Categorías: Mazda, Garaje, Compactos
Prueba: Mazda3 MPS (2/2)

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Primera parte de la prueba
Ya estamos aquí de vuelta con el Mazda3 MPS. Ayer cerrábamos el artículo exponiendo nuestras dudas sobre conducción "al ataque" en carreteras secundarias, y claro, con semejante incógnita sobrevolando mi cabeza, no podía aguantarme nada más llegar a mi hogar, así que tras calzarme y prepararme, me iba a la sierra a ver qué me contaban los magníficos neumáticos del coche de Hiroshima.
Con el coche ya caliente (lleva una lucecita para marcarte "motor frío, temperatura normal, motor caliente", nada de aguja, que es lo que nos gusta...) empiezo a tomar ritmo en uno de mis tramos "de siempre", con buen asfalto y curvas muy redondas de segunda y tercera velocidad.
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Gallery: Mazda3 MPS 2009

Yendo sobre el 75% de las posibilidades del coche, te empiezas a quedar extrañado de la sucesión de hechos. Me voy a explicar: Frenas en el punto que quieres, y notas una mordiente adecuada, un tacto del pedal correcto. Punta tacón en la reducción: Los pedales caen donde deben para realizarlo. Tras reducir la velocidad, atisbas la entrada a la curva, apuntas y sin que el morro se hunda, inscribes el coche a la perfección en la trazada, con precisión de cirujano y con un tacto en el volante delicioso (Mazda de esto sabe y mucho).
El coche apoya franco, sin apenas balancear, y de manera rápida. Caído sobre el apoyo, el tiempo de espera sucede sin más infortunio, hasta que haces vértice, te quedas ahí para ver la salida de la curva, y das gas progresivamente buscándola. Y digo bien progresivamente, porque recuerda que estamos hablando de ir al 75% de lo que puede el coche.
La potencia que hay bajo el pedal y el par disponible es mucho, por lo que salimos como una exhalación buscando el siguiente giro. Todo ha ocurrido de una manera tan "académica" que te queda la sensación de que no vas todo lo rápido que puede ir el coche, y que no estas haciendo algo "realmente emocionante".

Así que buscando ya más las cosquillas, empiezo a apretar seriamente el coche, y me encuentro tirándome más a lo bestia al interior de la curva casi sin haber ahuecado el freno para aprovechar el círculo de agarre, y no encuentro el subviraje. Ideal. Intento jugar a colocar un poco la trasera, pero no logro descolgar el tren trasero ahuecando el acelerador. Parece que el coche está imantado al asfalto, pero es que sin subviraje, tampoco necesitas jugar con las inercias para meter el morro para adentro, porque tienes esa capacidad a base de volante.
Con media curva pasada, y apenas atisbando que se acaba, decido dar gas prácticamente a fondo para ver qué da de sí el autoblocante. Y es ahí donde cobra vida el coche. La potencia y el par son los que son, por lo que luchan para intentar salir por las ruedas delanteras, y el diferencial Torsen comienza a tener trabajo, cosa que nos comunica, como buen diferencial de deslizamiento limitado, a través de "toques" en el volante, que percibimos claramente y que nos exigen mantenerlo con firmeza por donde queremos llevarlo, pues el quiere girar hacia la rueda que tiene más agarre.
Gracias al Torsen, podemos seguir dando gas sin perder el morro del coche de manera alarmante, y a base de gas y volante puedes hacer la trazada escogida sin mayor problema.
Es entonces cuando descubrimos que el feedback de la dirección es muy bueno, pues puedes saber con perfecta exactitud cuál es la motricidad disponible, y por dónde pierdes rueda, algo que últimamente apenas apreciamos en ningún coche.
El problema con el 3 MPS es que tras hacer así unas cuantas trazadas, seguimos sin ir hasta arriba de adrenalina, o sensaciones. Cierto, el autoblocante tiene su puntazo racing, y me recuerda a mí mismo corriendo con un R5 GT Turbo en algún rallysprint, pero la facilidad con la que el Mazda se traga baches, irregularidades, la amabilidad con la que inscribe el morro en las curvas, la precisión de su dirección, y la práctica imposibilidad total de perder la trasera hacen que sea un coche mucho menos crítico que lo esperado, y cuando se pierde ese vértice de "coche involucrante", es cuando pasamos de un automóvil que genera sonrisas a conducirlo, a una máquina ultra-efectiva, pero carente de espíritu deportivo.
Vas extraordinariamente rápido con él, pero no tienes esa sensación...


No hay mal que por bien no venga, y obviamente, a medida que la carretera "se desenrosca" y las curvas pasan a ser de cuarta o quinta velocidad, estos atributos de estabilidad suprema, y facilidad para llevar el coche por donde quieres, comiéndose irregularidades del firme, se agradecen sobre manera, pues ese plus de tranquilidad que te da es el que te permite trazar curvones rapidísimos sin que se te salga el corazón por la boca, y en una sola trazada.
Tuve además la oportunidad de hacer el mismo tramo en mojado al día siguiente, y comprobar que el trabajo del autoblocante y del control de estabilidad está perfectamente conseguido, y a pesar de que parece una salvajada meter 260 caballos en cintura a través de las ruedas delanteras, el coche se mantenía "asequible", y fácilmente manejable.
Resumiendo este aspecto, te diré que es un coche apto para que cualquiera, a pesar de la bestial potencia, lo pueda llevar por un puerto de montaña sin asustarse. Lo único que no me convenció es cómo bajaba el marcador digital del depósito de combustible, que no me pareció que funcionara de manera lineal, al tiempo que pensaba que el depósito tenía una fuga por alguna parte...
Ciudad y uso diario

El Mazda3 MPS tiene la ventaja de que es enorme por dentro. Es un coche que a pesar de sus prestaciones y su capacidad de hacer kilómetros a toda pastilla, guarda la posibilidad de usarlo para ir a hacer la compra, para llevar pasajeros en las plazas traseras, y para irte de vacaciones con toda la familia sin que nadie se queje.
La suspensión es relativamente confortable, y aunque sea un deportivo, es el perfecto "instrumento para todo". Si tu chica le pone pegas a que te compres un deportivo por motivos como la incomodidad de la amortiguación, la estética macarra, el espacio interior, o los acabados chillones... el 3 MPS la dejará satisfecha en todos los sentidos, y tu podrás guardar en tu garaje una máquina perfectamente apta para pegarte una vez al año un viaje a Nürburgring sin romperte la espalda ni hacer el ridículo con tu crono en el Nordschleife.
Eso sí, también en ciudad habrás de vigilar el tema de consumos. El 2,3 DISI está lejos en este sentido de igualar lo que puede gastar un 2.0 TFSI del grupo VAG, y se muestra claramente más glotón, y si tienes la manía de moverte rápido entre semáforos, a base de acelerones, acabarás teniendo que comprar acciones de Repsol para sacar algún beneficio al hecho de estar todo el día visitando las gasolineras.
Comparaciones y conclusiones

Seguro que estabas esperando a esto... El Mazda3 MPS es, junto con el León Cupra R (que pronto dejará de fabricarse...) una de las mejores opciones del mercado de los compactos deportivos por precio. Pero ambos ofrecen un coche completamente diferente, por lo que es fácil, en teoría, inclinar la balanza hacia un lado u otro.
El 3 MPS viene hasta arriba de equipamiento, con asientos calefactados, con navegación... muy "a lo Mazda". Y sólo cuesta unos 30.000€ (sí, vuelvo a las andadas sin darte una cifra oficial concreta, y es que a pesar de que la tarifa es de 31.570€, probé a pedir precio en dos concesionarios, y me lo ofertaron en 27.000€). Es un coche para todo, muy bien acabado, y nada cantón, que lo mismo sirve para ir a una reunión de etiqueta que para volar por los tramos de asfalto que más te gusten. Pero no ofrece sensaciones "de coche de carreras". Sólo la presencia del autoblocante te da algo de espíritu "racing". Atrás quedaron los problemas de antes del restyling, de un coche poco compensado.En cambio, el León Cupra R (29.720€, que se pueden negociar también un poco a la baja), es un coche, para empezar, más económico. Más pelado de equipamiento, peor acabado en su interior, tanto por materiales, como por ajustes y diseño. Las butacas delanteras son claramente más racing, pero el asiento posterior es menos aprovechable. Estéticamente canta más a coche deportivo, sobretodo según el color que elijas. A nivel de motor, consume menos, y el sistema XDS, aunque funciona, nunca te va a sacar de las curvas tan rápido como un autoblocante de los de toda la vida (abría que probar los dos coches al mismo tiempo, sobre el mismo asfalto para poder comprobarlo, en todo caso).
Eso sí, el SEAT tiene la ventaja de que su puesta a punto es, de lejos, mucho más radical. Va mucho más duro, por ende es más efectivo, más crítico, más ágil, y mucho más divertido de conducir. Pero también exige tener más manos para sacarle partido, y en viajes largos es claramente más incómodo, tanto por la citada suspensión, como por el ruido que llega hasta el habitáculo.
Moraleja: Si va a ser tu coche de todos los días, y quieres que sea realmente práctico, el Mazda3 MPS es una excelente opción. Si eres más quemado y en tu lista de prioridades está por encima de todo la efectividad y la diversión en la conducción, y te da un poco más igual el equipamiento, el confort en autopista, o la comodidad de las plazas posteriores, entonces eres "un hombre Cupra R". Y eso que autoblocante y tacto de dirección son mejores en el 3 MPS, pero las sensaciones son las sensaciones...
Como conclusiones personales ya sólo sobre el Mazda3 MPS... decirte que es un magnífico coche. Sorprendente, por versatilidad, por facilidad de conducción, por capacidad para ir rápido sin despeinarte. Obviamente no te arrebatará el corazón, y no tendrás mono de conducirlo cada mañana a las 9 de la mañana. Es el perfecto coche para todo, que en mi garaje particular cabría, siempre que estuviera secundado por algo más radical para quemar adrenalina. Eso sí, no te dejes de preguntar cuál es tu presupuesto para gasolina 98 al mes antes de decidirte por una máquina como esta, porque si ruedas 30.000 km al año, puedes necesitar un crédito para darle de beber...

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Gallery: Mazda3 MPS 2009
Fotos: Guille García Alfonsín, con la inestimable colaboración de Julio Fernandez Ceniceros
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Reader Comments (Page 1 of 1)
Cale 12:30PM (10/21/2010)
Yo tengo un Mazda cx-7 con este mismo motor y es una delicia, pero como bien dices el motor traga, yo llevo una media 12,5 lt/100 reales pero cuando le das zapatilla se va facil cerca de los 20 litros en carreteras reviradas, pero no lo cambio por nada del mundo.
Saludos
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Rogelio 5:18PM (12/26/2010)
Hola,
Muy bien reportaje.
¿No podrías dar cifras reales de lo que es 'glotón' en este coche? es que una prueba sin datos... Me interesa el combinado en carretera a ritmos normales y en conducción más alegre por puertos de no más de 3ª.
Así a priori he visto que en aceleración parece un poco más perezoso que su anterior versión en el 0-200 ¿puede ser así?
Gracias por todo
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Guillermo Alfonsin 6:36PM (12/26/2010)
Consumos? 9,5 o cosa así si es un 80%-20%, más o menos.
Yo no noté diferencia prestacional clara... son diferencias casi casi imperceptibles, probablemente debidas a que pesa más el nuevo modelo, pero si no tienes el crono o los dos coches uno delante del otro, no te das ni cuenta...