, como si se despegase del suelo. Es cuestión de acostumbrarse, pues una vez te has familiarizado te das cuenta de que es sólo una impresión y su estabilidad está fuera de toda duda. Aun así, me gusta más la pisada que transmite un SEAT Ibiza o un VW Polo por ejemplo.
El tarado de las suspensiones ha sido pensado para controlar sobre todo las oscilaciones de la carrocería. Sin ser incomodo, sujeta muy bien al "2" en rotondas, giros fuertes y tramos virados, algo que en asociación con la ligereza de su carrocería, le dan una agilidad increíble con la que se disfruta, y mucho, por esas carreteras en las que las rectas no tienen cabida. Eso sí, en cuanto aparece algún bache de cierto tamaño los ocupantes pueden sentir algún rebote seco que condiciona el confort, y de cara al conductor, algún movimiento nervioso si esto sucede en pleno apoyo que habrá que tratar de controlar manualmente, pues en esta unidad no se contaba con un obligado control de estabilidad que vigilara los movimientos.

ESP opcional. Frenos traseros de tambor
En general convence por sus buenas maneras, aunque es cierto que no ha sido pensado para ir con el pie derecho siempre a fondo. Pese a que el ESP (VSC en Mazda) no sea hace tan necesario como en otros vehículos, es un elemento de obligada instalación. Peor remedio tienen los frenos, con unos tambores traseros que no tienen sentido en un automóvil capaz de rodar por encima de los 160 km/h sin demasiados problemas.
ALGUNOS DATOS
- Cilindrada: 1.560cc
- Potencia: 95 CV
- Par máximo: 205 Nm
- Velocidad máxima: 175 km/h
- Aceleración 0-100: 11,5 seg
- Consumo medio: 4,2 L/100
- Emisiones CO2: 110 g/km
- Cambio: manual, cinco velocidades
- Peso: 1.100 kg
- Longitud: 3,90 metros
- Anchura: 1,69 metros
- Altura: 1,47 metros
- Batalla: 2,49 metros
- Maletero: 250 litros
- Depósito: 43 litros
- Neumáticos: 185/55R15

VIRTUDES
- Comportamiento
- Consumos ajustados
- Terminación conseguida
- ESP opcional
- Sonoridad elevada
- Maletero algo justo

VALORACIÓN
-
Habitabilidad: 7,5
-
Maletero: 6
-
Calidad percibida: 8
-
Sonoridad: 6
- Confort de marcha: 7,5
- Iluminación: 7,5
- Visibilidad: 8
- Comportamiento: 8,5
- Comportamiento en campo: N/A
- Frenos: 7
- Dirección: 8,5
- Cambio: 8
- Prestaciones: 8
- Aceleración: 8
- Recuperaciones: 8,5
- Consumos: 8
- Equipamiento: 7
- Opciones: 7
- Valor/precio: 7

CONCLUSIÓN
El Mazda2 es un automóvil muy equilibrado dentro del segmento B. Promete buenas prestaciones, consumos ajustados y un comportamiento con ese zoom-zoom característico de la marca, y lo cumple. Ni es el más amplio, ni el mejor acabado, ni el más equipado, pero juega en un punto medio muy interesante y además aporta cierta exclusividad en el mercado español, lo que para muchos puede ser definitivo. No es barato si aplicamos los descuentos a los rivales más próximos, pero tampoco tiene precio de capricho, a lo que habría que sumar el buen valor de reventa que suelen tener los productos de la marca. Si contase con el control de estabilidad de serie, bluetooth y puerto USB, quedaría mejor posicionado por equipamiento.
¿Lo recomendaría? Sí. Va muy bien y aunque no es el modelo más interesante para usar en viajes largos por su sonoridad, para ocasiones puntuales cumple con nota y en el día a día es económico y eficaz, permitiendo a su conductor algunos momentos de diversión en cuanto la carretera se tuerce un poco.

Texto y fotos por Enrique García, también en Facebook

Reader Comments (Page 1 of 1)
Sibarita del coito 9:19AM (6/07/2011)
Primero por supuesto, enhorabuena por el blog y particularmente por las pruebas.
Podrías matizar, en los consumos, lo de conducción Eco/Dinámica, es imaginable, pero mejor si das algún detalle.
También sería interesante poner consumo a velocidad constante 110/90... en condiciones razonablemente similares para todos los coches, como hiciste hace unos 3 meses con la entrada de los 110.
Gracias, un saludo.
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Cavallino 10:55AM (6/07/2011)
Yo tengo la opinión, de que este coche es el sucesor espiritual del Peugeot 206:
Es pequeño, ligero, sencillo, ágil, con un diseño bastante acertado y divertido de conducir.
Es de esos coches de los que cada vez quedan menos, ya que ahora es difícil encontrar alguno que te involucre tanto en la conducción.
Si sacaran una versión un poquito más equipada y con un poco más de carácter (motor más potente, suspensiones y frenos mejorados) en mi opinión sería muy interesante.
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Marc 12:19PM (6/07/2011)
Un coche muy interesante sin duda alguna aunque para mi la pega más grande sin duda es esos precios tan altos por equipamiento algo escaso -lo del ESP y los frenos de tambor no me gusta para nada-. Haber prescindido de la versión 1.4 TDCi a mis ojos también es un error, ya que podría haber sido una alternativa diésel más barata y ahorradora. Aunque quizá Mazda ya hace esto expresamente para tal de mantener la "exclusividad" del coche.
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mtruchado 7:59AM (6/08/2011)
No lo entiendo, de verdad que no lo entiendo. Tanto en el Mazda 2 como en el ford fiesta los frenos traseros siguen siendo de tambor pese a ser coches, tal y como dices, de buenas prestaciones. Hasta mi mitsubishi colt de hace más de 5 años tiene frenos traseros de disco.
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