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La herejía se ha cometido: MINI anuncia oficialmente el Cooper SD


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Menuda manera de empezar la mañana para un talibán gasolinero como yo: encontrarme la nota de prensa del nuevo Cooper SD en el buzón del email, esperando a ser publicada por mi parte. Vale, lo estábamos esperando, y a fin de cuentas ya había un Cooper D, pero quería creer, quería soñar, que al final los chicos de MINI se echarían atrás en el último momento y dejarían al Cooper S en paz con su propulsor de gasolina.

Pero no, aquí tienes "al engendro", equipado con un motor 2.0 diésel de nueva factura (ojo, que no es el bloque 2.0 diésel tomado de BMW, como se rumoreaba en principio, sino una evolución del 1,6 co-desarrollado con PSA). Da 143 caballos de potencia a régimen de tractor (4.000 vueltas) mientras que el par máximo es de 305 Nm disponible entre 1.750 y 2700 rpm. Según MINI "acelera con contundencia hasta muy altas revolcuiones". Si los chicos de MINI entienden por "muy altas revoluciones" 4.000 vueltas, entonces la zona roja de un 911 GT3 debe ser "delito y pecado".

Dentro de los aspectos técnicos del motor destaca un cárter de aluminio, sistema de inyección por conducto común de alta presión (1.600 bares) y turbo de geometría variable. El sistema de escape cuenta con filtro de partículas y también tiene tecnología Start&Stop.





¿Resultados? 0 a 100 km/h en 8,1 segundos, punta de 215 por hora y un escueto consumo de 4,3 litros a los 100. Obviamente, a nivel prestacional no llega a la altura del Cooper S, de hecho, ni se le acerca, por lo que no podemos ponerlo como "equivalente diésel" del mismo, a pesar de la sigla "S". Pero en consumo la cifra es muy buena, y parece una seria respuesta al hasta ahora único "diésel deportivo" de la categoría de los utilitarios, el Ibiza FR TDI (sí, ese que nos gustó en la prueba).

MINI puede vendérnoslo como quiera, pero no dejará de ser un diésel, con muchos más kilos sobre las ruedas delanteras, un sonido "tractoril", y pereza para subir de revoluciones. Vale, habrá que probarlo para hablar "con conocimiento de causa", pero puedes apostar todo tu salario a que el Cooper S le dará mil vueltas, y con un consumo que en el mundo real, usando la misma cantidad de caballos al suelo, se diferenciará en un litro y medio o dos cada 100 kilómetros, y dudo que este coche sea pensado para "ejecutivos que a diario recorren España de punta a punta", así que los largos kilometrajes anuales no parecen una prioridad cuando decides la compra de un MINI.

Pero venderse, seguro que se vende bien, y como diésel, seguro que es un gran coche, pero yo seguiré en mi caverna pensando que es una herejía.

Por cierto, esta misma motorización también se ofrecerá a partir del Salón de Ginebra (lugar donde tendrá lugar la presentación oficial) en las variantes Clubman y Cabrio.

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