CategorÃas: Honda, Garaje, Monovolúmenes y MPV
Prueba: Honda Jazz 1.4-VTEC 99 CV Luxury (2/2)

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Primera parte: Habitáculo, calidad y equipamiento
Si ayer en la primera parte de la prueba pudiste comprobar lo optimizado que está el interior del Jazz para aprovechar el espacio, hoy te contaré todo lo relacionado con sus maneras en carretera... y aunque sea un vehículo de aspecto familiar, no deja de lado su condición "Honda", siendo más dinámico de lo que podrías pensar en un principio.
De todos modos hay que tener bien claro que este tipo de vehículos no están pensados para poner a prueba las soluciones del bastidor en carreteras de montaña quemando rueda en cada curva, siendo más un uso tranquilo y urbano el que suelen realizar los clientes potenciales de MPVs pequeños. La compra, ir a por los niños o el desplazamiento al trabajo serán sus principales funciones.
Gallery: Prueba: Honda Jazz 1.4-VTEC Luxury
Una de las cosas que más me ha sorprendido del Jazz es lo bien que va. Por su imagen uno piensa que es un polivalente de enfoque urbano, interior amplio y previsiblemente algo torpe en cuanto pises una carretera con curvas cerradas. Pero no. El Jazz tiene un tarado de suspensión muy equilibrado, que consigue un excelente compromiso entre comodidad y dinamismo. Es cierto que el agarre de sus neumáticos en mojado no es precisamente bueno, pero en seco consigue maneras predecibles y es, sobre todo muy manejable, con la natural tendencia al subviraje en cuanto forzamos el ritmo, pero que no por ello lo convierte en un vehículo torpe. Su mayor altura perjudica algo comportamiento, pero se muestra muy superior a un Citroën C3 Picasso y más ligero que un Meriva (que en esta última generación ha engordado bastante). Frente a los polivalentes de corte tradicional tampoco queda mal parado, pese a no presumir de un paso por curva tan rápido como un Ibiza, un 207 o un Polo.

MEJOR EN CIUDAD
De todos modos el hábitat natural de este Jazz es la ciudad. Con una postura al volante algo elevada, controlas mejor lo que sucede alrededor mientras que su amplia superficie acristalada ayuda en cruces y maniobras de aparcamiento. Otro punto a favor es el reducido radio de giro, con lo que los cambios de sentido o la circulación por algunos aparcamientos complicados son más sencillos.
Los cada vez más comunes badenes de las ciudades, en algunos vehículos auténticas torturas, no suponen problema ni para el Jazz ni para tu espalda. El urbanita los supera con una soltura natural que además no pasa factura al conductor, siendo suave de reacciones y nada brusco. Y es que las suspensiones filtran muy bien las irregularidades, haciendo del Jazz un automóvil especialmente cómodo. Sólo en aquellos baches importantes aparece cierta sequedad en la reacción, culpa de un recorrido algo corto del muelle. Pero para que esto ocurra, tiene que ser un señor socavón.

En carretera igualmente el Honda se defiende. Con buena estabilidad lineal, no balancea en curvas rápidas y sólo en las más lentas aparece cierta oscilación, pero nada que esté fuera de lo normal. Lo peor se lo lleva la dirección, demasiado asistida y que obliga a continuas correcciones en cuanto la velocidad es algo elevada (entorno a los 120-130 km/h ya empieza a notarse muy blanda).
FINO Y SILENCIOSO
Nada más arrancar el Jazz lo más llamativo es la finura de su motor. De no ser por el cuentavueltas no sabrías si está encendido o apagado. No hay vibraciones y la sonoridad brilla por su ausencia. En bajas no es especialmente brillante y para que se vean los 99 CV, hay que superar las 4.000 rpm, momento en el que la sonoridad ya se deja sentir bastante en el habitáculo. Lo bueno es que una vez la velocidad se estabiliza, el motor no se escucha demasiado, y sólo algunos ruidos aerodinámicos -producidos principalmente por los espejos- enturbian un poco el resultado final.

Para sacar partido al motor 1.4-VTEC de 99 CV hay que emplearse al máximo con el cambio, de tacto muy agradable y preciso, pero con unos desarrollos tirando a largos que obligan a usarlo más de la cuenta. Las aceleraciones, sin ser excelentes, están en la media del segmento, quedando peor parado en cuanto a recuperaciones. De todos modos en el Jazz hay que prestar atención al velocímetro para entender realmente el empuje del motor, pues es tan suave que no transmite inmediatez en su respuesta (cuando realmente está trabajando a la perfección).
CONSUMOS AJUSTADOS
Los consumos son ajustados en un uso tranquilo y cotidiano. La media a 90-100 km/h obtenida es de 5,3 L/100, mientras que realizando una conducción ecológica conseguí unos más atractivos 4,6 L/100. No es un diesel pero casi. En autopista, a 120-130 km/h, la cifra media quedó en 6,8 L/100 y ya en ciudad no es complicado rebajar los 7,0 L/100. Lo malo llega cuando queremos exprimir al máximo su potencial, momento en el que bajar de los 11,0 L/100 se hace complicado. Otro punto mejorable es la capacidad del depósito, que con 42 litros es escasa para un modelo con el que se pueden realizar viajes largos sin problemas.

CORRECTA ILUMINACIÓN
En conducción nocturna, la iluminación del Honda Jazz es buena. Pese a no contar con xenón, se muestran más que suficientes para un uso plural. De todos modos se echa de menos la iluminación en curva que llevan otros modelos rivales, especialmente en carreteras lentas con asfaltos no demasiado cuidados.

ALGUNOS DATOS
- Distribución variable, culata multiválvulas, inyección indirecta
- Cilindrada: 1.339cc
- Potencia: 99 CV
- Par máximo: 127 Nm
- Velocidad máxima: 182 km/h
- Aceleración 0-100 km/h: 11,4 seg
- Consumo medio: 5,4 L/100
- Emisiones CO2: 128 g/km
- Cambio: manual, cinco velocidades
- Depósito combustible: 42 litros
- Capacidad maletero: desde 399 litros
- Longitud: 3,90 metros
- Anchura: 1,69 metros
- Altura: 1,52 metros
- Batalla: 2,50 metros
- Peso: 1.149 kg

VIRTUDES
- Maletero muy capaz
- Equipamiento completo
- Consumo ajustado (en condiciones normales)
- Calidad de algunos plásticos
- Prestaciones justas
- Deposito pequeño

VALORACIÓN
- Habitabilidad: 8
- Maletero: 9,5
- Calidad percibida: 7
- Sonoridad: 8
- Confort de marcha: 8
- Comportamiento: 7,5
- Frenos: 7,5
- Dirección: 7
- Cambio: 8,5
- Prestaciones: 6,5
- Aceleración: 8
- Recuperaciones: 6,5
- Consumos: 7,5
- Equipamiento: 8,5
- Valor-Precio: 7,5

CONCLUSIÓN
El más pequeño de los Honda ofertados en España convence por su excelente relación habitabilidad-tamaño. Su precio de tarifa no parece excesivo a juzgar por el completo equipamiento de serie. Los materiales empleados quizás no son sobresalientes, pero no se pueden poner pegas a los ajustes. Otro punto a mejorar es la ausencia de los asientos posteriores independientes para aumentar todavía más la versatilidad. Para comprobar sus virtudes es necesario pasar unos días con él, y entonces su facilidad de manejo, sus reducidos consumos y la buena visibilidad te terminarán por convencer. Es una pena que la gama sea tan limitada en cuanto a motores. El Jazz está pidiendo a gritos una versión con motor diésel, que de tenerla cambiaría las cosas automáticamente. Y no por culpa de sus efectivos motores VTEC, sino por la manía que tenemos los españolitos en comprar este tipo de mecánicas aún realizando pocos kilómetros al año. En definitiva, un modelo todavía exótico con pocos puntos flojos y muchos buenos.
¿Lo recomendaría? Sí, si se hace un uso urbano y se plantea como segundo coche del hogar. Como único puede quedarse algo justo en prestaciones cuando aprovechamos su habitáculo. Pero para moverse en el día a día, ir a la compra y llevar a los niños al cole es una opción muy respetable dentro del segmento. Y si de agilidad andas regular, su mayor altura facilita las cosas a la hora de entrar y salir.

Texto y fotos por Enrique García, también en Facebook

Reader Comments (Page 1 of 1)
mariano 3:16PM (2/25/2011)
Buena prueba, me parece un análisis correcto, y concuerdo en casi todo.
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Enrique García 5:59PM (2/25/2011)
Me alegra que te parezca objetiva...que uno ya no sabe como plasmar las cosas sin que le tachen de vendido.....
Miguel 6:57PM (3/03/2011)
No está mal el análisis. Yo soy uno de los raros propietarios de uno, y estoy muy contento. Me lo compré porque buscaba algo más que un subcompacto (no especialmente un monovolumen), me gustaba mucho su diseño y su mecánica, y pude ver y oÃr que es en realidad más cómodo que muchos compactos.
Mi experiencia con este coche es muy buena. Es muy ágil en ciudad y suficientemente alegre en carretera, algo que viene potenciado por el hecho de que la quinta es un poco corta; sueles obtener una buena respuesta cuando vas por encima de las 3100 RPM, cosa que ocurre muy a menudo. No es brillante en algunas recuperaciones, pero tened en cuenta que esto es un motor de gasolina atmosférico de Honda — no os cortéis y poned 3ª si vais a menos de 100. Por otra parte me sorprende lo bien que se desenvuelve en ciudad en muy bajas revoluciones; igual que adelanto en carretera en 3ª, puedo ir en 4ª en ciudad a 45 si no hay cuestas.
Como punto negativo en falta una 6ª para mejorar el ahorro; este coche con el motor de 100 CV claramente la podÃa tener para que a 140 el crucero no sea de unas 4250 RPM.
Los consumos que obtengo son muy buenos, aunque sumad 2 décimas a cualquier cosa que diga el ordenador de abordo. Si voy solo y en autovÃas con crucero 100 que me conozca bien, puedo hacer menos de 5 litros contando las partes urbanas de salida y llegada, y acompañado con un crucero de 120, rara vez paso de 5.9.
El sonido del motor es agradable en altas revoluciones, y muy bajo cuando vas lento, tanto que a más de uno he sobresaltado en ciudad y me han mirado preguntándose qué llevo, y si es hÃbrido. Lo de tener coche "exclusivo" desde 15000 € es, para mÃ, una ventaja, y en el azul cerulean del catálogo es precioso. Como os dije, me gusta mucho su diseño futurista en la lÃnea de Honda (y su mecánica y fiabilidad también jugó un papel en la elección).
El coche es cómodo para viajes largos, los asientos delanteros tienen muy buen apoyo lumbar y sujetan bien en las curvas. He realizado viajes largos de 4 personas con este coche con bastante comodidad y resultados satisfactorios. Con 5 personas también he hecho viajes de distancia media, aunque no es tan ancho detrás como para viajar cómodamente (y no ser más ancho es una de las razones por las que tiene sofá y no 3 plazas individuales). Los asientos abatibles son una maravilla, y sÃ, son muy aptos para jóvenes, si entendéis lo que quiero decir.
Como referencia, os puedo decir que en un viaje largo que tuve que hacer, aparte de ir 4 personas, en el maletero me han cabido más cosas que en un Peugeot 406 en un viaje largo que tuve que hacer, eso sÃ, quitando la bandeja, pero sin llegar al cristal.
La tapicerÃa me encanta: no repele las pelusas, pero es muy suave y agradable al tacto, y está muy por encima de la de otros coches que evalué. Los plásticos son en efecto duros y están por debajo de algunos otros. El plástico acabado suave gris claro del tablero y las zonas de las puertas forradas en tela ayudan a mejorar un poco la impresión.
Y por último pero no menos importante, no fue un criterio de compra para elegir el Jazz sino un requisito para todo lo que evaluaba: un coche con control de estabilidad, airbags frontales, laterales y de cabeza delanteros y traseros, y 5 estrellas Euro NCAP.
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nel 6:12PM (5/03/2011)
Me parece correcta la valoración. Pero hay que decirlo todo.
El pinchazo sale carisimo.
La baterÃa es muy pobre.
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Jancin 2:31PM (4/22/2012)
de acuerdo con lo que dicen incluyendo la mala calidad de los plásticos, resulta que en casa tenemos un 1.500 c.c con 110 caballos de fuerza, es otro tipo de auto aunque sea la misma familia HONDA, (sólo traen 30 de estos cada 2 años a mi pais porque es la edición especial que se fabrica para los estados unidos) les escribo desde Colombia de una ciudad que se encuentra a 2.300 metros sobre el nivel del mar por lo que es montañosa y el desempeño, el consumo de gasolina son excelentes. El gran problema que tiene mi pais es que estos coches son muy costosos, hay que pagar un arancel del 25%, lo que lleva a este tipo de marcas que casi no tengan demanda por estos lados.
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