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Más sobre el Lotus Elise 2015


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Ya lo he dicho más de una vez, y ya lo sabes más que bien: Soy un fundamentalista de Lotus. Cuando Alberto se plantó en París y descubrió todas las novedades de la marca en el Salón, yo estaba dándo vueltas mientras tanto en Nürburgring y hablando con un tal señor Mizuno, así que hasta que por la noche aterricé en la habitación del hotel y encendí el ordenador, no me enteré bien de los nuevos planes de la marca de Hethel.

Bien sabes que tenemos contactos con la casa británica, y generalmente estamos bien informados, pero cuando Dany Bahar llegó a la marca, las cosas cambiaron tanto que incluso mis informadores cambiaron de tarea, y otros que nada tenían que ver con Lotus y trabajaban a muchos kilómetros de distancia en oficinas de ingeniería, acababan viéndose integrados en la renovación.

Algo muy muy gordo se tenía que estar cociendo, pero las informaciones apenas llegaban con cuenta gotas, y de manera muy imprecisa. En un momento dado se nos dijo que "Lotus volvería hacer una reestructuración como la sucedida a mediados de los 70".



La historia

Vamos a hacer un poco de recorrido histórico: Hasta mediados de los 70 Lotus tenía a la venta el Elan, el Europa y el Seven, modelos básicos, deportivos, económicos, ligeros, minimalistas...

La marca no hacía dinero con ellos, y Colin cada día se rodeaba de gente con más y más dinero. Había pasado de ser un "chico de barrio" para convertirse en un VIP, en parte ayudado por los éxitos de su escuadra de Fórmula 1.

Para Chapman había llegado el momento de pegar un empujon a su marca, y hacer de ella algo "a lo Porsche"... De un plumazo se cargó la práctica totalidad de los modelos que tenía en producción, y los sustituyó por los Excel, Eclat, Elite y el adorado Esprit, seguido por el Turbo Esprit.

¿Resultado? No muy satisfactorio... Si bien el Esprit se coronoaba instantáneamente como todo un héroe, el resto de modelos no se vendían como la casa esperaba. Gracias a Dios, todos compartían una estructura básica común, por lo que los costes de desarrollo no se habían disparado.

La calidad, el acabado, la fiabilidad... Había muchos puntos que no respondían a lo que el cliente del nivel económico, al que ACBC ahora apuntaba, esperaba. Mientras tanto, Lotus perdía a todos los clientes con menos poder adquisitivo, que migraban de la marca por no poder acceder a modelos básicos y radicales.

Ahí comenzaba una transformación extraña de la marca, a la que se intentaba poner arreglo con el lanzamiento del Elan M100 en los años 90, un descapotable de tracción delantera demasiado caro de fabricar, y que no se conseguía amortizar.

Algunos vieron en el Elise, cuando llegó al mercado, la salvación de la marca. En parte fue así, pues generó ventas y algunos ingresos, pero la realidad es que la marca ha seguido perdiendo dinero con él. Puede que escuches a algunos comentar que "El Elise fue la vuelta a los orígenes de lo que un Lotus debe ser". Pero seamos sinceros... ¿cómo es un Lotus?

De 1952 a 1974 (22 años) los Lotus eran coches de carreras matriculables, poco menos. Ligeros, divertidos de conducir, simples, sin excesivo equipamiento, y relativamente económicos, con motores comprados a otros fabricantes. De 1974 a 1989 (15 años) Lotus se convirtió en un fabricante de coches lujosos, bien equipados, deportivos, ligeros respecto a la competencia, pero con esencia GT. Entre 1989 y 1995 la marca se quedó sólo con el Elan M100 y el Esprit... sin terminar de definirse ni para un lado, ni para otro.

Y luego llegó el Elise en 1996, que compartió cartel con el Esprit hasta que este murió en 2004. Fue por tanto en 2004 cuando la marca regresó a lo que hizo entre el 52 y el 74: fabricar sólo coches deportivos ligeros y económicos en términos relativos.

Esto no ha funcionado a nivel económico, perdiendo dinero en los últimos 15 ejercicios fiscales, salvando los muebles siempre gracias a que Lotus Cars tiene a su hermana Lotus Engineering en el grupo Group Lotus Plc. Y como la rama de ingeniería factura mucho y muy bien, al menos Proton no había tenido que repensarse demasiado las cosas... hasta ahora.

El presente

Y ahora...¿qué? Ya lo hablamos: Toca hacer dinero, y para eso se ha colocado a Dany Bahar al frente. Y uno de los primeros movimientos del nuevo CEO fue tirar a la papelera todos los proyectos que había de futuro en la marca, para rehacer todo por completo.

¿Primer damnificado? El actual concepto Lotus, y los Elise y Exige tal y como los conocemos.



Volviendo a cómo empezaba este artículo, cuando vi desde el hotel en el ordenador "el nuevo Elise", no terminaba de tragar cómo eso podía llamarse Elise. No tenía nada que ver con el concepto original, y muchos de los compañeros de la prensa estaba estupefactos viendo cómo Lotus había modificado a "su modelo salvador" (que en vistas de las cuentas de explotación no salvó nada...).

Pero hablando con gente de dentro estos días, he visto las cosas de otra manera.



Seamos sinceros: El "nuevo" Elise, que llegará al mercado en 2015, nada tiene que ver con el actual. Pero una cosa es cierta: Apenas va a costar más dinero. Mucha gente se ha centrado en decir que Lotus va a pasar de hacer coches económicos a hacer coches caros, pero hay que reflexionar bien las cosas.

Si miras lo que cuesta un Elise en españa en la actualidad te puedes sorprender: unos 43.000€ puesto en el asfalto, matriculado, en su versión básica con solo 136 caballitos, y pelado de equipamiento.

Es mucho dinero para lo que se ofrece. A un quemado como yo no le supone un problema, pues yo estaría dispuesto a dejarme ese dinero, y algo más, en una joya de conducción como es el Elise, pero el tema es que los puristas somos muy pocos en el mercado global, y nuestro perfil de compra no da para cubrir las necesidades de una fábrica de coches. Si Caterham y Lotus sufren es porque apenas hay apasionados de este estilo comprando coches...



El replantamiento de Lotus es colocar un Elise que costará en Europa continental algo así como 50.000€ (no hagas caso a lo que leas por ahí sobre 40.000€), con el que plantar cara al Boxster, al Nissan 370Z y al Audi TT-S. Y para poder robar clientes a estos modelos se ha de apostar por argumentos como la potencia, el equipamiento, el acabado o la comodidad.

Sería un sacrilegio abandonar lo que más caracteriza a Lotus: El bajo peso. Y no, no se va a abandonar, pero se va a aplicar de otra manera.

¿Resultado? El nuevo Elise será 7.000€ más caro que el actual en su versión básica, pero a cambio tendrá 300 caballos para 1.100 kilogramos de peso: Relación peso potencia de 3,67 kilos por caballo. Esta cifra supera con creces la de todos sus rivales, y lo que es más importante para el fundamentalista de Lotus: el actual coche, el Elise básico, tiene una relación peso potencia de 6,9 kilos por caballo.

La mejora es brutal. Se divide por dos prácticamente la relación peso potencia, a cambio de 7.000€, y encima se consiguen cifras de presaciones con un 0 a 100 en menos de 4,5 segundos, manteniendo dos características muy importantes del coche actual, bajos consumos y bajas emisiones.

El esqueleto interior del coche será una evolución del actual, no se van a abandonar el concepto de perfiles de aluminio extruídos y pegados, y la puesta a punto del chasis será efectuada por el mismo equipo. Con un centro de gravedad igual de bajo que ahora, y un momento polar de inercia mínimo, el comportamiento será de primera categoría, aunque probablemente sea dulcificado para que una mayor cantidad de personas puedan sentirse a gusto tras el volante (menos radicalidad de suspensiones). Para los más lanzados quedarán las variantes R, más enfocadas al circuito.

Estéticamente, el coche cambia de manera total, pero a fin de cuentas, yo lo veo como una reinterpretación en clave moderna del Esprit de 1976, así que en ese aspecto "algo de ADN Lotus tiene".



Conclusiones

¿Mejor o peor coche? Si lo hemos de valorar con datos objetivos sobre la mesa, el nuevo Elise de 2015 será un coche claramente mejor. El que se lo compre recibirá mucho más coche por muy poco dinero más. Un modelo más prestacional, con un acabado superior, mejores materiales, y equipado como cualquiera de sus rivales. Machacará a todos en circuito, pero no será un "matagigantes", porque ahora, con 300 caballos tras los asientos delanteros, él mismo será un gigante.

¿Pierde algo de esencia del Elise actual? Sí, sobre todo a nivel psicológico. No será tan espartano y minimalista, pero a cambio de eso, los que no podamos perminirnos algo más caro, tendremos un coche que, por fin, podrá ser usado todos los días sin que tu chica te diga "¿por qué has comprado un coche de juguete? ¡pero si no tiene ni elevalunas automáticos! ¡¡la radio dónde está!!" (hablo con conocimiento de causa...).

Sí, me ha costado casi dos meses digerir lo que la nueva Lotus es, y en el camino he tenido que charlar con gente de dentro para que me explique qué es lo que se va a ofrecer, pero ahora empiezo a ver la luz al final del túnel, y espero, con este artículo, haberte ayudado a verla a ti también.

Sea como fuere... habrá que esperar a poder probar la nueva generación Lotus para emitir juicios justos.




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