Categorías: Volkswagen, Garaje, Cupés, Compactos

Prueba: VW Scirocco 2.0 TDI 140 CV DSG (2/2)


Haz clic en la imagen para saltar a la galería

Primera parte:
Habitáculo, equipamiento y precio

Como pudiste leer ayer en la primera parte, el Scirocco no queda muy mal parado en los temas relativos al equipamiento, acabados e incluso la amplitud de su interior, siempre y cuando se tenga en cuenta que no es un compacto convencional al uso. Pero, ¿ese diseño deportivo no quedará en evidencia cuando bajo el capó tenemos un motor diesel? Lo vemos por partes y así salimos de dudas.

Antes de meternos en faena, quiero explicar que la gama Scirocco es muy variada en la actualidad, con opciones mecánicas casi para todos los gustos. Aunque los diesel hace mucho que dejaron de ser un problema sobre carrocerías coupé, los más puristas tienen excelentes opciones en gasolina como para replantearse las cosas. Y entre estos, sin duda el nivel de acceso es de los más apetecibles, con el 1.4 TSI de 122 CV que combina unas buenas prestaciones con un consumo ajustado, y sobre todo, un precio de salida rompedor. Por encima quedan el 1.4 TSI de 160 CV, el 2.0 TSI de 210 CV, el "R" con 265 CV y, ya en diesel, los 2.0 TDI con 140 y 170 CV. Salvo en el más pequeño, el resto pueden optar al cambio DSG, lo que garantiza una amplia variedad de combinaciones motor-cambio.


La unidad probada es una de las más equilibradas, especialmente para aquellos que hacen muchos kilómetros al año pero no quieren optar a un compacto convencional, más aburrido en diseño. Así, con 140 CV extraídos del conocido bloque de dos litros es capaz de tragarse viajes largos sin inmutarse, siempre con consumos bastante ajustados. Sin embargo no todo es tan bonito y la sonoridad en frío, si lo escuchamos desde el exterior, es bastante fea y algo elevada. En el caso de estar en el habitáculo el asunto cambia hasta el punto de que, una vez en marcha, el trabajo realizado en el escape te podría hacer dudar de si realmente es diesel. Este punto me ha sorprendido, pues desde fuera escuchas un ruido feote y en el interior ocurre justo lo contrario.



Más allá de la sonoridad, con los 140 CV no deberías echar de menos más fuerza en circunstancias normales. Es una opción muy coherente, aunque en algunas situaciones puede quedarse corto (pero esto es en el caso de que tu ritmo no tenga nada que ver con la legalidad de las carreteras españolas). La capacidad para subir de vueltas no es extraordinaria y hoy día hay motores diesel bastante más deportivos en su funcionamiento (si es que esta combinación de palabras puede ser posible. Para evitar líos diré que llevan más arriba la aguja del cuentavueltas). Sin embargo, con el cambio DSG parte del problema se soluciona del tirón, pues tanto en modo normal como en Sport, en el caso de requerirlo sube hasta que el motor no tiene "punch", cambia rápidamente a otra velocidad. Así se consiguen arañar unas décimas que posiblemente sólo los más fugaces podrían intentar igualar con una caja manual.



CAMBIO INTERESANTE

Pero de nuevo todo no es bueno y si en el Polo el DSG de siete velocidades terminó por enamorarme, en el Scirocco la de seis no me ha resultado tan maravillosa. Al menos sobre este modelo, resulta brusca en ciertas circunstancias mientras que en otras, al requerir mucha potencia de golpe, la llegada de tanto par se le atraganta y hasta que es capaz de asimilarlo pierde un tiempo que para muchos podría ser sagrado. Parece claro que esta con seis es anterior a la vista en el polivalente, más lograda en todo tipo de circunstancias. Esto no significa que no siga recomendándola, pues salvo estos dos detalles que salen a relucir en momentos puntuales, pocas pegas se le pueden añadir. Es más, sigue siendo cómoda en ciudad y el manejo en modo secuencial desde las levas del volante te permite divertirte en esos días en los que despierta el diablillo que llevas dentro. Vale, es diesel. Pero también puedes disfrutar a sus mandos, te lo aseguro.



EXCELENTE COMPORTAMIENTO

Y es que uno de los puntos fuertes del Scirocco es el comportamiento. No puedo decirte que sea el más dócil en todo momento y previsible del mercado, pues mentiría, pero si lo manejas con cabeza no presenta ningún tipo de complicación, pudiendo rodar muy rápido con total seguridad. Las cosas pueden llegar a complicarse cuando tratas de jugar con la trasera –especialmente en suelo mojado- pero en buenas manos permite exprimir todo el potencial del bastidor mientras descargas adrenalina. En el caso de que el conductor no esté muy experimentado, podría llevarse algún sustillo que no durará mucho al entrar el ESP en acción. No es muy intrusivo, pero cuando actúa lo hace de verdad, y eso es porque el conductor no ha sabido calcular bien los límites. Pero ojo, para llegar a esto hay que ser directamente un cafre.



En carreteras de montaña la verdad es que una vez acostumbrado a sus maneras, es una auténtica locura. Pocas veces se disfruta tanto enlazando curvas lentas una tras otra con total seguridad. El volante, achatado en su parte inferior, sigue sin gustarme, pero la dirección marca bien la trayectoria deseada y pese a que no el rey de la comunicación, aquí parece menos VAG de lo habitual. Lee e intenta transmitir, algo que por ejemplo en el Polo era caso imposible. Vira plano y giro tras giro se come la carretera sin inmutarse a velocidades que no son aconsejables si te quedan dos neuronas estables. Y es aquí donde realmente destaca, en la facilidad para poder rodar rápido sin complicar a su conductor.

También te digo que no es el vehículo apropiado para viajar constantemente. Pese a ser cómodo, en el habitual viaje entre Madrid y Málaga noté algo más de cansancio del habitual. Puede ser porque todos los mandos tienen un tacto más duro de lo habitual, ya sea la dirección -que me ha gustado mucho-, las suspensiones -firmes que contienen cualquier tipo de oscilación- o los propios asientos, con unas formas más cómodas para unos que para otros según la talla. Esta firmeza no está reñida con una buena capacidad para absorber las irregularidades, pero no lo compares con un Golf, o saldrá mal parado -en esto el compacto sí muestra una excelente relación muy equilibrada entre estabilidad y confort-. En cualquier caso, no es un León FR o un Clio Williams, de aquellos que al pisar una china en la carretera te partía una costilla. También sorprende al pasar rápido por curvas con firme irregular el buen comportamiento de su eje posterior, siempre pegado al suelo y pidiendo guerra.



Visibilidad posterior reducida

En ciudad la visibilidad es lo más criticable. Los apoyacabezas posteriores junto al grosor del pilar C hacen que algunas maniobras e incorporaciones sean un auténtico castigo. Para aparcar, si añades el paquete Premium, no hay problemas pues el sensor posterior ayuda y mucho. Suena demasiado elevado, pero tiene la ventaja de avisar visualmente desde la pantalla del equipo de audio. Si tuviera los delanteros sería perfecto. Lo que sí he notado es que la dirección se siente más dura también en ciudad, lo que puede resultar algo pesada para las personas más débiles.

Pero lo más destacable del Scirocco probado es que te lo puedes pasar muy bien al volante, conduciendo a buenos ritmos sin que el consumo te borre la sonrisa. El gasto medio durante la prueba fue de sólo 6,4 L/100 km, y esto incluye algo más de 1.900 km por todo tipo de trazados, sin miramientos y ratos largos de motor encendido sin estar en movimiento (para algunas fotos, etc.). En ciudad será muy complicado que superes los 7,5 L/100 mientras que en autopista, a 120-130 km/h ronda los 5,4 L/100. En carreteras, a ritmo normal (90-100 km/h), la media obtenida fue de 4,5 L/100, siendo el mejor dato registrado 3,9 L/100 en conducción ecológica por este mismo trazado. Ni en conducción deportiva he logrado superar los 10,0 L/100, lo que dice mucho de la frugalidad del motor 2.0 TDI. ¡Qué pena que emita ese sonido tan feo en frío!



ALGUNOS DATOS
  • Cilindrada: 1.984cc
  • Potencia: 140 CV
  • Par máximo: 320 Nm
  • Velocidad máxima: 205 km/h
  • Aceleración 0-100: 9,3 seg
  • Consumo medio: 5,3 L/100
  • Emisiones CO2: 139 g/km
  • Cambio: de doble embrague DSG, de seis velocidades
  • Peso: 1.395 kg
  • Depósito de combustible: 55 litros
  • Longitud: 4,25 metros
  • Anchura: 1,81 metros
  • Altura: 1,40 metros
  • Batalla: 2,57 metros
  • Maletero: 292 litros


VIRTUDES
  • Relación prestaciones-consumos
  • Comportamiento dinámico
  • Acabados
DEFECTOS
  • Boca de carga del maletero elevada
  • Diseño interior pasado
  • Sonido del motor desde el exterior


VALORACIÓN
  • Habitabilidad: 7,5
  • Maletero: 7,5
  • Calidad percibida: 8
  • Sonoridad: 7
  • Confort de marcha: 8
  • Iluminación: 8,5
  • Visibilidad: 6,5
  • Comportamiento: 9
  • Frenos: 8,5
  • Dirección: 8
  • Cambio: 8
  • Prestaciones: 8
  • Aceleración: 7,5
  • Recuperaciones: 8,5
  • Consumos: 8
  • Equipamiento: 8
  • Opciones: 8,5
  • Valor/precio: 7,5
  • Valor reventa: 8,5


CONCLUSIÓN

El Scirocco es un automóvil muy interesante por su equilibrio general. Para ser un Volkswagen no resulta caro y viene acompañado de un equipamiento bastante completo. Su estética es muy atractiva, su interior es suficiente para cuatro pasajeros y el maletero, mal principal de muchos coupés, aquí tiene un tamaño muy razonable. Menos me ha gustado su sobrio interior, que acusa el paso del tiempo, y la sonoridad de su motor diésel, demasiado patente. Respecto al Golf, si no vas a usar las plazas posteriores a menudo, puede ser incluso mejor opción ya que al menos aporta un diseño exterior más exótico y menos visto. El diésel es recomendable por sus bajos consumos, pero mi corazón se inclina hacia los TSI, con el 160 CV DSG como versión más equilibrada.

¿Me lo compraría? Sí, sin duda. Es obvio que me gustan sus líneas, y en el día a día se ha mostrado muy satisfactorio. Una pena que el borde de carga del maletero esté tan elevado, obligando a realizar un sobre esfuerzo para introducir objetos pesados.

¿Lo recomendaría? Sí, si es alguien que sabe realmente las limitaciones de su interior, menos amplio que en un compacto convencional. Por lo demás no hay muchas diferencias con el Golf, y si el compacto estrella de VW es recomendable por su equilibrio, este Scirocco no se queda atrás.


Texto y fotos por Enrique García, también en Facebook

Noticias recientes

Reader Comments (Page 1 of 1)

Deja tu comentario

Por favor, procura que los comentarios estén relacionados con el artículo. Las direcciones de correo electrónico nunca se muestran al público, pero son necesarias para que puedas confirmar tus comentarios.

Cuando pulses el botón "Añadir comentario" recibirás un enlace para confirmar tu mensaje en la dirección de correo indicada. También encontrarás una contraseña. Para dejar otro comentario sin necesidad de confirmarlo, sólo tienes que introducir la clave proporcionada. Si utilizas Hotmail u otro servicio de correo electrónico gratuito, es posible que los filtros antispam detengan por error el mensaje de confirmación. Revisa tu buzón de correo no deseado.

Para crear un enlace, tan solo necesitas teclear la dirección URL (incluyendo http://). Puedes poner un máximo de tres direcciones por mensaje.