CategorÃas: Renault, Garaje, Descapotables, Cupés, Compactos
Prueba: Renault Mégane CC 1.9 dCi 130 CV Dynamique (2/2)

Haz clic en la imagen para saltar a la galería
Primera parte: Habitáculo, equipamiento y precio
Tras el repaso inicial a los apartados estáticos, ahora toca hablar de comportamiento, consumos, prestaciones y otros detalles. De entrada hay que destacar la evolución del segmento de los descapotables, antes limitados a mecánicas exclusivamente de gasolina, pero que con el tiempo han conseguido un mayor éxito de la mano de los bloques diesel.
La oferta del Renault Mégane CC en España resulta cuanto menos curiosa, pues se comercializa con igual número de motores gasolina y diesel, algo que no suele ser habitual en los descapotables. Los bloques elegidos son los siguientes:
- 1.4 TCe 130 CV 6MT
- 2.0i 16v 140 CV CVT
- 2.0 TCe 180 CV 6MT
- 1.5 dCi 110 CV 6MT y EDC 6AT
- 1.9 dCi 130 CV 6MT
- 2.0 dCi 160 CV 6MT
Con el sistema de apertura y arranque mediante la Tarjeta Renault Manos Libres, acceder al interior del Mégane CC no requiere ninguna acción adicional que no sea tocar la maneta de la puerta. En ese momento el coche reconoce la tarjeta y la presencia de una persona, y desbloquea las puertas. Para arrancar lo único que se requiere es pisar el embrague y posteriormente pulsar el botón Start. Este sistema me ha parecido muy cómodo, pero no siempre funciona a la perfección, y en varias ocasiones he tenido que sacar la tarjeta del bolsillo y presionar manualmente el botón de apertura de puertas.

Motor conocido
Una arrancado, en frío el motor 1.9 dCi no esconde su ciclo, pero tampoco resulta sonoro. Es más, una vez toma temperatura llega a ser bastante discreto, algo que posteriormente se comprueba en marcha. Desde luego que montado sobre un descapotable, este detalle es muy importante, y tengo que reconocer que me ha sorprendido para bien. Muestra un elevado nivel de refinamiento incluso cuando se requiere potencia y subimos el régimen por encima de las 4.000 rpm. Y lo mejor es que tampoco aparecen vibraciones de ningún tipo.
El cambio, de tacto correcto y suficientemente preciso y rápido, tiene seis velocidades que permiten aprovechar bien los 130 CV de potencia. La elasticidad del bloque dCi ayuda a circular con marchas largas a bajas velocidades, y sólo en caso de que gire por debajo de las 1.400 rpm, el indicador de marcha óptimo nos avisará para que bajemos una velocidad. La capacidad de recuperación incluso en sexta es buena, si bien para realizar adelantamientos con la mayor rapidez es aconsejable hacerlos en quinta, al menos en maniobras entre 70 y 90 km/h.

En términos generales este conjunto motor-cambio logra resultados óptimos, aportando un nivel de prestaciones adecuado para todo tipo de situaciones y unos consumos recortados, pero que no por ello son bajos. Y matizo: en el día a día, las medias que puedas obtener a sus mandos serán normales, lejos de las cifras de libro que tanto escuchamos en los últimos meses. Sin embargo, en caso de realizar una conducción deportiva, la media seguirá estando en términos bajos, lo que beneficiará especialmente a aquellos quemadillos del volante. Tras varios intentos por carretera de montaña, en marchas cortas y sin miramientos hacia la economía, no conseguí superar los 10,0 L/100. En otros automóviles incluso con menor potencia y motor diesel, los resultados fueron peores.

Consumos reducidos
En el Mégane CC es sencillo alcanzar medias de unos 6,0 L/100 en autopista, de 5,2 L/100 en carretera y 7,3 L/100 en ciudad. Haciendo una conducción ecológica por carreteras de segundo orden, a una velocidad media de 84 km/h, obtuve una media de 4,2 L/100. Sin embargo el esfuerzo para alcanzarlo no compensa, pues hay estar excesivamente pendiente del acelerador y el cambio.
Sí resulta satisfactorio realizar viajes largos. En este tipo de desplazamientos tanto la comodidad de los asientos como el buen aislamiento con el exterior hacen que resulte un cabrio silencioso, sobre todo en comparación con el anterior Mégane CC. Es cierto que suena más que uno cerrado, pero para que eso ocurra hay que superar y mucho los límites de velocidad. Sin techo lo mejor es que sean dos los que viajen. Además del incómodo viento, los hipotéticos pasajeros de las plazas posteriores tendrán poco espacio y un respaldo muy vertical, lo que no aconseja realizar viajes relativamente largos. La operación para poner/quitar el techo apenas requiere 20 segundos y lo único que hay que hacer es presionar un botón situado en la parte baja de la consola central. Aunque la pantalla del ordenador avisa cuando termina la operación, no habría estado mal añadir una alerta sonora, por ejemplo un pitido. Antes de descapotarlo es obligatorio colocar la red separadora situada en el maletero o de lo contrario no hará ni el intento por moverse. Esto es algo habitual en los descapotables.

Respecto a la anterior generación mejora notablemente la rigidez torsional. Ahora circular por carreteras de montaña con firme irregular y muchas curvas cerradas enlazadas no supone escuchar algunos crujidos. Sigue sin igualar las sensaciones qué por ejemplo el berlina (o incluso el propio Mégane CC con el techo puesto), pero se nota el avance. Si eres de los que conducen tranquilo y busca un descapotable usable todos los días, puede que ni te des cuenta de estos detalles.
Equilibrado comportamiento, siendo cómodo y efectivo
Se aparecia al instante la excelente capacidad de bacheo y filtrado. Me ha sorprendido gratamente pues este punto no era precisamente lo mejor de Renault hace unos años. O bien tenía versiones deportivas eficaces pero algo incomodas, o de lo contrario resultaban ser confortables pero algo bailarines. Pues bien, este Mégane CC consigue un buen compromiso entre estabilidad (tanto lineal como en curva) y confort, absorbiendo los baches, juntas e irregularidades de la vía de manera suave y en muchos casos imperceptible para los pasajeros. No es tan preciso como otros compactos en sus movimientos, pero es fácil de conducir, seguro y muy noble de reacciones.
De todos modos como más se disfruta este cabrio es precisamente sin techo, aprovechando los días otoñales o esos atardeceres de verano a ritmos tranquilos. Opcionalmente Renault dispone de un deflector de viento que elimina las turbulencias en interior, pero también anula las plazas posteriores. Me parece recomendables si vives en zonas costeras del sur donde se aprovechan muchos más días al año este tipo de carrocerías.

ALGUNOS DATOS
- Cilindrada: 1.870cc
- Potencia: 130 CV
- Par máximo: 300 Nm
- Velocidad máxima: 205 km/h
- Aceleración 0-100: 10,6 segundos
- Consumo medio: 5,8 L/100
- Emisiones CO2: 149 g/km
- Cambio: manual, seis velocidades
- Longitud: 4,48 metros
- Anchura: 1,81 metros
- Altura: 1,43 metros
- Batalla: 2,60 metros
- Capacidad depósito: 60 litros
- Capacidad maletero: 211/417 litros

VIRTUDES
- Refinamiento mecánico
- Relación prestaciones-consumos
- Comportamiento dinámico
- Plazas traseras justas
- Detalles de acabado
- Visibilidad posterior

VALORACIÓN
- Habitabilidad: 6,5
- Maletero: 7,5
- Calidad percibida: 7,5
- Sonoridad: 8,5
- Confort de marcha: 8
- Comportamiento: 8,5
- Frenos: 7,5
- Dirección: 8
- Cambio: 8,5
- Prestaciones: 8
- Aceleración: 8
- Recuperaciones: 8,5
- Consumos: 8,5
- Equipamiento: 8
- Valor-Precio: 7,5

CONCLUSIÓN
El Mégane CC de tercera generación no revoluciona el segmento. Mantiene el techo plegable en dos partes con superficie central de cristal, pero al contrario del disponible en el VW Eos, es fijo y no puede abrirse. Las plazas posteriores son utilizables para desplazamientos cortos y el maletero muy interesante para el día a día, por lo que la dualidad de uso es una de sus ventajas. El precio por el momento es algo elevado, aunque hay que reconocer que llega acompañado de una dotación de serie bastante completa y las opciones disponibles no son caras. Lo mejor sin duda es la relación comportamiento-confort, algo a lo que también acompaña el veterano pero eficaz bloque 1.9 dCi de 130 CV. En definitiva es un automóvil muy válido y si buscas un descapotable de este tipo, debería aparecer en tu lista de candidatos salvo que la estética no te convenza, algo ya muy personal.

Texto y fotos por Enrique García, también en Facebook

Reader Comments (Page 1 of 1)
SeaTMotorSport 10:50AM (1/01/2011)
"Para arrancar lo único que se requiere es pisar el embrague y posteriormente pisar el embrague" ¿?
Reply
Enrique García 10:55AM (1/01/2011)
La resaca me pasa factura. Gracias por el apunte. Si véis alguno más, avisad pero sin linchamiento (que lo de trabajar en año nuevo deberÃa estar prohibido).
Reply
igc 11:11AM (1/01/2011)
He encontrado otro pequeño gazapo (ese "qué" está fuera de lugar):
"Sigue sin igualar las sensaciones qué por ejemplo el berlina (o incluso el propio Mégane CC con el techo puesto), pero se nota el avance".
Es imperdonable que os hagan trabajar en año nuevo, mi más enérgicas quejas hacia tu jefe ;)
En cuanto al vehÃculo, me parece penoso que un compacto nuevo de 130 cv iguale la aceleración de mi viejo 116 cv. No sé si es que hacen estos coches muy pesados o es que las relaciones de marchas buscan ya descaradamente la economÃa frente a las prestaciones, aunque con eso y todo viendo las cifras tampoco me parece un motor especialmente económico para ser diésel.
En relaciones prestaciones-consumos me parece que siguen mandando los alemanes...
Reply
JorgeEspaña 11:19AM (1/01/2011)
a mi ese techo negro no me gusta nada la verdad deberian dar la opcion de poder pintarlo en color de la carroceria
Reply
Surmano 9:12PM (1/01/2011)
Como cabrio de techo rigido que es, el tiempo dirá si peca de goteras o filtraciones de agua de lluvia como sà ha ocurrido en unidades de sus primos el Focus CC o Astra twintop
Reply
S63 6:26AM (1/02/2011)
A pesar de que en el Eos el techo se puede abrir un poco y eso es una ventaja añadida, no creo que un techo "fijo" de cristal sea igual de criticable en una berlina tradicional como en un coupé-cabrio, pues en éste siempre se puede abrir el techo entero.
No me parece el mejor CC de su categorÃa, pero si optamos por una versión más sensata podremos conseguir un descapotable relativamente práctico por un precio razonable.
Reply
jacawitz 4:02PM (1/02/2011)
Lo unico criticable de este coche y el 308cc es que el techo se divide solo en dos partes, resultando en que el marco del parabrisas va rozando tu frente, sensacion disminuida en el vw eos y el bmw serie 3
Reply
Peter 12:28PM (3/01/2011)
Gracias por el estudio y valoración. Tengo un coupe con la misma motorización y lamentablemente el consumo medio que tengo después de 8.000 kilometros es de 8.4 litros/100km (comprobado en varias ocasiones, conducción por carretera/autopista - nunca por ciudad). Me parece tremendamente desproporcionado con el consumo que anuncia el fabricante de 5.1 litro/100km. En consultas directas al taller me indicaron que no podÃan hacer nada, que no pueden regular los inyectores y que todo era debido a que con el FAP (Filtro antiparticulas) consumian más pero emitian menos. ¿me podeis recomendar que puedo hacer? ¿como debo de reclamar? Muchas gracias
Reply